lunes, 10 de junio de 2013

Guatemala: DEMOCRACIA PARA LOGRAR LA PAZ EN GUATEMALA



Por María Mercedes Aguilar

¿Qué es paz?
En Guatemala las consideraciones sobre este término se acuñan después de que el conflicto armado interno y se da “fin” con la firma de los acuerdos de paz firme y duradera en 1996.
Paz tiene  varias connotaciones tales como: espirituales, sociales, económicas, subjetivas e incluso políticas. Puede entenderse que paz se refiere a un estado de calma, e incluso suspensión sobre algún determinado hecho para buscar una alternativa de solución. Pero entendemos que paz se refiere entonces a, llegar a una consenso o aceptación sobre un hecho o acto que ha provocado daño o incomodidad.
La paz no implica una solución, implica que mediante dicho consenso, las partes o el medio que causa el mal debe dejar de ocacionar los daños y buscar una solución a lo que ha generado el conflicto.
Por tanto,  en Guatemala nos encontramos en un estado de calma. La paz no se ha significado la solución al conflicto, la paz implica la via o el tiempo que necesitan las partes para consensuar, meditar, analizar, o sentar las bases para lograr el objetivo integral y establecer las reglas de juego que van a regir hasta que exista un cambio social o la necesidad de cambiar la direccionalidad que rige el orden social según los procedimientos establecidos. Recordando asi, que en las ciencias sociales todo es cambiante y evolutivo.
En el libro Educacion para la Paz por Guillermo Solis y Mercedes Peña expone tres principios simples para examinar la idea o términos  de paz:
1.   El termino de paz se utilizara para objetivos sociales aceptados, al menos verbalmente, por muchos, aunque no necesariamente por la mayoría.
2.   Estos objetivos pueden ser complejos o difíciles, pero no imposibles de alcanzar
3.   Consideramos valida la afirmación: la paz es la ausencia de violencia.
Según el acuerdo  de paz firme y duradera  dentro de sus conceptos expone: “La paz firme y duradera debe cimentarse sobre un desarrollo socioeconómico participativo orientado al bien común, que responda a las necesidades de toda la población. Dicho desarrollo requiere de justicia social como uno de los pilares de la unidad y solidaridad nacional, y de crecimiento económico con sostenibilidad, como condición para atender las demandas sociales de la población”. También toma en cuenta que “ Las elecciones son esenciales para la transición que vive Guatemala hacia una democracia funcional y participativa. El perfeccionamiento del régimen electoral permitirá afianzar la legitimidad del poder público y facilitar la transformación democrática del país”.
El ensayo se abordara a partir de las dos premisas plasmadas en el Acuerdo de Paz de Guatemala.
¿Por qué hablar primero de democracia antes que paz?
Partiendo del acercamiento anteriormente sobre la definición de paz y tomando en cuenta el ultimo principio de paz de Guillermo Solis y Mercedes Peña la conclusión en este ensayo puede ser la corta frase: “paz es la ausencia de violencia”. Pero como decíamos anteriormente, no está incluida la solución.
las consideraciones tomadas en el acuerdo paz firme y duradera hace énfasis en: una  búsqueda de una solución política,  el acuerdo de paz es el inicio de la preservación y consolidación de paz,  es un compromiso de paz y  una agenda que debe desarrollarse.
Analicemos:
En el acuerdo de paz se establece que: “Las elecciones son esenciales para la transición que vive Guatemala hacia una democracia funcional y participativa”. Se considera entonces que el punto de consolidación es la democracia.
Democracia puede implicar inclusión de grupos sociales y participación política. La democracia implica al colectivo social con sus diferentes grados y estratos de clasificación, pero este  colectivismo presenta una característica: dependencia política.
El colectivo encuentra  una dependencia al Estado, este colectivo en su imaginario político, la participación y la inclusión política es ejercer en el poder (es decir ya sea en los aspectos administrativos, municipales u otros a los que se refiera a gobierno)  y tener dependencia tanto económica como laboral mediante la devolución por:  favor político y voto favorable (de los gobiernos hacia su propio colectivo) por haber llevado al poder a los dirigentes.
La validez de una opción se logra mediante la participación política , que se refiere a: la acción de los ciudadanos, y todas las personas, que deben influir en el proceso político y en su resultado.
Integracion política  en un  proceso de elección se refiere a : ejercer el derecho del sufragio, proponer, estar informados e involucrarnos a los aspectos de la vida política en Guatemala.  Es decir que para lograr la validez de los objetivos propuestos los índices de participación deben elevarse en sentido porcentual.
La participación social fomenta y fortalece a los Derechos Humanos de un individuo (fuera de la colectividad) Los derechos colectivos responden a los derechos individuales de la persona. Los derechos colectivos se logran desde el momento en que cada individuo reconoce su derecho como ciudadano y como ser libre . Vemos pues una unión de lo individual a lo colectivo.
El aspecto psicopolitico
Tomemos en cuenta el imaginario político de la sociedad guatemalteca; es decir la valoración de las preferencias sociales, culturales y religiosas versus la política.
Los guatemaltecos valoran mas la participación a temas de aspecto religioso y su involucramiento y participación, asi como también a cuestiones de tipo cultural, tales como actividades ancestrales, recreación (deportivo) entre otros.
La desvalorización de la participación política genera:
a.           Estancamiento y decadencia de las propuestas ya sea sociales, económicas, políticas o culturales: Los grupos de participación disminuyen y no existe representación de las partes.
b.           Desacuerdos y desarticulaciones de los objetivos propuestos
c.           Estática política: el sistema no cambia, al ver que las exigencias en términos porcentuales no representan pero ni la cuarta parte del interés poblacional o no existe pronunciamiento social ante las deficiencias sociales y las necesidades del sector poblacional. Mientras no exista un pronunciamiento y la población no exija rendición de cuentas, el Estado mantedra su modus operandi.
La actitud política y la influencia política:
La actitud es el resultado de una serie de experiencias de la persona con el objeto actitudinal. Es el producto final de los proceso a través de lo que dicha experiencia han tenido lugar.
Las actitudes pueden funcionar de forma: expresiva, dando a conocer lo que uno piensa y valora; Ajuste social, que crea una imagen socialmente aceptable; Evaluativa, que organiza y simplifica la experiencia  para llegar a la acción; Funcion ideologica, explica el estatus quo institucional; Instrumental, que sirve para alcanzar los objetivos utiles y por ultimo una Funcion de separación que sirve para justificar el status quo.
Para analizar estos aspectos existirán dos grupos:
La actitud política desde el punto de vista social y la actitud política desde el punto de vista político, es decir de los gobernantes hacia los gobernados.
La actitud política en Guatemala se caracteriza por una serie de hechos históricos que han marcado la función ideológica de la sociedad. Estos hechos han sido: marginalidad, guerra, problemas económicos, sociales, culturales e institucionales.
El imaginario social ha sido construido desde el punto de vista de lo político y no desde el punto de vista de la política como tal (dos cuestiones distintas según la Ciencia especializada en este tema) De hecho esta separación se origina con la individualidad del conocimiento pragmático y experimental de la persona, es decir una valoración a la experiencia y a la práctica sin tomar en cuenta la valoración científica de lo que pueden ser las cosas y deberían ser. Pero este fenómeno solamente puede explicarse según la caracterización de las actitudes de los individuos, que generalmente constituyen el ser y hacer de las personas, las cuales se integran y conforman una colectividad.
Las consecuencias para estas actitudes fundadas mediante una historia de Ajuste social han creado  una imagen socialmente aceptable a lo que es la realidad. Es decir una aceptación de lo que es y no lo que debería ser.
Hemos visto entonces algunos aspectos importantes que determinan el futuro de la democracia para Guatemala. Después de la firma de los acuerdos de paz en 1996 procesos sociales y políticos han ido teniendo sus pro y sus contra. Estos aspectos de construcción de Democrática se ven caracterizados mediante: el imaginario social, el contexto histórico, la diversidad cultural, las actitudes políticas. La conjugación de dichos aspectos radica en la participación y la comunicación veraz de los procesos políticos y económicos, los cuales determinan los pilares en los que reposara el futuro de la democracia guatemalteca.
La responsabilidad política implica la participación de los diversos actores o sectores que conforman la sociedad guatemalteca.
Se dice democracia para lograr paz, tomando en cuenta que  la violencia evoluciona y sus actores también.
En la actualidad los índices de violencia incrementan, sus orígenes pueden ser la evolución de una consecuencia. Aparecen nuevos actores, que posiblemente ya no sea la guerrilla y los militares, pero si la evolución de estos (es decir las consecuencias) crimen organizado, trata de personas, violencia infantil, entre otras.  Estos nuevos actores son repercusiones de una cultura de violencia que se individualiza y se proyecta a grupos pequeños pero que sobrevive mediante esa idea de operar y manifestarse en la sociedad.
Entonces, el termino paz ya no es valido solamente para el problema de conflicto armado, involucra otros aspectos es decir sus concecuencias.
Paz es la usencia de violencia, y en Guatemala los índices de violencia son altos. Según el ministerio publico reporta 11 mil 236 casos de violencia. Violencia es un tema amplio que puede generar diversidad de análisis y opiniones. Pero la repercusión de la misma es una respuesta a la inestabilidad política, económica y social del país.
Entonces ¿podemos hablar de paz en Guatemala? La evolución de la violencia se conjuga con su contexto histórico. La violación de los derechos humanos y la lucha por los mismos ya no implica solamente a los individuos de 1960 a 1996, el caso es más amplio y nos involucra a todos hasta la actualidad.
La democracia pretende entonces la igualdad entre los ciudadanos. Sin Estado de derecho no existe democracia. En el Estado de derecho prevalece el gobierno de las leyes sobre el arbitrio de los hombres, al tiempo que se reconocen y garantizan las libertades de los ciudadanos. Por ello, es un patrimonio común que debe ser creado, protegido y consolidado responsablemente por todos los actores políticos.  Sin estado de Derecho no existe justicia, y la justica es para todos en general, sin distinción cultural, económica, política y social. La justicia responde a las exigencias de paz, y para ello paz debe estudiarse mediante su origen y evolución, de forma integral y justa para todos los ciudadanos.
Concluyendo entonces que Mediante el reconocimiento y respeto del Estado de Derecho, se logran consolidar las bases de la democracia en una nación. La validez, respeto y reconocimiento de los derechos humanos representan el carácter democrático de una nación, representa también la integralidad a la vidad política de sus ciudadanos, y la partición responde a la valoración y reconocimiento del Estado de derecho y la prevalencia de los Derechos como ciudadanos. Si se ven violentados estos aspectos políticos, los objetivos propuestos para lograr la paz muy poco probable llegara a un consenso. El sistema persistirá sobre la sociedad pero la actitud política dar  vida a nuevas formas de gobernar e incluso aprender a ser gobernados y gobernantes.








sábado, 8 de junio de 2013

Guatemala: “AVANCES DE LA CONSTRUCCIÓN DE LA PAZ EN GUATEMALA DESDE LA IDENTIDAD DEL PUEBLO GUATEMALTECO”




Por Hyrum López


Guatemala atravesó por un periodo de conflicto armado interno durante treinta y seis años, el cual ocasionó la ruptura de varios aspectos políticos tales como; la interrupción de su etapa democrática la cual iniciaba en la revolución de 1944, la “época dorada”, y con la contra revolución de 1954, el gobierno es tomado nuevamente por los militares y empieza de este modo la carrera militar del país, teniendo sus mas cruentos momentos a principios de la década de los años ochenta, principalmente durante el gobierno del Gral. Ríos Montt, masacres, desaparecidos, pueblos arrasados, entre otras acciones que ocasionaron, principalmente la pérdida de identidad, eje central de nuestro análisis psico político, la identidad como tal es considerada como “cuando el individuo discierne en quién es, quién le gustaría ser y/o quién debiera ser. Se trata de una tarea personal a la vez que social.  Pero en este periodo se deja ver la particularización del individuo y la pérdida de identidad, por la represión, la cual se justificaba con el control de la insurgencia en el país.
         La identidad no se construye en el aislamiento, sin embargo en este periodo muchas poblaciones tuvieron que optar por aislarse a las montañas y algunas otras, al excilio, abandonando sus comunidades y familias.
Chambers (1994) plantea “hemos de aceptar que la complejidad de uno mismo (y del otro) no puede reducirse a identidades-estanco y hay que abrirse a nuevas “poli-identidades cosmopolitas” en las que cada individuo acaba siendo el cruce creativo de huellas culturales, dialectos, costumbres, mitos, historias familiares, recuerdos históricos o, incluso, preferencias culinarias. Dónde he nacido, dónde vivo y de dónde me siento... pasan a ser preguntas todavía significativas para la propia identidad. Son significativas porque permiten establecer un anclaje identitario, es decir son punto de referencia para la construcción de la identidad.
Los autores Bauman (2005) Berger y Luckmann (1983) plantean que hay procesos de aculturación, que desarraigan de las poblaciones las identidades, que se han creado como fruto de la cultura, la educación, aspectos sexuales, territoriales, étnicos, éticos, etc. Llevándolos a una nueva identidad, donde los individuos deben de readecurse, socializarse y volver a comenzar, este proceso lo comparan con la conversión religiosa, donde se debe negar la creencia que el individuo llevaba implícita y aceptar y adecurce a las nuevas creencias, es así como en este proceso de construcción de la paz, durante el conflicto se han de readecuarse a las poblaciones sobrevivientes, el gobierno, desde el aspecto político, por su lado, busca implantar en la población su forma de pensar y de actuar, tanto así que todo aquel que estuviera en contra del régimen de gobierno, era fusilado, inclusive a la primera sospecha de que la población apoyaba a la parte insurgente era suficiente motivo para condenar y desaparecer a la población, sin siquiera pasar por pruebas.


Al finalizar el periodo militar del país se vuelve a la democracia con el ègobierno de Vinicio Cerezo, lo que abre la brecha para la reconciliación de las poblaciones y las primeras negociaciones de paz, entre el gobierno y la URNG, el génesis de la construcción de la identidad de los pueblos indígenas y el camino para transformar el pensamiento del gobierno militar, tratar de suavizar su identidad sólida y rígida, al llegar la consumación de los Acuerdos de Paz, se marca una nueva coyuntura histórica para el país.


Miquel Rodrigo Alsina escribe en su obra Posmodernidad y pérdida de identidad;  “si bien las identidades son construcciones sociales, nos constituyen mediante las imposiciones del poder y las identificaciones de la psique.” Sin embargo, también hay que constatar que una da las características de nuestro tiempo es el aumento de modelos culturales que tenemos a nuestra disposición. En este sentido, cuanto mayores sean las posibilidades del individuo para “crear” su propia identidad, más rica y compleja será ésta. Dotarse de una identidad pasa a ser una tarea creativa que durará toda la vida; en el proceso, se perderán elementos de identidad importantes para un momento determinado, pero vacíos de contenido en momentos futuros; a la vez, se van incorporando nuevas facetas, nuevas posibilidades”, así después de1996 y llegando a 2004, en el último informe de MINUGUA, es evidente que los avances son mínimos y que principalmente el tema de la agenda del cumplimiento de los acuerdos de paz, que constituye el eje central, de la construcción de la paz en el país se ve, desarmada y poco tomada en cuenta, las campañas publicitarias de distintos partidos políticos toman de referencia el cumplimiento de los acuerdos de paz sin embargo después de mas de cuatro periodos de gobierno civil post conflicto, en poco se ha avanzado, esto nos lleva considerar los factores mencionados en la parte superior de este ensayo, ¿Cuál es el papel que el pueblo juega dentro de la construcción de la Paz?, y ¿Cuál es el seguimiento y rol por parte del Estado? Siendo el Estado el primer actor en promover el cumplimiento de los acuerdos de Paz y el fortalecimiento de la construcción de la misma, pero como mencionan los autores es muy necesario evaluar la identidad de la población en este proceso, factores como la presencia de la corrupción dentro de la empresa privada, la explotación obrera en las maquilas, por ejemplo, las condiciones de vida de la población, el control que el gobierno pueda tener en relación a la seguridad ciudadana, puede considerarse como factores que llevan a la población a concentrarse en subsistir, antes que involucrarse en los procesos socio políticos de la construcción de la paz, en el marco del cumplimiento de los acuerdos, falta de identidad e integración.
         La integración y la identidad según los autores que hemos citado es en primer plano responsabilidad del individuo, con importante influencia o coacción de un poder, que en este caso es nuestro elemento político, un gobierno que en primer lugar debe de buscar la integración de los pueblos indígenas y el resarcimiento de las poblaciones afectadas principalmente por el conflicto, esto ayudará a formar la identidad, que como bien hemos visto será producto de años de construcción.


         Otro de los factores es el viciado proceso electoral y electorero que se da en la vida política del país, donde los candidatos de mayor relevancia son aquellos capaces de financiar caras campañas, lo que da lugar al génesis de la falta de identidad, ya que no conforma una verdadera democracia por no ser un candidato que sale del pueblo, para representar al mismo, sino de intereses sectarios y que provoca el fenómeno guatemalteco de migrar de un partido a otro en cada elección, sin una ideología clara y que constantemente fracciona la ideología y consenso lo que indudablemente dará gran golpe al fortalecimiento de la identidad de la población y por ende su compromiso hacía las tareas y deberes para la construcción de la paz las cuales se verán seriamente afectadas.



Guatemala: SI NO SUPERAMOS LAS CAUSAS DEL CONFLICTO ARMADO INTERNO, TAMPOCO PODREMOS CONSTRUIR LA PAZ



Por José Abraham Castillo

    Por qué un grupo de guatemaltecos decide la vía armada para la toma del poder. Probablemente exceso de testosterona, de muchachos recién salidos de la escuela militar norteamericana, que les enseñaba a sentirse semidioses. Se determinará si las causas que dieron origen al conflicto, fueron superadas o aún prevalecen en nuestra sociedad. Revisaré las causas históricas del enfrentamiento, la represión, la lucha armada, el teatro de operaciones, genocidio, los mayas como enemigos, cárceles clandestinas, la impunidad, quiénes ganaron la guerra; arribando finalmente a la búsqueda de la Paz, conclusiones.
LAS RAÍCES HISTÓRICAS DEL ENFRENTAMIENTO ARMADO: La desigualdad en el uso del poder entre los guatemaltecos, ha permitido que las relaciones sociales estén matizadas por un abuso de ese poder; el poder se utiliza para destruir, para dañar. (Garabito Fernández,  2004, p. 63).
    Las acciones de represión política durante la guerra, justificadas como necesarias para evitar que Guatemala cayera en las “garras del comunismo” y la impunidad que ello supone, constituyó un factor justificativo que permitió terribles sufrimientos a las víctimas y poca afectación emocional al victimario.  Cuando se justifica la violencia, ésta provoca menos daño en quien la ejerce. Diluyendo el sentimiento de culpa o efectos emocionales (Ibíd. p. 64)
    En lo político, la incorporación masiva de la población al proyecto guerrillero, en la década de los 70´ y principios de los 80´tuvo como incentivo la frustración histórica vivida por las grandes mayorías de la población, la falta de confianza en un sistema social que les ha negado la posibilidad de una vida con dignidad. Por otro lado está la frustración por un sistema educativo que no llena las expectativas de formación profesional. (Ibídem. p. 72)
    La violencia puede ser ejercida individual o colectivamente. Cuando es ejercida por un individuo,  o por varios individuos, es un acto relacional. Pero cuando la colectividad se convierte en un ente abstracto, como una Institución Social  o Política, la violencia se convierte en un acto estructural. En todo acto de violencia existen procesos psicológicos y volitivos que convierten la acción en un querer. Como todo acto humano es un querer con finalidad, basada en poder hacer (Us, 2005, p. 92)
    Más de treinta años de conflicto armado, han dejado una secuela de resentimientos, una cultura de violencia y de actitudes autoritarias antisociales y depredadoras. De ella derivan hechos de injusticia, de constantes acciones de violencia interpersonal y estructural. La negación al derecho a la justicia es una de las violaciones más frecuentes de los derechos humanos. (Ibíd. p. 94)                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                               
    La estructura y la naturaleza de las relaciones económicas, culturales y sociales en Guatemala, han sido profundamente excluyentes, antagónicas y conflictivas, reflejo de su historia colonial. Desde la independencia en 1821, se configuró un Estado autoritario y excluyente de las mayorías, racista en la práctica, que sirvió para proteger los intereses de los privilegiados.  La violencia del Estado, estuvo dirigida en contra de los excluidos, los pobres, y sobre todo la población maya, así como los que luchaban en pro de la justicia y de una mayor igualdad social. (CEH. P. 17).
         Los Partidos Políticos han perdido credibilidad ante el pueblo; durante la época de los gobiernos de facto, esos mismos partidos, lanzaron como candidatos a militares, creyendo que era mejor aliarse con el poderoso, colaborando con la polarización sectaria, de las fuerzas armadas en el poder. No hubo mecanismos institucionales para canalizar el disenso. Los partidos no cumplieron ningún rol que canalizara las propuestas sociales. Las distintas Constituciones, que se han dictado; han servido para mantener en el poder a los mismos de siempre: la oligarquía, las catorce familias tradicionales.
LA REPRESIÓN: La justicia, actuó de acuerdo a la imagen que todos tenemos de ella: una vieja con los ojos tapados. Se hizo de la vista gorda. Las fuerzas paralelas, de los servicios de inteligencia militar, los escuadrones de la muerte (mano blanca, NOA, CADEG), operaban a su antojo. Los servicios de inteligencia, operaban en el hoy Palacio de la Cultura; desde allí cada noche, decidían a quién ir a “chupar”. De nada servían que los familiares presentaran “habeas corpus” (exhibición del cuerpo), los Tribunales de turno sabían de antemano que aquel que cayera en manos de los escuadrones, era de hecho: cadáver.  La ley fue sustituida por el terror. Cuando un militante era ubicado, sus libretas de direcciones constituían delaciones, cada nombre que figuraba, era un posible simpatizante y por ello rápidamente sujeto de cárcel y tortura.
LA LUCHA ARMADA: Fue la respuesta a la injusticia, la exclusión, la pobreza, la discriminación. Quienes la inician proclamaron tomar el poder para construir un nuevo orden social, político-económico. La inician militares recién salido de la Academia norteamericana: Ex ranger  (originalmente de derecha); luego fueron cayendo en proclamas de tipo marxista. Posteriormente el Partido Guatemalteco del Trabajo (PGT) les apoyó ideológicamente, sin estar de acuerdo en la lucha armada. 
LA REPRESIÓN DESPROPORCIONADA DESDE EL ESTADO: Las fuerzas militares al servicio del Estado se convirtieron en el terror de la ciudadanía. Cualquiera podía caer en la categoría de sospechoso, y desaparecer en cualquier momento. Lo cierto es que los grupos guerrilleros en ningún momento pusieron en jaque a las fuerzas regulares; éstas actuaron desproporcionalmente, ensañándose principalmente con la población civil, que quedaba en medio del conflicto. Tomar en cuenta, que los grupos guerrilleros, desde su inicio estuvieron infiltrados por agentes militares, de inteligencia. Aún cuando varios subtenientes, al inicio del conflicto,  se unieron a los grupos guerrilleros, prontamente fueron silenciados.  Los militares agrandaron el conflicto, con el fin de apropiarse de las tierras, que potencialmente eran ricas en hidrocarburos u otros minerales. A ello se debió la política de tierra arrasada. De allí que las víctimas fuesen fundamentalmente indígenas.
TERRITORIO, TEATRO DE OPERACIONES MILITARES: 1962-1970: Oriente, la ciudad de Guatemala y la Costa Sur. 1971-1977: los operativos fueron más selectivos, las víctimas incluyeron líderes comunitarios, dirigentes sindicales, catequistas, estudiantes. 1978-1985: los operativos se concentraron en Quiché, Huehuetenango, Chimaltenango, Alta y Baja Verapaz, costa Sur y la capital.
ACTOS DE GENOCIDIO: “Se entiende por genocidio, cualquiera de los actos perpetrados con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo social, étnico, racial, o religioso: a) Matanza de miembros del grupo; b) Lesión grave a la integridad física o mental de los miembros del grupo; c) Sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción, total o parcial; d) Medidas destinadas a impedir los nacimientos en el seno del grupo; e) Traslados por fuerza de niños del grupo a otro grupo” ( CEH. P: 40).
    Considerando el conjunto de actos criminales y violaciones a los derechos humanos; la CEH determina que la reiteración de actos destructivos dirigidos de forma sistemática contra grupos de población maya, se pone de manifiesto que el único factor común a todas las víctimas era su pertenencia a un determinado grupo étnico y evidencia que dichos actos fueron cometidos “con la intención de destruir total o parcialmente” a dichos grupos. (CEH. P. 40)
LOS MAYAS COMO ENEMIGO COLECTIVO DEL ESTADO: 1978-1983: El Ejército determinó-identificó a los mayas como grupo colaborador de la guerrilla. Fue una exageración, fundada en prejuicios raciales, la consecuencia fue mayor represión, para los que no podían defenderse.
CÁRCELES CLANDESTINAS: Los servicios de inteligencia, además de tener agentes infiltrados en todos los movimientos sociales, tenían cárceles clandestinas, donde a su antojo torturaban a supuestos guerrilleros o simpatizantes, que caían en sus garras. Por ello resultó inútil, presentar un amparo ante la justicia, pues dichos centros, eran ilegales y generalmente en el interior de los cuerpos policiales.
LA IMPUNIDAD: El Sistema Judicial, en la época del conflicto, actuó como socio ante el poderoso Estado. Aún en nuestros días, vemos que sigue beneficiando a la élite de ayer y de siempre.
QUIÉNES SALIERON BENEFICIADOS CON LA LUCHA ARMADA: Las mismas catorce familias, siguen gozando de buena salud. La clase emergente, de militares que se apropiaron de tierras valiosas, luego se aliaron a los grupos de la élite. Los grupos paramilitares, que no se desmovilizaron, siguen disfrutando de libertad de acción, y generando más violencia.
EN BÚSQUEDA DE LA PAZ: La primera fase de transición de la guerra a la paz es siempre muy frágil… la paz, es algo desconocido, hasta difícil de concebir. Y durante estos pasos finales hacia la paz es demasiado fácil, que las confianzas incipientes entre las partes se derrumben por malos entendidos o rencores. Guatemala lo hizo en gran parte por la madurez de sus líderes de esa época. El camino hacia la paz fue largo y hubo muchos que hicieron aportes imprescindibles: el presidente Vinicio Cerezo, el cardenal Quezada Toruño, Ramiro de León Carpio (primeros acuerdos sustantivos), Manuel Conde, Héctor Rosada y Gustavo Porras, Álvaro Arzú, los líderes de las cuatro organizaciones que conformaron la URNG: Rodrigo Asturias, Ricardo Ramirez, Jorge Soto y Ricardo Rosales. (Propaz, p: 21).
    Al firmarse la paz, se inició una nueva etapa de cambio en Guatemala. Se dieron pasos operativos como la desmovilización de la URNG y de las Patrullas de Autodefensa Civil (PAC). Se abrió un espacio político que permitió elecciones plurales y democráticas, seguidas por cambios de gobierno en condiciones de normalidad. (Ibíd. P: 21)
    Cada nuevo gobierno ha hecho suya la conmemoración de la firma de los Acuerdos de Paz, los han incorporado en su agenda para garantizar la Paz firme y duradera. En su momento se ha dicho que el número de efectivos en el Ejército se ha reducido. El presidente Óscar Berger pidió perdón por las atrocidades cometidas durante el conflicto armado interno, inició el Programa Nacional de Resarcimiento.
    Una de las causas del conflicto, ha sido la extrema pobreza de una gran parte de la población guatemalteca, me pregunto si desde el Estado se han hecho los acuerdos adecuados, para la erradicación de la pobreza. Esto debiese hacerse con decisión política. Reformando el sistema de recaudación tributaria, donde los que más tienen, paguen más impuestos; con ello se constituiría un Estado fuerte que pueda hacer inversiones en lo social, para sacar del marasmo en el que vive la mayoría de lumpen proletarios.
    Los Acuerdos de Paz también prometieron salud y educación a los olvidados de siempre: los indígenas de las montañas. Lo cual todavía está pendiente si tomamos en cuenta los últimos datos de inversión social, donde Guatemala, ocupa los últimos lugares.
    Y no hablemos de la tan mencionada seguridad, donde a pesar de las promesas del actual ex general, presidente de Guatemala. Todavía no logra disminuir los índices de criminalidad y violencia de todo tipo.
    Dice Rigoberta Menchú Tum: Los acuerdos de Paz, en su parte sustantiva, persiguen la erradicación de las causas que dieron origen al enfrentamiento armado interno, pero más que eso, la construcción de realidades distintas que alivien y eliminen para siempre  las raíces del enfrentamiento social, asentadas en la injusticia social, el hambre y la pobreza, el desempleo, las prácticas laborales injustas e improductivas, la negación y ocultamiento de una lacerante realidad que viven especialmente los pueblos indígenas a diario, el analfabetismo, la mortalidad infantil.
    El desarrollo rural y acceso a la tierra, todavía sigue pendiente de aprobación en el Congreso de la Nación; recordamos que fueron tildados de comunistas, quienes querían que se aprobara dicha inciativa de ley. También los desalojos en forma violenta están a la orden del día.
    Los planes de “hambre cero”, todavía esperan su implementación; por tanto los comedores populares son un paliativo de la desnutrición severa que sufre una gran parte de la población guatemalteca.




CONCLUSIONES
1. Con el inicio del conflicto armado interno en 1962, Guatemala entró en una etapa trágica para las partes en conflicto, es decir: todos. Violación de los derechos humanos, principalmente por el ejército al servicio del Estado. 42,275 víctimas, incluyendo hombres, mujeres y niños. De ellas 23,671 corresponden a víctimas de ejecuciones arbitrarias y 6,159 a víctimas de desaparición forzada. De las víctimas plenamente identificadas, el 83% eran mayas y el 17% eran ladinos.
2. Combinando estos datos con otros estudios realizados sobre la violencia la Comisión del Esclarecimiento Histórico estima que el saldo de muertos y desaparecidos llegó a más de doscientos mil personas. (CEH. P: 17)
3. Las comunidades mayas fueron convertidas en un objetivo militar, obligados a ocultar su identidad étnica, exteriorizada en su idioma y su traje.
4.  Una de las causas del conflicto, ha sido la extrema pobreza de una gran parte de la población guatemalteca. Considero que no ha sido superada dicha causa.  
5.   Los Acuerdos de Paz también prometieron salud y educación a los excluidos, tampoco se ha cumplido, si tomamos en cuenta los últimos informes de inversión social, donde Guatemala, figura entre los últimos. Tampoco se ha reformado la educación, y la salud de la mayoría, de los vulnerables. Es noticia de última hora, con imágenes de niños desnutridos que nos mueven a pensar que las causas sociales-económicas-políticas que originaron la toma de las armas, aún continúan vigentes.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
1.  Garavito Fernández, Marco Antonio. Frustración, Fuente de Violencia Social. Las Violencias en Guatemala: Algunas perspectivas. Flacso-Unesco. Guatemala 2005
2.  Us Pedro. Violencia Étnica. Las Violencias en Guatemala: Algunas perspectivas. Flacso-Unesco. Guatemala 2005
3. Memoria del Silencio. Conclusiones y recomendaciones del Informe de la Comisión para el Esclarecimiento Histórico. Páginas 17 a 40
4. Propaz. Pág. 21 a 25     
El juicio del ex General Efraín Ríos Montt, parece ser el tema de moda actualmente en la sociedad guatemalteca y aun así en el ámbito internacional.  Sin embargo, la sociedad guatemalteca se encuentra dividida en 3 partes:

1.     

Los que confirman que hubo genocidio y desean justicia

2.     

Quienes defienden a los militares ya que sin ellos no viviríamos en una
democracia

3.     

Los que se encuentran en una posición imparcial ya que, desconocen la
historia (generaciones recientes a partir de 1985)

Guatemala tiene una larga y trágica historia, aun antes de ser “Guatemala”, un territorio donde habitaban los nativos conocidos como indígenas (Mayas, Cachiqueles, etc.) quienes ya se encontraban en esos tiempos divididos y en constantes guerras.  Luego, al ser descubierta América, Guatemala sufre la esclavitud de los “indios” bajo el dominio del blanco español los cuales en su momento se consideraron superiores a los nativos, por tener un desarrollo mucho más avanzado al que encontraron en estas tierras. Donde ya se aplicaba la psicología de que eran destinados a ser esclavos y ser pobres para trabajar a servicio de los blancos.
De esta manera, se fue desarrollando la sociedad guatemalteca, en la cual una ideología, raza o religión se colocaba en la jerarquía como superior y la lucha entre las clases por cambiar de estatus con el fin de poseer los medios de producción y la riqueza.
Tenemos un ladino que nace de la mezcla entre un blanco y una “india” (seguramente a consecuencia de una violación) y este sujeto no tiene un lugar específico en la jerarquía de la sociedad de ese entonces.  Por lo tanto, en busca de su bienestar, prefiere identificarse con el blanco explotador y rico y no con el indio explotado y pobre.
Esta condición no ha cambiado radicalmente como muchos desearían y deseo compartir en este ensayo la razón por la cual es mucho más fácil excluir al “indio” de la sociedad que intentar integrarlo y adaptarlo a esta.  
Deseo aclarar que mi posición no es la que se presentará a continuación pero si considero que es la idea que aun domina el pensamiento guatemalteco respecto al trato del indígena y a la falta de mecanismos de integración, así como el perfil que este posee de “borracho, inútil, ignorante, confianzudo, huevon, etc.” (La Patria y el Criollo)
El pensador y sociólogo positivista Herbert Spencer  siguió, tras las teorías de Darwin, quien logro combinar de manera casi científica el positivismo con las teorías de Darwin para justificar la idea de una raza superior.  Darwin sostenía que los grupos sociales humanos tienen diferente capacidad para dominar la naturaleza y establecer su dominio en la sociedad. Así, las clases pudientes son capaces o más aptas que las clases bajas y tendrían por lo tanto el derecho sobre las clases inferiores. Todo esto por medio de una estrategia que implicaría lo psicológico de hacerles creer que eran inferiores y por otro lado, estrategia política para continuar con el dominio del poder. Esta teoría se considera algo natural en el ser humano ya que, no podemos decir que todos los explotadores de los indígenas al llegar a América, tenían una fuerte afiliación por el Darwinismo.  Darwin tenía el concepto de la sobrevivencia del más fuerte y en el caso de la conquista quienes tuvieron la tecnología a su favor fueron los conquistadores españoles.
Acerquémonos más al siglo XX, donde encontraremos otros exponentes (centroamericanos) que coinciden con que el indio es un problema y no se puede integrar a la sociedad guatemalteca, pero iniciaremos con los que buscaban la manera de incluirlo en la nación.
“Durante las primeras décadas del siglo XX, en casi todos los países del continente americano, por la influencia de los movimientos sociales e intelectuales de los países vecinos, se estaban diseñando modos distintos de forjar la patria y de formular la nación. Es el momento de las grandes aportaciones de Molina Enríquez y de Justo Sierra en México, de Mariátegui, de Árguedas y De la Riva Agüero en Perú; de Freire, Torres y Vianna en Brasil; de Alcides Árguedas en Bolivia; de García Monge y Brenes Mesén en Costa Rica y, sobre todo, de Alberto Masferrer en El Salvador. En países como Ecuador, Bolivia, Perú, Guatemala o México, las preguntas que se formulaban con mayor frecuencia eran de esta naturaleza: los indígenas ¿forman parte de la nación? ¿De qué nación hablamos y qué nación queremos construir?, ¿Qué tipo de gobierno es el más apropiado? La respuesta a todo ello implica conocer los modelos de nación que planteaban las élites intelectuales en las décadas de 1920 y 1930.
Durante este período los intelectuales reflexionaban sobre los modelos de nación y el tipo de gobierno más afín a las sociedades pluriétnicas y pluriculturales. El primer problema que emerge en los debates es “el problema del indio”: ¿qué hacer con el indio?, ¿dónde colocarlo en la configuración de la nación?, ¿qué función debía desempeñar? Emerge así, no como sujeto histórico, no como actor principal de la nación, sino como PROBLEMA que no abordado en el pasado, disimulado o cosificado en el presente, invisibilizado como ciudadano de pleno derecho y, para muchos, como un grave problema de difícil o imposible solución.
De ahí que se considere llegado el momento de buscar soluciones, dar recomendaciones, sugerir ideas acerca de cuál debe ser su grado de integración, asimilación o incorporación a la nación. Por ello, y por la influencia de las teorías racistas, del regeneracionismo hispano y de la teosofía, se empiezan a buscar soluciones para el problema del indio, pero que son en el fondo reflexiones o imaginarios de lo que puede ser la construcción de LA NACION.
Muchos de los intelectuales de la época se lamentaban de la ausencia de nación, consideraban que el indígena era el responsable de esta falta de cohesión política social y de escasa conciencia de una identidad nacional. El clamor por la nación y su incapacidad de imaginarla y forjarla era un elemento común a todos los autores que vamos a estudiar.” Marta Casaus Arzú
Como expone Casaus, no se encuentra solución viable para la integración del indio y es ahí cuando surgen las ideas enla Generación del 20 guatemalteca (como Samayoa Chinchilla y Miguel Ángel Asturias) en que la mejor manera de deshacerse del problema es exterminando al indio.
Carlos Samayoa Chinchilla, (1899-1978) era uno de los pensadores más influidos por las tesis racistas y degenerativasfrancesa Opinaba que “el indio no puede salir de su mundo y como consecuencia natural, sigue tomando la forma y la sombra por la cosa. Y este punto es de una importancia básica para esclarecer la cuestión relativa de incorporarlo a nuestra civilización. Su mente está cerrada porque su ciclo comprensivo ya dio fin” [...] Esa es la razón “por la que el indio será siempre indio”,  “son pueblos que ya vivieron su vida y llenaron su cometido”.  Dado que Samayoa consideraba que la degeneración hereditaria era progresiva y patológica, se reproducía a través de los matrimonios interraciales y se agudizaba con el alcohol y la trasmisión de enfermedades venéreas, cuando se aplicaban estas teorías a los indígenas y los mestizos el resultado era que la degeneración obedecía a una “herencia ancestral”, agravada a través de varias generaciones de hibridación y mestizaje. Por ello creía necesario controlar los enlaces consanguíneos de la población e impedir su reproducción para evitar el proceso degenerativo.
Este planteamiento difiere sustancialmente del de la nación homogénea por vía del mestizaje y de la hibridación cultural. No menciona en ningún lugar que se pueda alcanzar la homogeneidad por el proceso de ladinización.
Tampoco parece que exista un proyecto de nación ladina ni una propuesta integracionista o asimilacionista como condición previa a la adquisición de la ciudadanía y la fundación de la nación. El proyecto de la década del Veinte apunta hacia otras direcciones: la regeneración por la vía de la educación y del trabajo en las fincas para llegar a ser buenos mozos colonos y, sobre todo, la aplicación de la eugenesia, la mejora de la raza por medio de la higiene o el control de matrimonio mixtos para unos o de la inmigración europea para otros.
Mi hipótesis es que no fuimos capaces durante este período de pensar en un proyecto de nación homogénea,  como otros compatriotas latinoamericanos. Fue la coyuntura histórica de las dictaduras de Estrada Cabrera y Ubico y la influencia de los pensadores de la Generación del 20, que estaban muy condicionados por el positivismo y las corrientes racialistas de la época, lo que obstaculizó la onstrucción de un proyecto de Nación Mestiza. Fue esa repugnancia por el mestizaje, por el cruce de razas, esa desvalorización de lo mestizo, como raza inferior, impura o degradada lo que obstaculizó la búsqueda de soluciones que crearan una conciencia de identidad nacional.
Los pensadores que trataron de romper con ese determinismo biológico, posiblemente influidos por las corrientes teosóficas con otras fuentes de que manejaban otros conceptos, como la igualdad y la fraternidad entre las razas y la valorización de todas las culturas, pensaron que se podría evitar la degeneración de la raza indígena por medio de la educación y de la incorporación plena a la ciudadanía tanto de los indígenas como de las mujeres, pero no fueron escuchados, sufrieron un fuerte rechazo en su medio y su discurso fue periférico hasta la década de 1940.
Por ello no coincido con el planteamiento de Chales Hale, Jeffry Gould y Darío Euraque, acerca de la construcción mestiza de Centroamérica, ya que nuestra construcción de la nación ha tenido siempre un carácter racialista y eugenésico y, a pesar de algunos esfuerzos en Nicaragua y El Salvador de imaginar un proyecto mestizo de nación, fue un proyecto frustrado porque, en lo que se estaba pensando en todos los escritos de la época, desde Costa Rica hasta Guatemala, era en “blanquear la nación”. En dicha ideología étnica no cabía lo mestizo, ni como identidad ni como proceso, ni como ideología del Estado.
“Miguel Angel Asturias (1899-1974) interpretaba la degeneración de la raza indígena desde otra óptica. Se preguntaba si los indígenas mejoraban o se degeneraban con el tiempo y llegaba a la conclusión, por sus estudios fisiológicos, anatómicos y psicológicos, de que: “En rigor de verdad, el indio síquicamente reúne signos indudables de degeneración; es fanático, toxicómano y cruel”. Considera que por su etiología “resulta evidente la decadencia de la raza indígena”. Enumeraba entre las múltiples causas, la mayor parte de índole económico y social: la mala alimentación, la falta de higiene, el excesivo trabajo, el casamiento prematuro, las enfermedades, el alcoholismo; apuntando ya al punto central y núcleo central de su tesis: la falta de cruzamiento.”
Para Federico Mora, la degeneración progresiva y hereditaria del indio y del mestizo había que atajarla a través de la eugenesia y de la prevención o prohibición de matrimonios interraciales. “Todo país debería de tomar en cuenta, para su política de migración el hecho de que el problema no estriba solamente en recibir extranjeros, sino en introducir en la raza por medio de ellos un fermento rejuvenecedor y una legítima ventaja biológica”.
Estos autores, como otros muchos de su generación, se inclinaron claramente por la eugenesia biológica y la mejora de la raza a través de la fusión con sangres nuevas que revitalizasen la sangre indígena. Lo exponía Carlos Samayoa Chinchilla en los siguientes términos: “Se trata de una raza agotada y de ahí que para salvarla, antes de una reacción económica, psicológica o educacional, haya necesidad de una reacción biológica ¡vida, sangre, juventud, eso hace falta al indio!”.
Miguel Ángel Asturias escribía también a este propósito: “Hágase con el indio lo que con otras especies animales cuando presentan síntomas de degeneración. El ganado vacuno importado la primera vez a la Isla de Santo Domingo, por Colón, en su segundo viaje experimentó grandes decaimientos. Para mejorar el ganado hubo necesidad de traer nuevos ejemplares [...] ¿Cabe preguntar, por qué no se traen elementos de otra raza vigorosa y más apta para mejorar a nuestros indios?”.   Estas propuestas eran comunes en los años de 1930 y 1940 en todo América Latina. La Sociedad Eugénica mexicana se ocupaba de establecer matrimonios eugénicos entre indígenas y mestizos para incorporar a los indígenas a la vida nacional y en la editorial de la revista Eugenesia, son constante los argumentos a favor de la “Higiene racial” para impulsar una mejora de la raza, la economía y la cultura.
Ya que hemos recorrido los diferentes pensamientos de estos exponentes durante varios momentos de la historia, es importante resaltar que seguimos heredando los pensamientos racistas, en ningún momento se promociono de manera homogénea en la región, la integración del indígena o la creación de una nación pluricultural.  La cultura del indígena es totalmente diferente a la del blanco o ladino, tan incomprensiva que por estar en una posición de desventaja, simplemente el blanco y ladino no se toman el tiempo de entenderlo e incluirlo a nuestra sociedad con un rol digno.
Ahora, debemos discutir si en realidad, nuestra sociedad puede ser juzgada por haber cometido genocidio cuando la herencia que traemos de importantes personalidades guatemaltecas como Miguel Angel Asturias, fueron pensamientos racistas, de exterminio de esta raza considerada inferior.
No utilizaremos los factores que rodean el juicio contra Ríos Montt, ya que lo que observamos recientemente debe de ser catalogado como un circo, tanto por parte de la Jueza Jassmin Barrios y del abogado defensor del General Ríos Montt.
Ubiquemos en el contexto del país, Guatemala se encontraba sumergida en una guerra que duro 36 años y lamentablemente, la izquierda buscaba una mejor nación para todos, tanto para los blancos como para los indígenas y los ladinos.  Pero, las comunicaciones no eran tan avanzadas como hoy en día, y Guatemala ya era un país socialmente fragmentado, por lo que cada gremio velaba por su bienestar y no se preocupaban de sobremanera por las matanzas que se llevaban a cabo en el área rural.
Es decir, que la falta de interés y de integración de todo el pueblo guatemalteco permitió que se masacraran a estas personas sin ser antes vencidas en juicio.
¿Afecto esto de alguna manera a los capitalinos? ¿Se enteraban los capitalinos de estas masacres? ¿Consideraban atroz estas medidas tomadas por el ejército?, puede que no afectara en nada en la capital, puede que las noticias llegaran y era más fácil catalogarlos como guerrilleros que tomarse el tiempo para hacerles justicia.  Y nadie considero atroz estos hechos.
Hagamos memoria que en esa época Estados Unidos tenía la política de anticomunismo y Ronald Reagan apoyo al Ejercito de Guatemala para exterminar la amenaza de la guerrilla comunista.
Por lo tanto, en ese momento se tenía la ideología anticomunista y no la de eugenesia principalmente. En estos momentos, Guatemala tampoco está unida, nadie sabe si en realidad hubo o no genocidio, muchos aseguran que los ixiles estaban del lado de la guerrilla y otros afirman que fue una política que se estaba llevando a cabo.   
En conclusión considero que si no nos ubicamos en el tiempo y espacio en que se llevaron a cabo esta masacres y no tomamos en cuenta la herencia que hemos recibido de esta sociedad racista desde su fundación, no llegaremos a comprender el porqué de estos actos cometidos por un ejército que se supone debería de proteger a los civiles (si es que se considera ya al indígena como un ciudadano guatemalteco o si se excluye) lo cual contrasta con la política anticomunista que influenciaba Estados Unidos.  
Guatemala, tiene una problemática racial con una raíz muy fuerte la cual no ha sido posible eliminar.  Es, nuevamente, una estrategia psicológica y política para mantener una oligarquía pudiente estable y una clase baja pobre y explotada que les provea de una mano de obra barata.  Es decir, que el juicio a Rios Montt es una cortina de humo ante la comunidad internacional para conservar una imagen de desarrollo y no frenar las donaciones que son enviadas.  Esta estrategia psico-política es más fuerte de lo que se estima y tardará unas cuantas décadas más, el poder erradicarla de raíz.