NACIONES UNIDAS, 11 de abril.— Cuba solicitó hoy a la ONU que distribuya como documento oficial de Naciones Unidas una denuncia de su Cancillería contra la absolución del terrorista Luis Posada Carriles en una farsa judicial en Estados Unidos.
La petición fue hecha por la misión permanente de la Isla ante la organización mundial al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon.
En un comunicado de prensa, esa representación diplomática destacó que luego de tres meses de farsa judicial en Texas, el jurado solo necesitó tres horas para declarar inocente al connotado terrorista.
Posada Carriles fue absuelto de 11 cargos de perjurio, fraude migratorio y obstrucción de procedimiento, acusaciones irrisorias comparadas con la magnitud de sus atentados terroristas, subraya la nota.
Agrega que no importaron las pruebas irrefutables sobre su participación en la cadena de atentados con bombas perpetrados en 1997 en La Habana, ni su responsabilidad en la voladura de un avión de Cubana de Aviación en 1976, con 73 muertos.
Sin embargo, denuncia que mientras Posada Carriles es exonerado, Cinco antiterroristas cubanos cumplen una condena colectiva de 99 años, más dos cadenas perpetuas, en Estados Unidos.
Señala que durante los casi 13 años que llevan en prisión, esos hombres han sufrido todo tipo de trato inhumano y degradante en cárceles norteamericanas.
La absolución de Posada Carriles es un insulto a los hijos sin padre, las viudas y las madres que lloran debido a la estela de muerte dejada por ese terrorista, sostiene la nota de la misión cubana ante la ONU.
La declaración de la Cancillería apunta que Washington conoce la participación de Posada Carriles en el atentado contra la nave de Cubana de Aviación, de la campaña de bombas contra centros turísticos y de sus planes para atentar contra Fidel Castro.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba preguntó además si Washington será capaz ahora de desarrollar otro proceso contra Posada Carriles por terrorismo o proceder a su extradición a Venezuela, país que la solicitó hace ya más de cinco años.
El texto asegura que Estados Unidos está obligado jurídicamente a acceder a esa petición por ser signatario de convenios internacionales y en virtud de la resolución 1373 (2001) del Consejo de Seguridad de la ONU. (PL)
Un espacio de intercambio de opiniones, de debate, donde podamos compartir y expresarnos libremente. ¿Me acompaña a discutir?
sábado, 16 de abril de 2011
El Caso de los 5, como V de Venganza
El embajador cubano en España dice que el caso de los Cinco es "una vendetta" contra la Revolución
Por Agencia EFE – hace 10 horas
Madrid, 8 abr (EFE).- El embajador de Cuba en España, Alejandro González, dijo hoy a Efe que el caso de "Los cinco" cubanos detenidos y juzgados en Estados Unidos en 1998 por delitos de espionaje, es "una vendetta" contra la Revolución cubana que el Gobierno estadounidense "tendría la capacidad de corregir".
El representante de Cuba en España asistió hoy a la presentación en el Ateneo de Madrid de la campaña "Un millón por los Cinco", que hasta el 12 de septiembre se propone recoger firmas de apoyo a la causa de los Cinco en España y en el resto de Europa.
Gerardo Hernández, Fernando González, Ramón Labañino, René González y Antonio Guerrero -conocidos en Cuba como "los cinco héroes"- fueron detenidos el 12 de septiembre de 1998 en Florida (sureste de EEUU) y tres años después fueron condenados a penas de entre quince años y dos cadenas perpetuas por delitos de espionaje.
El embajador González dijo que prosigue la "lucha permanente" para que los Cinco sean liberados "y se haga justicia" con ellos "después de un proceso judicial totalmente amañado en el que no se probaron los cargos imputados y, sin embargo, les impusieron penas muy graves y exageradas".
"No renunciamos a continuar la campaña internacional en favor de su liberación, que es lo que merecen", dijo el diplomático, quien agregó que (el presidente de Estados Unidos, Barack) "Obama tiene la potestad y las herramientas para ponerlos en libertad, si quisiera".
Según González, el "fuerte y creciente" movimiento internacional por la liberación de estos presos incluye personalidades de la sociedad estadounidense, mas de diez premios Nobel y legisladores de todo el mundo, movimientos de solidaridad con Cuba y expresiones de partidos políticos y de gobernantes de todo el mundo "que reconocen que se trata de una vendetta contra la Revolución" cubana.
"El Gobierno estadounidense ha pretendido crear un muro de silencio alrededor del caso para escamotearle a la opinión pública lo sucedido, que, como se sabe, fue un conjunto de arbitrariedades", dijo el diplomático cubano.
En su opinión, Estados Unidos, "el país que se considera paladín en la lucha contra el terrorismo debería premiarlos (a los Cinco), no encarcelarlos, porque la única culpa que se les puede adjudicar es buscar y denunciar información sobre planes criminales" contra el Pueblo de Cuba.
Uno de los promotores de la recogida de firmas, José Luis García de Mingo, miembro del Comité estatal (en España) por la liberación de los Cinco, aseguró que con esta acción desean "sacar el caso a la calle para intentar que el grito internacional fuerce a Obama a adoptar un indulto" para los cinco presos.
Según García de Mingo, el caso no ha tenido "ningún progreso" en Estados Unidos pero sí en la solidaridad internacional, pues "cada vez -dijo- son más las personas que se suman a un caso que durante algún tiempo fue desconocido, incluso entre la gente de izquierdas.
"Seguiremos hasta que el grito llegue a las puertas de la Casa Blanca (la sede del Gobierno estadounidense en Washington)", dijo García de Mingo.
"Los pueblos de Europa queremos constatar que el único crimen de los Cinco fue el de informar sobre las acciones terroristas que algunas personas estaban planeando en suelo estadounidense contra el pueblo cubano", dice la convocatoria a la recogida firmas.
Además, el 'Comité de Madrid por la Liberación de los 5 Cubanos presos en EEUU por luchar contra el Terrorismo' anunció una concentración para denunciar este caso, el próximo martes en el centro de Madrid.
Las autoridades de Cuba insisten en que los cinco cubanos eran agentes que investigaban posibles atentados terroristas contra Cuba pero que no desarrollaban ninguna actividad que pudiera afectar a la seguridad nacional de Estados Unidos.
Por Agencia EFE – hace 10 horas
Madrid, 8 abr (EFE).- El embajador de Cuba en España, Alejandro González, dijo hoy a Efe que el caso de "Los cinco" cubanos detenidos y juzgados en Estados Unidos en 1998 por delitos de espionaje, es "una vendetta" contra la Revolución cubana que el Gobierno estadounidense "tendría la capacidad de corregir".
El representante de Cuba en España asistió hoy a la presentación en el Ateneo de Madrid de la campaña "Un millón por los Cinco", que hasta el 12 de septiembre se propone recoger firmas de apoyo a la causa de los Cinco en España y en el resto de Europa.
Gerardo Hernández, Fernando González, Ramón Labañino, René González y Antonio Guerrero -conocidos en Cuba como "los cinco héroes"- fueron detenidos el 12 de septiembre de 1998 en Florida (sureste de EEUU) y tres años después fueron condenados a penas de entre quince años y dos cadenas perpetuas por delitos de espionaje.
El embajador González dijo que prosigue la "lucha permanente" para que los Cinco sean liberados "y se haga justicia" con ellos "después de un proceso judicial totalmente amañado en el que no se probaron los cargos imputados y, sin embargo, les impusieron penas muy graves y exageradas".
"No renunciamos a continuar la campaña internacional en favor de su liberación, que es lo que merecen", dijo el diplomático, quien agregó que (el presidente de Estados Unidos, Barack) "Obama tiene la potestad y las herramientas para ponerlos en libertad, si quisiera".
Según González, el "fuerte y creciente" movimiento internacional por la liberación de estos presos incluye personalidades de la sociedad estadounidense, mas de diez premios Nobel y legisladores de todo el mundo, movimientos de solidaridad con Cuba y expresiones de partidos políticos y de gobernantes de todo el mundo "que reconocen que se trata de una vendetta contra la Revolución" cubana.
"El Gobierno estadounidense ha pretendido crear un muro de silencio alrededor del caso para escamotearle a la opinión pública lo sucedido, que, como se sabe, fue un conjunto de arbitrariedades", dijo el diplomático cubano.
En su opinión, Estados Unidos, "el país que se considera paladín en la lucha contra el terrorismo debería premiarlos (a los Cinco), no encarcelarlos, porque la única culpa que se les puede adjudicar es buscar y denunciar información sobre planes criminales" contra el Pueblo de Cuba.
Uno de los promotores de la recogida de firmas, José Luis García de Mingo, miembro del Comité estatal (en España) por la liberación de los Cinco, aseguró que con esta acción desean "sacar el caso a la calle para intentar que el grito internacional fuerce a Obama a adoptar un indulto" para los cinco presos.
Según García de Mingo, el caso no ha tenido "ningún progreso" en Estados Unidos pero sí en la solidaridad internacional, pues "cada vez -dijo- son más las personas que se suman a un caso que durante algún tiempo fue desconocido, incluso entre la gente de izquierdas.
"Seguiremos hasta que el grito llegue a las puertas de la Casa Blanca (la sede del Gobierno estadounidense en Washington)", dijo García de Mingo.
"Los pueblos de Europa queremos constatar que el único crimen de los Cinco fue el de informar sobre las acciones terroristas que algunas personas estaban planeando en suelo estadounidense contra el pueblo cubano", dice la convocatoria a la recogida firmas.
Además, el 'Comité de Madrid por la Liberación de los 5 Cubanos presos en EEUU por luchar contra el Terrorismo' anunció una concentración para denunciar este caso, el próximo martes en el centro de Madrid.
Las autoridades de Cuba insisten en que los cinco cubanos eran agentes que investigaban posibles atentados terroristas contra Cuba pero que no desarrollaban ninguna actividad que pudiera afectar a la seguridad nacional de Estados Unidos.
El Diario de El Paso: Alegatos finales
El Diario de El Paso: Alegatos finales
(Tomado de Cubadebate).
8 ABRIL 2011
Por José Pertierra
Abril 7, de 2011. El Paso, TX. Los fiscales y los abogados defensores hoy hicieron los alegatos de cierre ante el jurado en el caso de Luis Posada Carriles. Después de casi tres meses de litigio, el caso está a punto de concluir. La fiscalía se concentró en la evidencia, y la defensa en el teatro.
Los doce integrantes del jurado —siete mujeres y cinco hombres— comenzarán a deliberar mañana a primera hora, y pueden decidir el veredicto en poco tiempo. También es posible que se dilaten, y que no lleguen a una decisión hasta la semana que viene.
COMIENZA TERESINSKI
De acuerdo con las reglas federales, la fiscalía siempre abre las presentaciones de cierre. Mientras esperaba a los integrantes del jurado, el fiscal Jerome Teresinski parecía meditar. Respiraba hondamente y mantenía sus ojos cerrados.
Cuando al fin todos estaban listos, la jueza le dio la palabra. Teresinski levantó la jarra de agua y llenó su vaso. Se acercó al podio y comenzó. “Opciones. Las ejercemos todos. Este caso tiene que ver con opciones”, le dijo al fiscal al jurado. “El acusado decidió mentir sobre cómo ingresó a los Estados Unidos, y mentir sobre su involucramiento en la campaña de bombas en Cuba en 1997” , añadió el fiscal.
“La historia del caso comenzó en 1997 con las bombas en Cuba. La evidencia demuestra que el señor Posada planeó los ataques para vengarse de Castro, y admitió su involucramiento en la conspiración”, dijo Teresinski.
El fiscal entonces detalló rápidamente el testimonio del inspector cubano, Roberto Hernández Caballero, quien dejó establecido que la primera bomba explotó en la discoteca Aché del Hotel Meliá Cohíba el 12 de abril de 1997. Teresinski le recordó al jurado las descripciones de Hernández Caballero sobre las bombas que explotaron entre abril de 1997 y septiembre de 1997. El 4 de septiembre explotaron cuatro bombas consecutivas, incluyendo una en el Hotel Copacabana que mató a Fabio Di Celmo.
EL CENTRO DE OPERACIONES
“No cabe dudas de que hubo una campaña de bombas en 1997 contra Cuba”, dijo Teresinski. “Para una campaña de esa índole se necesita un centro de operaciones”.
El fiscal le pidió que recordaran el testimonio de Tony Álvarez, de WRB Enterprises en Guatemala, quien declaró que Posada Carriles utilizó su compañía para organizar las acciones violentas contra Cuba que había planeado. “Tony Alvarez testificó que escuchó a Posada Carriles y otros en WRB (José Burgos y Pepe Alvarez) discutir la manera en que enviarían explosivos a Cuba”, recordó Teresinski. Incluso Tony Alvarez también había testificado que encontró explosivos C-4 en su propia oficina y decidió enterrarlos, porque le preocupaba que pudieran explotar.
EL CAMINO DEL DINERO
Teresinski hizo un recorrido por el camino que siguió el dinero que le llegó a Posada Carriles a Guatemala y El Salvador, facilitado por sus co-conspiradores en New Jersey. Le recordó al jurado del testimonio del agente del FBI, Omar Vega, quien testificó sobre los giros monetarios que enviaron por Western Union a Ramón Medina, un pseudónimo de Luis Posada Carriles. También, el testimonio de Oscar de Rojas, un contador de New Jersey, quien corroboró las declaraciones del agente Vega, e involucró a un importante miembro del comité ejecutivo de la Fundación Nacinal Cubana Americana (FCNA) en el envío de dinero a Posada Carriles en 1997 para llevar a cabo la oleada de bombas en La Habana. “El dinero iba a Posada Carriles, a Francisco Chávez Abarca y a Pepe Alvarez en Centro América”, dijo Teresinski.
El fiscal alzó el fax de Solo, y le dijo con ironía al jurado: “Maravilla de maravillas. Milagro de milagro. Los nombres son los mismos y el dinero también”. El fax de Solo fue escrito y firmado por Posada Carriles, y ahí le informó a Pepe Alvarez y a José Burgos del dinero que llegaba de New Jersey con los nombres y los apellidos de quienes lo recibieron.
“Posada Carriles le confesó a Ann Louise Bardach —la periodista del New York Times—q ue él escribió y firmó el fax de Solo”, dijo Teresinski.
EL EJE DEL CASO
El eje de este caso es si “hubo una campaña de bombas contra Cuba en 1997, y el acusado mintió sobre eso”.
Teresinski volvió a reproducir varias selecciones de la grabación de la entrevista de Ann Louise Bardach a Posada Carriles. En ellas los integrantes del jurado pudieron otra vez escuchar la voz del acusado admitir su involucramiento, e incluso confesar ser el autor intelectual de la cadena de bombas en La Habana.
El acusado no testificó en El Paso. Ese es su derecho de acuerdo con la Constitución de los Estados Unidos, y de acuerdo con la ley el jurado no debe inferir conclusiones debido a su silencio. Sin embargo, a través de grabaciones el jurado lo escuchó declarar en cuatro ocasiones: durante una audiencia inmigratoria en el 2005 en la que pidió asilo, otra en 2006 en la que pidió la ciudadanía estadounidense, más una entrevista que le realizó Ann Louise Bardach en Aruba en 1998, y otra que le hizo María Elvira Salazar, también en 1998.
Posada Carriles admitió a Bardach y a Salazar ser el autor intelectual de la oleada de bombas en La Habana en 1997, y posteriormente se retractó ante los oficiales de Inmigración.
Teresinski le recordó al jurado que el testigo, Gilberto Abascal, había estado abordo del Santrina y que éste declaró que en marzo de 2005 la tripulación de esa embarcación recogió a Luis Posada Carriles en Isla Mujeres y lo ingresó ilegalmente a los Estados Unidos por el río de Miami.
El testimonio de Abascal, dijo Teresinski, está corroborado por la evidencia físic a—incluyendo una fotografía. “Sí solo tenemos una fotografía, pero que foto tan extraordinaria”, dijo Teresinski y le mostró a los integrantes del jurado el retrato que habían visto anteriormente: Posada Carriles sentado en una barbería en Isla Mujeres, mientras un barbero le cortaba la melena blanca.
Abascal declaró que Santiago Alvarez le regaló esa foto, cuando aún estaban a bordo del Santrina en ruta a Miami. Un oficial de los Estados Unidos testificó que fue a Isla Mujeres y confirmó la existencia de esa barbería.
“La evidencia en este caso no deja dudas de que Posada Carriles le mintió a las autoridades de Inmigración”, concluyó Teresinski después de dos horas de alegatos ante el jurado,
EL TURNO DE LOS ABOGADOS DEFENSORES
Los abogados de Posada Carriles comenzaron sus alegatos con el curioso argumento leguleyo de que el acusado no mintió, pero, si mintió, sus mentiras no valen como mentiras, porque debido al antecedente penal panameño de haber tratado de hacer volar con 200 libras de explosivos C-4 una sala universitaria llena de estudiantes, él no calificaba para asilo o para la ciudadanía de todas maneras.
“Tampoco importa que hayan encontrado un pasaporte guatemalteco con su fotografía y otro nombre”, le dijo Rhonda Anderson al jurado.
“Inmigración sabía que Posada Carriles no calificaba para el asilo o para la ciudadanía debido a ese antecedente penal, y utilizaron las entrevistas para atrapar a un anciano de 78 años. Por eso también las supuestas falsas declaraciones no importan”, alegó la abogado defensora y le dio la palabra al defensor principal del acusado, Arturo Hernández.
El abogado Hernández se levantó y con suma parsimonia se justó los espejuelos en la punta de la nariz. Se abotonó el saco. Estiró las mangas de su camisa, haciendo más evidentes unos yugos que llevan la imagen de la bandera cubana. Entonces se acercó al podio. Alargando una pausa dramática, era como hubiera llegado a escena una estrella de teatro.
EL INCONFUNDIBLE HONOR Y PLACER DE REPRESENTAR A POSADA
“Mi nombre es Art Jernandes, y tengo el inconfundible honor —el inconfundible placer— de representar a Luis Posada Carriles”, le dijo al jurado. Pidió que se levantara “Luis” para que éste saludara a “las damas y los caballeros del jurado”.
Con voz quebrada de emoción, Hernández comparó —durante una largo recuento— el juicio de Luis Posada Carriles en El Paso con el juicio de Sócrates en Atenas, el de César en Roma, el de Dreyfus en Paris, y a otros célebres procesos de la lucha por los derechos civiles en los Estados Unidos. “Los ojos de la historia los están vigilando a ustedes”, les dijo al jurado.
El fiscal Timothy J. Reardon enrojeció, se levantó y protestó. “Esto no está permitido, Su Señoría, el abogado Hernández está tratando de apelar a las pasiones del jurado inapropiadamente. Debe concentrarse en la evidencia”, le dijo el fiscal a la jueza Cardone.
La jueza reconoció que Reardon tenía razón, y le pidió al abogado Hernández que se dirigiera a la evidencia.
Sin embargo, Hernández insistió, y dijo aparentemente emocionado: “50 años del exilio del pueblo cubano es pasión. La pasión no es un pecado”.
HERNANDEZ OFRECE SUSTITUIRSE POR SU CLIENTE
Hernández entonces le dijo al jurado que las circunstancias del caso Posada Carriles son parecidas a las que describe el escritor inglés Charles Dickens en la novela La Historia de las dos ciudades. Sin explicarle al jurado bien el cuento y con la cara colorada de pasión por Luis Posada Carriles, Hernández exclamó: “¿Se acuerdan? La novela del abogado que se sustituyó por su cliente para salvarlo”.
Hernández no le explicó al jurado, pero uno de los personajes de Dickens es Charles Darnay, detenido en París y amenazado con la guillotina después de un juicio injusto. Un abogado parisiense de apellido Carton, durante su visita legal al calabozo, cambia su ropa con la de su cliente para que éste se escape y el abogado se quede. Poco antes de que la guillotina le corte la cabeza, el abogado ve el futuro de las personas por las que ha dado su vida. El pequeño detalle es que aquí en El Paso todo gira sobre si un acusado miente o no. Es melodrama de sainete.
El fiscal Reardon movía su cabeza incrédulo ante la actuación que le ofrecía Art Jernandes al jurado en El Paso.
LOS ACOMPAÑANTES DE POSADA CARRILES
El abogado defensor continuó citando la novela de Dickens, una novela muy conocida porque es parte de las lecturas escolares de los adolescentes estadounidenses. “Es el mejor de los tiempos, es el peor de los tiempos”, leyó Hernández. La famosa frase con la que comienza Dickens su novela.
“Para el señor Posada es el mejor de los tiempos porque en marzo de 2005 volvió a su casa [Miami] después de muchas batallas. Volvió a su esposa, a sus hijos y a sus nietos”, dijo Hernández mientras señalaba hacia una parte de la sala judicial donde estaban sentados quince chicanos: los familiares y empleados del abogado defensor Felipe Millán. ¿Habrá logrado convencer también al jurado de que la “familia” del acusado no se parece en nada a él?
“Pero estos también son los peores de los tiempos”, dijo Hernández. “El regreso de Posada Carriles a su casa avergonzó a los Estados Unidos”, añadió. Después de otra pausa melodramática, Hernández declaró: “Sí, el señor Posada es culpable. Culpable de haberse puesto viejo, y culpable de ya no serle útil a los Estados Unidos que se ha comportado de forma hipócrita e ingrata”.
Reardon volvió a protestar. La jueza le dio la razón al fiscal, pero Hernández ignoró la advertencia y siguió con su monólogo.
“Este caso está basado en una decepción, pero es la de los Estados Unidos que atrapó a mi cliente para que pensara que le iban quizás a conceder el asilo o la ciudadanía, y sin embargo utilizó las entrevistas para preparar una causa contra él por haber mentido”, dijo el abogado defensor.
LOS TRAPOS SUCIOS
“El involucramiento del señor Posada fue mejor expresado por María Elvira Salazar, quien recordó que el anciano simplemente había alardeado durante su entrevista”, dijo el abogado de Posada Carriles.
Sobre las fotografías de los hoteles donde explotaron las bombas, Hernández le preguntó al jurado: “¿Qué pruebas tenemos de que los comunistas en Cuba no hayan falsificado las fotos?”
“El fax de Solo es una fffffffalsificación”, dijo Hernández tartamudeando con rabia.
Durante todo esto proceso, la estrategia del abogado de Miami no se destacó por la evidencia que presentó, sino por los testigos que atacó. Los calificó como mentirosos, ladrones, comunistas, terroristas y mujeriegos.
Durante su alegato final, calificó a Tony Alvarez como el terrorista que organizó la campaña de bombas en La Habana en 1997, y un ladrón especializado en el lavado de dinero. De la periodista Ann Louise Bardach dijo que hace periodismo amarillista. “Es incapaz de decirle la verdad al Papa”, dijo entre la risa y la rabia. “Ella alteró las grabaciones para ocultar la verdad”, añadió el abogado defensor.
El testigo cubano Roberto Hernández Caballero, dijo el abogado defensor, “es un torturador”. Lo comparó con un agente del Gestapo nazi y repitió mientras le mostraba la fotografía del inspector cubano al jurado: “Ese tipo es un torturador”.
Mostró una foto de Fidel Castro con el retrato de Posada Carriles en la mano. “Todo lo que venga de ese régimen es sospechoso”, dijo el letrado. Acusó a Cuba de haber falsificado los coordinados del lugar donde unos MIG cubanos dispararon contra las avionetas de Hermanos al Rescate y citó al abogado de uno de los asesinos de Orlando Letelier como evidencia de eso.
LÁGRIMAS DE COCODRILO
El abogado terminó su presentación enjugándose las lágrimas. “Mi cliente tiene 83 años. Estaba haciendo algo por su país. Es un hombre muy especial, quien ahora simplemente quiere regresar a su casa para estar con su familia, con su esposa, sus hijos, sus nietos”, dijo Hernández, otra vez señalando hacia donde estaban sentados los chicanos en la sala judicial.
Es interesante que durante los tres meses que ha durado este caso en El Paso, ni la esposa, ni los hijos o los nietos de Posada Carriles lo han acompañado. No sé si el jurado se dio cuenta, y tampoco sé si han visto que los chicanos a quienes señalaba Hernández no parecen ser parientes del acusado.
Como si estuviera hablándole al exilio cubano por los micrófonos de Armando Pérez Roura en Miami, Hernández finalizó su alocución: “La historia espera su veredicto. Una comunidad entera espera su veredicto. Por favor, por favor, por favor, escuchen a sus corazones”, y por el rostro del abogado de Luis Posada Carriles volvieron a correr lágrimas de cocodrilo.
REARDON TIENE LA ÚLTIMA PALABRA
Ya era tarde en El Paso, pero la jueza que había demorado tanto este caso durante los últimos tres meses quería terminarlo hoy. Dio un receso de diez minutos, y regresamos para escuchar el cierre del fiscal principal Timothy J. Reardon III.
“Tremenda actuación la del abogado defensor”, comenzó Reardon. “Enmarañó la evidencia, calumnió a los Estados Unidos y le hizo a ustedes un extraordinario ruego para que le tengan compasión a Posada Carriles”.
Reardon le dijo al jurado que el abogado Hernández habló de la edad de Posada Carriles una y otra vez: “Pero eso es inapropiado. El castigo es algo que le corresponde a la jueza y no a ustedes. La tarea del jurado es simplemente dictaminar un veredicto de culpabilidad o inocencia”.
Reardon dijo que Posada Carriles habría podido evitar todo esto, si simplemente hubiera dicho la verdad. “El argumento de que el gobierno de los Estados Unidos le mintió al acusado pone este caso patas arriba”, dijo el fiscal. “Las mentiras de Posada Carriles eran pertinentes, porque tenían como propósito impresionar a los oficiales de Inmigración”, añadió.
“Es cierto lo que les dijo Hernández —que la comunidad espera su veredicto—, pero no es la comunidad de Miami. La comunidad de El Paso es la que lo espera”, le dijo a los integrantes del jurado. Algunos de ellos sonrieron.
Reardon yuxtapuso dos fotografías. La de Posada Carriles en la barbería y la del jefe de la policía de Miami, John Timoney, quien estaba almorzando en un restaurante del río de Miami cuando llegó Posada Carriles con Rubén López Castro en marzo de 2005.
ESCILA Y CARIBDIS
“¿Cómo navegas entre esas dos evidencias?”, se preguntó Reardon, y comparó la situación del abogado Hernández con la de Odiseo al encontrarse en un estrecho paso marítimo entre los monstruos de Escila y su contraparte Caribdis. Cuenta Homero que los lados del canal por donde tenía que atravesar Odiseo estaban dentro del alcance de una flecha, de modo que los barcos que intentasen evitar a Caribdis deberían acercarse a Escila y viceversa. “El señor Posada tampoco tiene salida”, dijo Reardon.
El fiscal le recordó al jurado del testimonio de Enrico Gollo, quien vio a Fabio Di Celmo morir. “Gracias a Dios que vino a El Paso el señor Gollo. Contó como vio a su amigo morir”, dijo Reardon. “No fue Fidel Castro el que murió. ¿Verdad?”, preguntó Reardon mientras miraba a Posada Carriles.
BLUNDERBUSS
Recordando la referencia a La Historia de las dos ciudades, de Charles Dickens que había hecho hace poco el abogado mayamense, Reardon comparó los argumentos de Arturo Hernández con los disparos del cañón Blunderbuss en esa misma novela: “Un pequeño cañón que dispara muchas bolas con mucho humo, pero sin puntería”. Reardon no lo dijo, pero blunderbuss también quiere decir una persona torpe y sin sutileza. No creo que el abogado defensor se haya dado cuenta del insulto.
LAS COSAS HAN CAMBIADO
“Esto no es CSI Miami, ni CSI El Paso”, dijo Reardon. “Es la caída desde las altas esferas, debido a una falla fatal que los griegos llamaban hubris —orgullo excesivo”, dijo el fiscal. “En los 60 éramos saboteadores y éramos chevre, y ahora no”, ofreció Reardon como ejemplo. Se viró a Luis Posada Carriles y a su abogado y dijo: “Bueno, es que las cosas han cambiado”.
LO QUE DESTRUYE A UN HOMBRE
“Lo que destruye a un hombre no son las cualidades que le faltan, sino las que tiene”, dijo Reardon y con esta frase cerró el caso como lo comenzó hace tres meses. Inmediatamente Cardone le dio las gracias a todos, miró al jurado y le entregó el caso para que este viernes comience a deliberar sobre el veredicto.
Lo último que se escuchó fueron las palabras secas de la jueza Cardone. “We stand in recess until tomorrow” [Estamos en receso hasta mañana]. Todos se pararon para despedir al jurado, y la supuesta familia chicana de Posada Carriles se acercó al acusado para darle aliento.
*José Pertierra es abogado en Washington DC. Representa al gobierno de Venezuela en el caso de extradición de Luis Posada Carriles.
(Tomado de Cubadebate).
8 ABRIL 2011
Por José Pertierra
Abril 7, de 2011. El Paso, TX. Los fiscales y los abogados defensores hoy hicieron los alegatos de cierre ante el jurado en el caso de Luis Posada Carriles. Después de casi tres meses de litigio, el caso está a punto de concluir. La fiscalía se concentró en la evidencia, y la defensa en el teatro.
Los doce integrantes del jurado —siete mujeres y cinco hombres— comenzarán a deliberar mañana a primera hora, y pueden decidir el veredicto en poco tiempo. También es posible que se dilaten, y que no lleguen a una decisión hasta la semana que viene.
COMIENZA TERESINSKI
De acuerdo con las reglas federales, la fiscalía siempre abre las presentaciones de cierre. Mientras esperaba a los integrantes del jurado, el fiscal Jerome Teresinski parecía meditar. Respiraba hondamente y mantenía sus ojos cerrados.
Cuando al fin todos estaban listos, la jueza le dio la palabra. Teresinski levantó la jarra de agua y llenó su vaso. Se acercó al podio y comenzó. “Opciones. Las ejercemos todos. Este caso tiene que ver con opciones”, le dijo al fiscal al jurado. “El acusado decidió mentir sobre cómo ingresó a los Estados Unidos, y mentir sobre su involucramiento en la campaña de bombas en Cuba en 1997” , añadió el fiscal.
“La historia del caso comenzó en 1997 con las bombas en Cuba. La evidencia demuestra que el señor Posada planeó los ataques para vengarse de Castro, y admitió su involucramiento en la conspiración”, dijo Teresinski.
El fiscal entonces detalló rápidamente el testimonio del inspector cubano, Roberto Hernández Caballero, quien dejó establecido que la primera bomba explotó en la discoteca Aché del Hotel Meliá Cohíba el 12 de abril de 1997. Teresinski le recordó al jurado las descripciones de Hernández Caballero sobre las bombas que explotaron entre abril de 1997 y septiembre de 1997. El 4 de septiembre explotaron cuatro bombas consecutivas, incluyendo una en el Hotel Copacabana que mató a Fabio Di Celmo.
EL CENTRO DE OPERACIONES
“No cabe dudas de que hubo una campaña de bombas en 1997 contra Cuba”, dijo Teresinski. “Para una campaña de esa índole se necesita un centro de operaciones”.
El fiscal le pidió que recordaran el testimonio de Tony Álvarez, de WRB Enterprises en Guatemala, quien declaró que Posada Carriles utilizó su compañía para organizar las acciones violentas contra Cuba que había planeado. “Tony Alvarez testificó que escuchó a Posada Carriles y otros en WRB (José Burgos y Pepe Alvarez) discutir la manera en que enviarían explosivos a Cuba”, recordó Teresinski. Incluso Tony Alvarez también había testificado que encontró explosivos C-4 en su propia oficina y decidió enterrarlos, porque le preocupaba que pudieran explotar.
EL CAMINO DEL DINERO
Teresinski hizo un recorrido por el camino que siguió el dinero que le llegó a Posada Carriles a Guatemala y El Salvador, facilitado por sus co-conspiradores en New Jersey. Le recordó al jurado del testimonio del agente del FBI, Omar Vega, quien testificó sobre los giros monetarios que enviaron por Western Union a Ramón Medina, un pseudónimo de Luis Posada Carriles. También, el testimonio de Oscar de Rojas, un contador de New Jersey, quien corroboró las declaraciones del agente Vega, e involucró a un importante miembro del comité ejecutivo de la Fundación Nacinal Cubana Americana (FCNA) en el envío de dinero a Posada Carriles en 1997 para llevar a cabo la oleada de bombas en La Habana. “El dinero iba a Posada Carriles, a Francisco Chávez Abarca y a Pepe Alvarez en Centro América”, dijo Teresinski.
El fiscal alzó el fax de Solo, y le dijo con ironía al jurado: “Maravilla de maravillas. Milagro de milagro. Los nombres son los mismos y el dinero también”. El fax de Solo fue escrito y firmado por Posada Carriles, y ahí le informó a Pepe Alvarez y a José Burgos del dinero que llegaba de New Jersey con los nombres y los apellidos de quienes lo recibieron.
“Posada Carriles le confesó a Ann Louise Bardach —la periodista del New York Times—q ue él escribió y firmó el fax de Solo”, dijo Teresinski.
EL EJE DEL CASO
El eje de este caso es si “hubo una campaña de bombas contra Cuba en 1997, y el acusado mintió sobre eso”.
Teresinski volvió a reproducir varias selecciones de la grabación de la entrevista de Ann Louise Bardach a Posada Carriles. En ellas los integrantes del jurado pudieron otra vez escuchar la voz del acusado admitir su involucramiento, e incluso confesar ser el autor intelectual de la cadena de bombas en La Habana.
El acusado no testificó en El Paso. Ese es su derecho de acuerdo con la Constitución de los Estados Unidos, y de acuerdo con la ley el jurado no debe inferir conclusiones debido a su silencio. Sin embargo, a través de grabaciones el jurado lo escuchó declarar en cuatro ocasiones: durante una audiencia inmigratoria en el 2005 en la que pidió asilo, otra en 2006 en la que pidió la ciudadanía estadounidense, más una entrevista que le realizó Ann Louise Bardach en Aruba en 1998, y otra que le hizo María Elvira Salazar, también en 1998.
Posada Carriles admitió a Bardach y a Salazar ser el autor intelectual de la oleada de bombas en La Habana en 1997, y posteriormente se retractó ante los oficiales de Inmigración.
Teresinski le recordó al jurado que el testigo, Gilberto Abascal, había estado abordo del Santrina y que éste declaró que en marzo de 2005 la tripulación de esa embarcación recogió a Luis Posada Carriles en Isla Mujeres y lo ingresó ilegalmente a los Estados Unidos por el río de Miami.
El testimonio de Abascal, dijo Teresinski, está corroborado por la evidencia físic a—incluyendo una fotografía. “Sí solo tenemos una fotografía, pero que foto tan extraordinaria”, dijo Teresinski y le mostró a los integrantes del jurado el retrato que habían visto anteriormente: Posada Carriles sentado en una barbería en Isla Mujeres, mientras un barbero le cortaba la melena blanca.
Abascal declaró que Santiago Alvarez le regaló esa foto, cuando aún estaban a bordo del Santrina en ruta a Miami. Un oficial de los Estados Unidos testificó que fue a Isla Mujeres y confirmó la existencia de esa barbería.
“La evidencia en este caso no deja dudas de que Posada Carriles le mintió a las autoridades de Inmigración”, concluyó Teresinski después de dos horas de alegatos ante el jurado,
EL TURNO DE LOS ABOGADOS DEFENSORES
Los abogados de Posada Carriles comenzaron sus alegatos con el curioso argumento leguleyo de que el acusado no mintió, pero, si mintió, sus mentiras no valen como mentiras, porque debido al antecedente penal panameño de haber tratado de hacer volar con 200 libras de explosivos C-4 una sala universitaria llena de estudiantes, él no calificaba para asilo o para la ciudadanía de todas maneras.
“Tampoco importa que hayan encontrado un pasaporte guatemalteco con su fotografía y otro nombre”, le dijo Rhonda Anderson al jurado.
“Inmigración sabía que Posada Carriles no calificaba para el asilo o para la ciudadanía debido a ese antecedente penal, y utilizaron las entrevistas para atrapar a un anciano de 78 años. Por eso también las supuestas falsas declaraciones no importan”, alegó la abogado defensora y le dio la palabra al defensor principal del acusado, Arturo Hernández.
El abogado Hernández se levantó y con suma parsimonia se justó los espejuelos en la punta de la nariz. Se abotonó el saco. Estiró las mangas de su camisa, haciendo más evidentes unos yugos que llevan la imagen de la bandera cubana. Entonces se acercó al podio. Alargando una pausa dramática, era como hubiera llegado a escena una estrella de teatro.
EL INCONFUNDIBLE HONOR Y PLACER DE REPRESENTAR A POSADA
“Mi nombre es Art Jernandes, y tengo el inconfundible honor —el inconfundible placer— de representar a Luis Posada Carriles”, le dijo al jurado. Pidió que se levantara “Luis” para que éste saludara a “las damas y los caballeros del jurado”.
Con voz quebrada de emoción, Hernández comparó —durante una largo recuento— el juicio de Luis Posada Carriles en El Paso con el juicio de Sócrates en Atenas, el de César en Roma, el de Dreyfus en Paris, y a otros célebres procesos de la lucha por los derechos civiles en los Estados Unidos. “Los ojos de la historia los están vigilando a ustedes”, les dijo al jurado.
El fiscal Timothy J. Reardon enrojeció, se levantó y protestó. “Esto no está permitido, Su Señoría, el abogado Hernández está tratando de apelar a las pasiones del jurado inapropiadamente. Debe concentrarse en la evidencia”, le dijo el fiscal a la jueza Cardone.
La jueza reconoció que Reardon tenía razón, y le pidió al abogado Hernández que se dirigiera a la evidencia.
Sin embargo, Hernández insistió, y dijo aparentemente emocionado: “50 años del exilio del pueblo cubano es pasión. La pasión no es un pecado”.
HERNANDEZ OFRECE SUSTITUIRSE POR SU CLIENTE
Hernández entonces le dijo al jurado que las circunstancias del caso Posada Carriles son parecidas a las que describe el escritor inglés Charles Dickens en la novela La Historia de las dos ciudades. Sin explicarle al jurado bien el cuento y con la cara colorada de pasión por Luis Posada Carriles, Hernández exclamó: “¿Se acuerdan? La novela del abogado que se sustituyó por su cliente para salvarlo”.
Hernández no le explicó al jurado, pero uno de los personajes de Dickens es Charles Darnay, detenido en París y amenazado con la guillotina después de un juicio injusto. Un abogado parisiense de apellido Carton, durante su visita legal al calabozo, cambia su ropa con la de su cliente para que éste se escape y el abogado se quede. Poco antes de que la guillotina le corte la cabeza, el abogado ve el futuro de las personas por las que ha dado su vida. El pequeño detalle es que aquí en El Paso todo gira sobre si un acusado miente o no. Es melodrama de sainete.
El fiscal Reardon movía su cabeza incrédulo ante la actuación que le ofrecía Art Jernandes al jurado en El Paso.
LOS ACOMPAÑANTES DE POSADA CARRILES
El abogado defensor continuó citando la novela de Dickens, una novela muy conocida porque es parte de las lecturas escolares de los adolescentes estadounidenses. “Es el mejor de los tiempos, es el peor de los tiempos”, leyó Hernández. La famosa frase con la que comienza Dickens su novela.
“Para el señor Posada es el mejor de los tiempos porque en marzo de 2005 volvió a su casa [Miami] después de muchas batallas. Volvió a su esposa, a sus hijos y a sus nietos”, dijo Hernández mientras señalaba hacia una parte de la sala judicial donde estaban sentados quince chicanos: los familiares y empleados del abogado defensor Felipe Millán. ¿Habrá logrado convencer también al jurado de que la “familia” del acusado no se parece en nada a él?
“Pero estos también son los peores de los tiempos”, dijo Hernández. “El regreso de Posada Carriles a su casa avergonzó a los Estados Unidos”, añadió. Después de otra pausa melodramática, Hernández declaró: “Sí, el señor Posada es culpable. Culpable de haberse puesto viejo, y culpable de ya no serle útil a los Estados Unidos que se ha comportado de forma hipócrita e ingrata”.
Reardon volvió a protestar. La jueza le dio la razón al fiscal, pero Hernández ignoró la advertencia y siguió con su monólogo.
“Este caso está basado en una decepción, pero es la de los Estados Unidos que atrapó a mi cliente para que pensara que le iban quizás a conceder el asilo o la ciudadanía, y sin embargo utilizó las entrevistas para preparar una causa contra él por haber mentido”, dijo el abogado defensor.
LOS TRAPOS SUCIOS
“El involucramiento del señor Posada fue mejor expresado por María Elvira Salazar, quien recordó que el anciano simplemente había alardeado durante su entrevista”, dijo el abogado de Posada Carriles.
Sobre las fotografías de los hoteles donde explotaron las bombas, Hernández le preguntó al jurado: “¿Qué pruebas tenemos de que los comunistas en Cuba no hayan falsificado las fotos?”
“El fax de Solo es una fffffffalsificación”, dijo Hernández tartamudeando con rabia.
Durante todo esto proceso, la estrategia del abogado de Miami no se destacó por la evidencia que presentó, sino por los testigos que atacó. Los calificó como mentirosos, ladrones, comunistas, terroristas y mujeriegos.
Durante su alegato final, calificó a Tony Alvarez como el terrorista que organizó la campaña de bombas en La Habana en 1997, y un ladrón especializado en el lavado de dinero. De la periodista Ann Louise Bardach dijo que hace periodismo amarillista. “Es incapaz de decirle la verdad al Papa”, dijo entre la risa y la rabia. “Ella alteró las grabaciones para ocultar la verdad”, añadió el abogado defensor.
El testigo cubano Roberto Hernández Caballero, dijo el abogado defensor, “es un torturador”. Lo comparó con un agente del Gestapo nazi y repitió mientras le mostraba la fotografía del inspector cubano al jurado: “Ese tipo es un torturador”.
Mostró una foto de Fidel Castro con el retrato de Posada Carriles en la mano. “Todo lo que venga de ese régimen es sospechoso”, dijo el letrado. Acusó a Cuba de haber falsificado los coordinados del lugar donde unos MIG cubanos dispararon contra las avionetas de Hermanos al Rescate y citó al abogado de uno de los asesinos de Orlando Letelier como evidencia de eso.
LÁGRIMAS DE COCODRILO
El abogado terminó su presentación enjugándose las lágrimas. “Mi cliente tiene 83 años. Estaba haciendo algo por su país. Es un hombre muy especial, quien ahora simplemente quiere regresar a su casa para estar con su familia, con su esposa, sus hijos, sus nietos”, dijo Hernández, otra vez señalando hacia donde estaban sentados los chicanos en la sala judicial.
Es interesante que durante los tres meses que ha durado este caso en El Paso, ni la esposa, ni los hijos o los nietos de Posada Carriles lo han acompañado. No sé si el jurado se dio cuenta, y tampoco sé si han visto que los chicanos a quienes señalaba Hernández no parecen ser parientes del acusado.
Como si estuviera hablándole al exilio cubano por los micrófonos de Armando Pérez Roura en Miami, Hernández finalizó su alocución: “La historia espera su veredicto. Una comunidad entera espera su veredicto. Por favor, por favor, por favor, escuchen a sus corazones”, y por el rostro del abogado de Luis Posada Carriles volvieron a correr lágrimas de cocodrilo.
REARDON TIENE LA ÚLTIMA PALABRA
Ya era tarde en El Paso, pero la jueza que había demorado tanto este caso durante los últimos tres meses quería terminarlo hoy. Dio un receso de diez minutos, y regresamos para escuchar el cierre del fiscal principal Timothy J. Reardon III.
“Tremenda actuación la del abogado defensor”, comenzó Reardon. “Enmarañó la evidencia, calumnió a los Estados Unidos y le hizo a ustedes un extraordinario ruego para que le tengan compasión a Posada Carriles”.
Reardon le dijo al jurado que el abogado Hernández habló de la edad de Posada Carriles una y otra vez: “Pero eso es inapropiado. El castigo es algo que le corresponde a la jueza y no a ustedes. La tarea del jurado es simplemente dictaminar un veredicto de culpabilidad o inocencia”.
Reardon dijo que Posada Carriles habría podido evitar todo esto, si simplemente hubiera dicho la verdad. “El argumento de que el gobierno de los Estados Unidos le mintió al acusado pone este caso patas arriba”, dijo el fiscal. “Las mentiras de Posada Carriles eran pertinentes, porque tenían como propósito impresionar a los oficiales de Inmigración”, añadió.
“Es cierto lo que les dijo Hernández —que la comunidad espera su veredicto—, pero no es la comunidad de Miami. La comunidad de El Paso es la que lo espera”, le dijo a los integrantes del jurado. Algunos de ellos sonrieron.
Reardon yuxtapuso dos fotografías. La de Posada Carriles en la barbería y la del jefe de la policía de Miami, John Timoney, quien estaba almorzando en un restaurante del río de Miami cuando llegó Posada Carriles con Rubén López Castro en marzo de 2005.
ESCILA Y CARIBDIS
“¿Cómo navegas entre esas dos evidencias?”, se preguntó Reardon, y comparó la situación del abogado Hernández con la de Odiseo al encontrarse en un estrecho paso marítimo entre los monstruos de Escila y su contraparte Caribdis. Cuenta Homero que los lados del canal por donde tenía que atravesar Odiseo estaban dentro del alcance de una flecha, de modo que los barcos que intentasen evitar a Caribdis deberían acercarse a Escila y viceversa. “El señor Posada tampoco tiene salida”, dijo Reardon.
El fiscal le recordó al jurado del testimonio de Enrico Gollo, quien vio a Fabio Di Celmo morir. “Gracias a Dios que vino a El Paso el señor Gollo. Contó como vio a su amigo morir”, dijo Reardon. “No fue Fidel Castro el que murió. ¿Verdad?”, preguntó Reardon mientras miraba a Posada Carriles.
BLUNDERBUSS
Recordando la referencia a La Historia de las dos ciudades, de Charles Dickens que había hecho hace poco el abogado mayamense, Reardon comparó los argumentos de Arturo Hernández con los disparos del cañón Blunderbuss en esa misma novela: “Un pequeño cañón que dispara muchas bolas con mucho humo, pero sin puntería”. Reardon no lo dijo, pero blunderbuss también quiere decir una persona torpe y sin sutileza. No creo que el abogado defensor se haya dado cuenta del insulto.
LAS COSAS HAN CAMBIADO
“Esto no es CSI Miami, ni CSI El Paso”, dijo Reardon. “Es la caída desde las altas esferas, debido a una falla fatal que los griegos llamaban hubris —orgullo excesivo”, dijo el fiscal. “En los 60 éramos saboteadores y éramos chevre, y ahora no”, ofreció Reardon como ejemplo. Se viró a Luis Posada Carriles y a su abogado y dijo: “Bueno, es que las cosas han cambiado”.
LO QUE DESTRUYE A UN HOMBRE
“Lo que destruye a un hombre no son las cualidades que le faltan, sino las que tiene”, dijo Reardon y con esta frase cerró el caso como lo comenzó hace tres meses. Inmediatamente Cardone le dio las gracias a todos, miró al jurado y le entregó el caso para que este viernes comience a deliberar sobre el veredicto.
Lo último que se escuchó fueron las palabras secas de la jueza Cardone. “We stand in recess until tomorrow” [Estamos en receso hasta mañana]. Todos se pararon para despedir al jurado, y la supuesta familia chicana de Posada Carriles se acercó al acusado para darle aliento.
*José Pertierra es abogado en Washington DC. Representa al gobierno de Venezuela en el caso de extradición de Luis Posada Carriles.
De Tony sobre Posada Carriles
Posada Carriles: insólito veredicto, afirma antiterrorista cubano
La Habana, 11 abr (PL). De insólito calificó Antonio Guerrero, uno de los cinco antiterroristas cubanos prisioneros en Estados Unidos, el veredicto de absolución para el criminal internacional Luis Posada Carriles.
Dijo que en El Paso, Texas, se llevó a cabo solo un "juicio teatral" contra Posada "por mentirle a las autoridades de Inmigración".
Sin embargo, precisó en un mensaje que circuló la víspera entre cientos de amigos en el mundo, "los Cinco conocemos muy bien lo que es un juicio frente a un jurado de 12 personas en este país".
Guerrero, resentenciado a 21 años y 10 meses de privación de libertad el 13 de octubre del 2009 en la Corte del Distrito Sur de Florida, pone en duda qué harán "con todo lo que se demostró allí (en El Paso)".
Los argumentos presentados en la vista evidenciaron "la complicidad de Posada Carrilles en los actos terroristas contra Cuba (en 1997), en los que perdió la vida Fabio Di Celmo", joven turista italiano.
Pero varias interrogantes quedan abiertas ahora, explicó al preguntar si el gobierno estadounidense se atrevería a apelar la decisión, "que no es contra un mentiroso sino contra un terrorista".
Cuestionó en ese sentido, si Washington "pondrá a funcionar toda su fuerza para revertir tal veredicto", como lo hizo en el caso de los Cinco cuando rechazó el dictamen unánime de la Corte de Atlanta en agosto del 2005.
En aquella ocasión el XI Circuito de Atlanta, Georgia, revocó la sentencia de Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Antonio Guerrero, Fernando González y René González, y ordenó un nuevo juicio fuera de Miami.
Justamente en El Paso se produjo una revelación importante, cuando una funcionaria del Departamento de Seguridad confesó que había solicitado en el 2005 a la fiscal Caroline Heck Miller que encausara a Posada por sus actividades criminales, pero ella se negó.
Heck Millar fue la misma fiscal que exigió los peores castigos para los Cinco cuando fueron juzgados en el 2001.
Acerca de ese momento, recordó Guerrero en su mensaje que el proceso contra él y sus cuatro hermanos de causa "duro más de sietes meses" y entonces sintieron que no era posible que los encontraran culpables "de cargos que jamás cometimos".
Sin embargo, "aquel jurado estaba allí no para escuchar ni para deliberar nada, aquel jurado ya tenía un prejuicio formado por años viviendo en una ciudad en la que hablar bien sobre Cuba es casi un delito", subrayó.
El pasado 3 de marzo fueron radicadas ante la Corte del Distrito Sur de Florida un memorando en apoyo a la moción para anular la sentencia de Antonio Guerrero y una declaración jurada de Gerardo Hernández, en la que afianza su inocencia.
Hernández, Guerrero, Ramón Labañino, Fernando González y René González, cumplen una condena arbitraria e injusta que en conjunto suma 99 años y dos cadenas perpetuas.
Ellos fueron arrestados el 12 de septiembre de 1998, por advertir acerca de los planes criminales contra Cuba organizados por grupos extremistas con sede en territorio estadounidense.
La Habana, 11 abr (PL). De insólito calificó Antonio Guerrero, uno de los cinco antiterroristas cubanos prisioneros en Estados Unidos, el veredicto de absolución para el criminal internacional Luis Posada Carriles.
Dijo que en El Paso, Texas, se llevó a cabo solo un "juicio teatral" contra Posada "por mentirle a las autoridades de Inmigración".
Sin embargo, precisó en un mensaje que circuló la víspera entre cientos de amigos en el mundo, "los Cinco conocemos muy bien lo que es un juicio frente a un jurado de 12 personas en este país".
Guerrero, resentenciado a 21 años y 10 meses de privación de libertad el 13 de octubre del 2009 en la Corte del Distrito Sur de Florida, pone en duda qué harán "con todo lo que se demostró allí (en El Paso)".
Los argumentos presentados en la vista evidenciaron "la complicidad de Posada Carrilles en los actos terroristas contra Cuba (en 1997), en los que perdió la vida Fabio Di Celmo", joven turista italiano.
Pero varias interrogantes quedan abiertas ahora, explicó al preguntar si el gobierno estadounidense se atrevería a apelar la decisión, "que no es contra un mentiroso sino contra un terrorista".
Cuestionó en ese sentido, si Washington "pondrá a funcionar toda su fuerza para revertir tal veredicto", como lo hizo en el caso de los Cinco cuando rechazó el dictamen unánime de la Corte de Atlanta en agosto del 2005.
En aquella ocasión el XI Circuito de Atlanta, Georgia, revocó la sentencia de Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Antonio Guerrero, Fernando González y René González, y ordenó un nuevo juicio fuera de Miami.
Justamente en El Paso se produjo una revelación importante, cuando una funcionaria del Departamento de Seguridad confesó que había solicitado en el 2005 a la fiscal Caroline Heck Miller que encausara a Posada por sus actividades criminales, pero ella se negó.
Heck Millar fue la misma fiscal que exigió los peores castigos para los Cinco cuando fueron juzgados en el 2001.
Acerca de ese momento, recordó Guerrero en su mensaje que el proceso contra él y sus cuatro hermanos de causa "duro más de sietes meses" y entonces sintieron que no era posible que los encontraran culpables "de cargos que jamás cometimos".
Sin embargo, "aquel jurado estaba allí no para escuchar ni para deliberar nada, aquel jurado ya tenía un prejuicio formado por años viviendo en una ciudad en la que hablar bien sobre Cuba es casi un delito", subrayó.
El pasado 3 de marzo fueron radicadas ante la Corte del Distrito Sur de Florida un memorando en apoyo a la moción para anular la sentencia de Antonio Guerrero y una declaración jurada de Gerardo Hernández, en la que afianza su inocencia.
Hernández, Guerrero, Ramón Labañino, Fernando González y René González, cumplen una condena arbitraria e injusta que en conjunto suma 99 años y dos cadenas perpetuas.
Ellos fueron arrestados el 12 de septiembre de 1998, por advertir acerca de los planes criminales contra Cuba organizados por grupos extremistas con sede en territorio estadounidense.
Sobre Posada Carriles, Mensaje de Ramón
MENSAJE DE RAMÓN
Mi hermano:
Acabo de leer todo lo último de Pertierra sobre El Paso. ¡Gracias!
Este veredicto es sencillamente una vergüenza y una mancha más sobre el sistema judicial de este país. Son estos errores históricos los que crean monstruos como Posada y todos sus acólitos, desmoralizan al gobierno de este país, y hace caer, como espada de Damocles, un peso enorme más sobre las personas de decoro y honor que viven en él.
Confiamos siempre en lo mejor y no en lo peor del ser humano, y estamos convencidos de que este episodio pasará a engrosar las filas de la infamia, como Sacco y Vanzetti, Rosenberg y tantos otros similares al nuestro.
Pero al final, el brillo de la verdad deberá vencer siempre por encima del odio y la ignorancia de algunos.
A Pertierra, nuestro abrazo hermano y firme, que este suceso nos da más fuerzas para continuar exigiendo justicia y castigo para los terroristas, y para todos los que desprecian y matan pueblos.
Cada vez me siento mucho más honrado de estar, precisamente, del lado opuesto a esta Historia. Cada vez me siento mucho más honrado de estar, precisamente, del lado opuesto a esta historia, junto a mis cuatro hermanos, todo nuestro
pueblo y toda la dignidad del Universo.
¡Cinco abrazos!
Ramón
Ricardo Alarcón: “El juicio a Posada Carriles fue una farsa”
R. Alarcón, presidente de la Asamblea Nacional de Cuba.
El presidente de la Asamblea Nacional de Cuba dijo que el juicio a Luis Posada Carriles fue una farsa y criticó a la jueza Kathleeen Cardone por no haber dejado al jurado escuchar pruebas de la culpabilidad del acusado.
Ricardo Alarcón dijo el sábado en comunicación telefónica con la AP que “acabó la farsa torpe y vergonzosa” que era el juicio del cubano Posada Carriles en El Paso, Estados Unidos.
Explicó que el jurado de Texas no tuvo conocimiento de todos los elementos. El viernes el terrorista fue declarado inocente de los 11 cargos de perjurio, obstrucción de la justicia y fraude migratorio presentados en su contra.
El “jurado hay cosas que no las puede conocer, el jurado no se enteró de que Posada Carriles es prófugo de la justicia… sobre todo cuando la jueza prohibe que se lo diga”, afirmó Alarcón.
El jurado necesitó sólo tres horas para deliberar tras 13 semanas de testimonios, la mayoría de las veces presentados con retrasos.
Alarcón afirmó que “el gobierno de Estados Unidos estuvo usando todos los trucos para evitar que Posada Carriles sea juzgado como terrorista, quería presentar a un viejito como un mentiroso pero el gobierno de Estados Unidos es tan mentiroso como él porque (Posada Carriles) es un asesino buscado desde hace varias décadas”.
En una entrevista con el New York Times, Posada Carriles dijo en 1998 que había planeado los ataques dinamiteros en Cuba en 1997, que dejaron un muerto y 12 heridos. Posteriormente se retractó.
También es acusado por Venezuela de ser el responsable del ataque con bomba a un avión de pasajeros cubano en 1976 que dejó 73 muertos.
El terrorista se filtró en Estados Unidos en el 2005 y fue acusado de mentir durante las audiencias de inmigración en El Paso acerca de cómo entró al país.
Alarcón no consideró que el desenlace del juicio a Posada Carriles afecte la apelación del contratista estadounidense Alan Gross, de 61 año y condenado recientemente a 15 años de prisión en Cuba por realizar “actos contra la independencia o la integridad territorial del Estado”.
“Son cosas distintas, son cosas separadas… no le acusamos (a Gross) de mentiroso sino de haber violado las leyes de Cuba y de haber sido parte de un operativo permanente de Washington contra nuestro país”.
(Con información de AP)
Giustino di Celmo habla de la liberación del asesino de su hijo: “Tengo la esperanza de que un día se haga justicia” (+ Fotos y Video)
- http://www.cubadebate.cu/noticias/2011/04/09/giustino-di-celmo-habla-de-la-liberacion-del-asesino-de-su-hijo-tengo-la-esperanza-de-que-un-dia-se-haga-justicia-fotos-y-video/,
“Solo te puedo decir que nunca imaginé que en mi larga vida -yo tengo 90 años-, un país con una historia grande, un pueblo de grandes emigrantes como el de EEUU, aún en el 2011 todavía no tenga sentido de la justicia. En un país donde no existe justicia no se puede vivir”, aseguró Giustino di Celmo, padre de Fabio di Celmo, el joven turista italiano asesinado durante la campaña de bombas en los hoteles de La Habana, en 1997, organizada por Luis Posada Carriles.
Después de un juicio que duró más de tres meses en El Paso, Texas, este viernes en menos de tres horas el jurado absolvió a Posada Carriles de 11 cargos por mentir a las autoridades de Inmigración.
“Escuché a Posada Carriles -después que fue absuelto por el jurado-, y eran las declaraciones de un asesino, de un hombre que mata, que es capaz de matar a cualquiera. El dijo que seguiría combatiendo el comunismo. ¿Donde está la ética, la humanidad?”, se preguntó Giustino, en una entrevista concedida al periodista Oliver Zamora para el programa Mesa Redonda de la Televisión Cubana y Cubadebate.
El anciano, radicado en Cuba desde la muerte de su hijo, añadió:
“La única cosa que puedo decir a los familiares de las víctimas de Posada Carriles que sufren como sufro yo, es que tengan siempre abierta una esperanza de que habrá justicia. No sólo por nuestros ser queridos, sino por el mundo entero. Nadie merece semejante barbarie, que por una lucha política se maten inocentes, se pongan bombas en el hotel, en un avión y se encarcelen a Cinco muchachos cubanos que intentaron impedir los actos de sabotaje que se organizaban desde Estados Unidos. ¿Qué imagen dará el gobierno norteamericano si permite semejante injusticia?”
" Fabio Di Celmo. Joven turista italiano vÍctima de un acto terrorista contra Cuba, al explotar una bomba que ordenó poner Luis Posada Carriles en el Hotel Copacabana en La Habana.
Nació el 1 de junio de 1965, en Génova, Italia. Sus padres, Giustino Di Celmo y Ora Bassi.
El padre, hombre apasionado por el arte y la historia de su tierra natal, había bautizado a su primera hija con el nombre de Tiziana, en homenaje al eminente pintor italiano Tiziano Vecellio, representante máximo del Renacimiento veneciano. Al segundo, lo llamó Livio, como el héroe de la antigua Roma y, siguiendo la tradición que ya había iniciado, a su tercer hijo lo bautizó con el nombre de Fabio, como el célebre comandante romano, inteligente, corajudo y humano, para perpetuarlo en el niño que recién nacía.
Fabio creció en la misma casa donde había nacido. Los vecinos de Génova Pegli, municipio situado en la famosa Ribera de las Flores, en la Costa Azul, vieron correr por sus parques y calles a este muchacho juguetón y generoso del que todos guardan gratos recuerdos.
A los siete años comenzó la práctica del fútbol y jugó por primera vez en el equipo Asociación Calcio, de la ciudad de Génova, de la Liga Nacional, al que perteneció desde los siete hasta los 11 años. Integró el Libertas y otros equipos de su ciudad, hasta que pasó a formar parte del Sciarborasca, de la genovesa municipalidad de Cogoleto, con el número 10 en su camiseta.
Llegada a Cuba
En 1992, junto a su padre, llegó a Cuba. Los Di Celmo se sumaron así a la larga lista de empresarios procedentes de diferentes países que cometieron el grave «delito» de romper el bloqueo de Estados Unidos. El único partido de fútbol que jugó en Cuba fue en el Cotorro, el 17 de diciembre de 1996 y su mayor sueño fue traer a los integrantes del Sciarborasca, su equipo, a jugar a Cuba.
Su muerte
El jueves 4 de septiembre de 1997 estalló la bomba que mató a Fabio en el vestíbulo-bar del Hotel Copacabana, una esquirla de metal del cenicero donde se puso la bomba, se le incrustó en la parte izquierda del cuello y le cercenó una vértebra cervical y la arteria carótida. Fue colocada por el mercenario salvadoreño Raúl Ernesto Cruz León, quien en el juicio de marzo de 1999 confesó que Francisco Chávez Abarca, alias «El Panzón» lo contrató cuando trabajaba en una agencia de alquiler de autos en San Salvador. "
Declaración del MINREX de Cuba: “EEUU tiene todas las pruebas del terrorismo de Posada Carriles”
En la tarde del 8 de abril de 2011 culminó la farsa que se iniciara ya hace 13 semanas en El Paso, Texas, con la absolución del terrorista Luis Posada Carriles de todos los cargos que se le imputaron en el juicio migratorio en su contra.
Para todos aquellos que han seguido la tenebrosa trayectoria del terrorista y sus vínculos con sucesivos gobiernos norteamericanos, el FBI y la CIA, en su guerra sucia contra Cuba, se trata de una demostración adicional del apoyo y amparo que históricamente le han brindado las autoridades norteamericanas.
Desde que Posada Carriles desembarcó en La Florida adonde viajó desde Islas Mujeres, en México, a bordo de la embarcación “Santrina”, como oportunamente denunció el Comandante en Jefe Fidel Castro, ha seguido estando, como lo estuvo siempre, bajo la tutela y protección del gobierno de los Estados Unidos.
Su juicio por haber mentido en un proceso migratorio y no por terrorista, es un insulto al pueblo de Cuba y a las familias enlutadas por las acciones de Posada.
La desvergüenza ocurrida en El Paso es totalmente contradictoria con la política antiterrorista que dice profesar el gobierno de los Estados Unidos y que ha provocado, incluso, intervenciones militares en otras naciones y costado miles de vidas.
El gobierno de los Estados Unidos conoce bien la participación de Posada Carriles en la voladura de la aeronave de Cubana de Aviación sobre Barbados en 1976, la campaña de bombas contra instalaciones turísticas cubanas en 1997, y sus planes para atentar contra la vida de nuestro Comandante en Jefe, en Panamá, en el año 2000, por lo que fue, incluso, condenado en dicho país.
El gobierno de Washington tiene en sus manos todas las pruebas de los crímenes de Posada, muchas de las cuales fueron presentadas en el juicio de El Paso.
Habrá que ver si es capaz ahora de entablar un nuevo proceso contra Posada Carriles por terrorismo, o de proceder a su extradición a Venezuela, como le fuera solicitado hace ya más de cinco años por ese país, y a lo que está obligado jurídicamente por los convenios internacionales de que es parte y por la resolución 1373 (2001) del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, que propio Gobierno de Estados Unidos promovió.
Lo más paradójico es que, mientras se exonera a Posada Carriles, cinco luchadores antiterroristas cubanos permanecen injustamente en cárceles norteamericanas por buscar información sobre las acciones de los terroristas de origen cubano que, como Posada Carriles, se pasean libre e impunemente por las calles de Miami.
Cuba reitera que el gobierno de los Estados Unidos es el responsable principal de este desenlace y lo emplaza a que asuma sus obligaciones en la lucha contra el terrorismo, sin hipocresías ni dobles raseros.
La Habana, 9 de abril de 2011
Mi hermano:
Acabo de leer todo lo último de Pertierra sobre El Paso. ¡Gracias!
Este veredicto es sencillamente una vergüenza y una mancha más sobre el sistema judicial de este país. Son estos errores históricos los que crean monstruos como Posada y todos sus acólitos, desmoralizan al gobierno de este país, y hace caer, como espada de Damocles, un peso enorme más sobre las personas de decoro y honor que viven en él.
Confiamos siempre en lo mejor y no en lo peor del ser humano, y estamos convencidos de que este episodio pasará a engrosar las filas de la infamia, como Sacco y Vanzetti, Rosenberg y tantos otros similares al nuestro.
Pero al final, el brillo de la verdad deberá vencer siempre por encima del odio y la ignorancia de algunos.
A Pertierra, nuestro abrazo hermano y firme, que este suceso nos da más fuerzas para continuar exigiendo justicia y castigo para los terroristas, y para todos los que desprecian y matan pueblos.
Cada vez me siento mucho más honrado de estar, precisamente, del lado opuesto a esta Historia. Cada vez me siento mucho más honrado de estar, precisamente, del lado opuesto a esta historia, junto a mis cuatro hermanos, todo nuestro
pueblo y toda la dignidad del Universo.
¡Cinco abrazos!
Ramón
Ricardo Alarcón: “El juicio a Posada Carriles fue una farsa”
R. Alarcón, presidente de la Asamblea Nacional de Cuba.
El presidente de la Asamblea Nacional de Cuba dijo que el juicio a Luis Posada Carriles fue una farsa y criticó a la jueza Kathleeen Cardone por no haber dejado al jurado escuchar pruebas de la culpabilidad del acusado.
Ricardo Alarcón dijo el sábado en comunicación telefónica con la AP que “acabó la farsa torpe y vergonzosa” que era el juicio del cubano Posada Carriles en El Paso, Estados Unidos.
Explicó que el jurado de Texas no tuvo conocimiento de todos los elementos. El viernes el terrorista fue declarado inocente de los 11 cargos de perjurio, obstrucción de la justicia y fraude migratorio presentados en su contra.
El “jurado hay cosas que no las puede conocer, el jurado no se enteró de que Posada Carriles es prófugo de la justicia… sobre todo cuando la jueza prohibe que se lo diga”, afirmó Alarcón.
El jurado necesitó sólo tres horas para deliberar tras 13 semanas de testimonios, la mayoría de las veces presentados con retrasos.
Alarcón afirmó que “el gobierno de Estados Unidos estuvo usando todos los trucos para evitar que Posada Carriles sea juzgado como terrorista, quería presentar a un viejito como un mentiroso pero el gobierno de Estados Unidos es tan mentiroso como él porque (Posada Carriles) es un asesino buscado desde hace varias décadas”.
En una entrevista con el New York Times, Posada Carriles dijo en 1998 que había planeado los ataques dinamiteros en Cuba en 1997, que dejaron un muerto y 12 heridos. Posteriormente se retractó.
También es acusado por Venezuela de ser el responsable del ataque con bomba a un avión de pasajeros cubano en 1976 que dejó 73 muertos.
El terrorista se filtró en Estados Unidos en el 2005 y fue acusado de mentir durante las audiencias de inmigración en El Paso acerca de cómo entró al país.
Alarcón no consideró que el desenlace del juicio a Posada Carriles afecte la apelación del contratista estadounidense Alan Gross, de 61 año y condenado recientemente a 15 años de prisión en Cuba por realizar “actos contra la independencia o la integridad territorial del Estado”.
“Son cosas distintas, son cosas separadas… no le acusamos (a Gross) de mentiroso sino de haber violado las leyes de Cuba y de haber sido parte de un operativo permanente de Washington contra nuestro país”.
(Con información de AP)
Giustino di Celmo habla de la liberación del asesino de su hijo: “Tengo la esperanza de que un día se haga justicia” (+ Fotos y Video)
- http://www.cubadebate.cu/noticias/2011/04/09/giustino-di-celmo-habla-de-la-liberacion-del-asesino-de-su-hijo-tengo-la-esperanza-de-que-un-dia-se-haga-justicia-fotos-y-video/,
“Solo te puedo decir que nunca imaginé que en mi larga vida -yo tengo 90 años-, un país con una historia grande, un pueblo de grandes emigrantes como el de EEUU, aún en el 2011 todavía no tenga sentido de la justicia. En un país donde no existe justicia no se puede vivir”, aseguró Giustino di Celmo, padre de Fabio di Celmo, el joven turista italiano asesinado durante la campaña de bombas en los hoteles de La Habana, en 1997, organizada por Luis Posada Carriles.
Después de un juicio que duró más de tres meses en El Paso, Texas, este viernes en menos de tres horas el jurado absolvió a Posada Carriles de 11 cargos por mentir a las autoridades de Inmigración.
“Escuché a Posada Carriles -después que fue absuelto por el jurado-, y eran las declaraciones de un asesino, de un hombre que mata, que es capaz de matar a cualquiera. El dijo que seguiría combatiendo el comunismo. ¿Donde está la ética, la humanidad?”, se preguntó Giustino, en una entrevista concedida al periodista Oliver Zamora para el programa Mesa Redonda de la Televisión Cubana y Cubadebate.
El anciano, radicado en Cuba desde la muerte de su hijo, añadió:
“La única cosa que puedo decir a los familiares de las víctimas de Posada Carriles que sufren como sufro yo, es que tengan siempre abierta una esperanza de que habrá justicia. No sólo por nuestros ser queridos, sino por el mundo entero. Nadie merece semejante barbarie, que por una lucha política se maten inocentes, se pongan bombas en el hotel, en un avión y se encarcelen a Cinco muchachos cubanos que intentaron impedir los actos de sabotaje que se organizaban desde Estados Unidos. ¿Qué imagen dará el gobierno norteamericano si permite semejante injusticia?”
" Fabio Di Celmo. Joven turista italiano vÍctima de un acto terrorista contra Cuba, al explotar una bomba que ordenó poner Luis Posada Carriles en el Hotel Copacabana en La Habana.
Nació el 1 de junio de 1965, en Génova, Italia. Sus padres, Giustino Di Celmo y Ora Bassi.
El padre, hombre apasionado por el arte y la historia de su tierra natal, había bautizado a su primera hija con el nombre de Tiziana, en homenaje al eminente pintor italiano Tiziano Vecellio, representante máximo del Renacimiento veneciano. Al segundo, lo llamó Livio, como el héroe de la antigua Roma y, siguiendo la tradición que ya había iniciado, a su tercer hijo lo bautizó con el nombre de Fabio, como el célebre comandante romano, inteligente, corajudo y humano, para perpetuarlo en el niño que recién nacía.
Fabio creció en la misma casa donde había nacido. Los vecinos de Génova Pegli, municipio situado en la famosa Ribera de las Flores, en la Costa Azul, vieron correr por sus parques y calles a este muchacho juguetón y generoso del que todos guardan gratos recuerdos.
A los siete años comenzó la práctica del fútbol y jugó por primera vez en el equipo Asociación Calcio, de la ciudad de Génova, de la Liga Nacional, al que perteneció desde los siete hasta los 11 años. Integró el Libertas y otros equipos de su ciudad, hasta que pasó a formar parte del Sciarborasca, de la genovesa municipalidad de Cogoleto, con el número 10 en su camiseta.
Llegada a Cuba
En 1992, junto a su padre, llegó a Cuba. Los Di Celmo se sumaron así a la larga lista de empresarios procedentes de diferentes países que cometieron el grave «delito» de romper el bloqueo de Estados Unidos. El único partido de fútbol que jugó en Cuba fue en el Cotorro, el 17 de diciembre de 1996 y su mayor sueño fue traer a los integrantes del Sciarborasca, su equipo, a jugar a Cuba.
Su muerte
El jueves 4 de septiembre de 1997 estalló la bomba que mató a Fabio en el vestíbulo-bar del Hotel Copacabana, una esquirla de metal del cenicero donde se puso la bomba, se le incrustó en la parte izquierda del cuello y le cercenó una vértebra cervical y la arteria carótida. Fue colocada por el mercenario salvadoreño Raúl Ernesto Cruz León, quien en el juicio de marzo de 1999 confesó que Francisco Chávez Abarca, alias «El Panzón» lo contrató cuando trabajaba en una agencia de alquiler de autos en San Salvador. "
Declaración del MINREX de Cuba: “EEUU tiene todas las pruebas del terrorismo de Posada Carriles”
En la tarde del 8 de abril de 2011 culminó la farsa que se iniciara ya hace 13 semanas en El Paso, Texas, con la absolución del terrorista Luis Posada Carriles de todos los cargos que se le imputaron en el juicio migratorio en su contra.
Para todos aquellos que han seguido la tenebrosa trayectoria del terrorista y sus vínculos con sucesivos gobiernos norteamericanos, el FBI y la CIA, en su guerra sucia contra Cuba, se trata de una demostración adicional del apoyo y amparo que históricamente le han brindado las autoridades norteamericanas.
Desde que Posada Carriles desembarcó en La Florida adonde viajó desde Islas Mujeres, en México, a bordo de la embarcación “Santrina”, como oportunamente denunció el Comandante en Jefe Fidel Castro, ha seguido estando, como lo estuvo siempre, bajo la tutela y protección del gobierno de los Estados Unidos.
Su juicio por haber mentido en un proceso migratorio y no por terrorista, es un insulto al pueblo de Cuba y a las familias enlutadas por las acciones de Posada.
La desvergüenza ocurrida en El Paso es totalmente contradictoria con la política antiterrorista que dice profesar el gobierno de los Estados Unidos y que ha provocado, incluso, intervenciones militares en otras naciones y costado miles de vidas.
El gobierno de los Estados Unidos conoce bien la participación de Posada Carriles en la voladura de la aeronave de Cubana de Aviación sobre Barbados en 1976, la campaña de bombas contra instalaciones turísticas cubanas en 1997, y sus planes para atentar contra la vida de nuestro Comandante en Jefe, en Panamá, en el año 2000, por lo que fue, incluso, condenado en dicho país.
El gobierno de Washington tiene en sus manos todas las pruebas de los crímenes de Posada, muchas de las cuales fueron presentadas en el juicio de El Paso.
Habrá que ver si es capaz ahora de entablar un nuevo proceso contra Posada Carriles por terrorismo, o de proceder a su extradición a Venezuela, como le fuera solicitado hace ya más de cinco años por ese país, y a lo que está obligado jurídicamente por los convenios internacionales de que es parte y por la resolución 1373 (2001) del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, que propio Gobierno de Estados Unidos promovió.
Lo más paradójico es que, mientras se exonera a Posada Carriles, cinco luchadores antiterroristas cubanos permanecen injustamente en cárceles norteamericanas por buscar información sobre las acciones de los terroristas de origen cubano que, como Posada Carriles, se pasean libre e impunemente por las calles de Miami.
Cuba reitera que el gobierno de los Estados Unidos es el responsable principal de este desenlace y lo emplaza a que asuma sus obligaciones en la lucha contra el terrorismo, sin hipocresías ni dobles raseros.
La Habana, 9 de abril de 2011
jueves, 14 de abril de 2011
sábado, 9 de abril de 2011
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