miércoles, 15 de agosto de 2012

GUATEMALA.- Posición de EPA-Historia sobre la actual toma de la USAC


Ante los sucesos acaecidos dentro de la Cuidad Universitaria,


EPA-Historia manifiesta a la comunidad  San Carlista y al Pueblo de Guatemala:
Que durante las tomas realizadas en el 2010, nosotras y nosotros como estudiantes conscientes de la problemática universitaria, impulsamos a través de los acuerdos firmados entre Estudiantes por la Autonomía (EPA) y el Consejo Superior Universitario (CSU), que se lograra conformar una mesa de trabajo para iniciar el Proceso de Reforma Universitaria, el cual arrancaría con una Comisión Multisectorial que estaría a cargo de realizar la metodología y bases de dicho proceso.
Inicialmente, esta Comisión estuvo formada por 54 sectores, que trabajarían junto con el Consejo Superior Universitario y EPA, para tratar de unificar a todos los actores que hacen vida en la comunidad universitaria para que se involucren en la construcción inicial de la Reforma. Lastimosamente este proceso ha sido difícil, pues el Consejo Superior Universitario no ha tenido el interés ni la voluntad política para promoverlo y ha intentado en muchas oportunidades desarticular esta comisión y acabar con el trabajo que hasta ahora se ha logrado construir para poder iniciar el proceso de reforma y convocar a la comunidad universitaria para su participación plena. 
Esto nos ha demostrado que para impulsar los cambios en la Universidad, es impostergable  transformar las estructuras que sostienen y mantienen la crisis dentro de nuestra casa de estudios; que no únicamente han afectado lo académico, sino también las representaciones estudiantiles, las cuales no han respondido a las demandas de las problemáticas estudiantiles y nacionales, sino al contrario, se han corrompido y mantienen componendas que con el Consejo Superior Universitario.
Es por ello que nos posicionamos ante esta toma que realizan estudiantes de Ingeniería, Económicas y Derecho, que utilizando el nombre de EPA, están exigiendo que el Consejo Superior Universitario intervenga en las problemáticas estudiantiles convocando una asamblea general para transparentar las elecciones de la Asociación de Estudiantes Universitarios (AEU) “Oliverio Castañeda de León”, creyendo que este espacio por si mismo va a generar esos cambios que tanto añoramos y sin que la población estudiantil tenga la información necesaria para posicionarse ante dicha problemática.  Sabemos que actualmente este es un espacio no representativo y que únicamente va a volver a legitimarse cuando realmente cambie la situación de la Universidad en general y se desvincule por completo de los poderes ocultos que la mantienen corrompida.
Por lo tanto consideramos que la Reforma Universitaria es el esfuerzo que nos permitirá construir una nueva universidad, pues en este proceso se forjarán los cambios estructurales necesarios para volver a generar la vinculación de la USAC con las problemáticas nacionales y garantizar el acceso a una educación pública superior, crítica, analítica, consciente y consecuente; en el que la participación y la verdadera unidad de las y los San Carlistas es indispensable para lograr estos objetivos y rechazar cualquier intención de tutelaje de parte de las autoridades.
Ante esta situación hacemos saber

1. Que EPA-HISTORIA cree que los cambios estructurales son necesarios, pero que se deben impulsar desde las bases estudiantiles y no a través de cúpulas que a puertas cerradas pretenden construir una Reforma Universitaria que sea únicamente un paliativo a la crisis universitaria y nacional, sin tomar en cuenta a las y los actores que hacen vida universitaria y que no pertenecen a los sectores tradicionales.
2. Que estamos conscientes de que la AEU es un espacio histórico de lucha social, pero que en los últimos doce años ha sido cooptada por personas con intereses económicos y no por un verdadero interés de cambio social a beneficio de la población universitaria y del pueblo guatemalteco.
Por lo que instamos a todo el estudiantado y a la población en general, a informase e integrarse a la Reforma Universitaria para lograr realizar los cambios reales que le permitan a la USAC fortalecerse académica, política y socialmente para retomar su compromiso como rectora de la educación pública superior y responder a las necesidades de nuestro país.

EPA HISTORIA

Guatemala, 14 de agosto de 2012

viernes, 10 de agosto de 2012

86 años de Fidel


Comentarios de un deportista Amateur


Comentarios de un deportista amateur

Marcelo Colussi

"El espíritu amateur que se pusiera en marcha con la reedición moderna de los Juegos Olímpicos de la mano del Barón Pierre de Coubertin en 1896 en Atenas, ya no existe. El deporte, por cierto, no nació como actividad profesional; distintas sociedades, a su modo, lo han cultivado a través de la historia, siempre como culto a la destreza corporal. La profesionalización y su transformación en gran negocio a escala planetaria es algo que solo el capitalismo moderno pudo generar", declaró hace unos años un funcionario del Comité Olímpico Internacional. Por supuesto, eso le valió su expulsión.

Hablar de "amateurismo" en el deporte hoy puede ser motivo de risas, de escarnio, por no decir causa para ir al manicomio (que es una forma elegante de sacar de circulación a quien no encaja en los patrones normales, quizá algo menos violento que ir a la cárcel). Es más: muchos jóvenes ni siquiera escucharon jamás el término "deporte amateur" en toda su vida. Y pronunciarlo ahora, en medio de la fiebre olímpica que invade el planeta (culto a la hiper-profesionalización y al mercado de atletas), hasta podría pasar por un absoluto absurdo.

¿Pero por qué el deporte debe ser "profesional"? Así planteado no hay respuestas; sería como preguntarse: ¿por qué debemos tomar Coca Cola? Son esas cosas que no admiten discusión (por otro lado: ¿dónde y cómo dar el debate?). Sin embargo, aún a riesgo de ser tomados por locos, definitivamente debemos seguir interrogándonos. Las cosas no son "naturales"; tienen historia, que es siempre humana (la historia la escriben los que ganan), por eso hay que seguir interrogándose ante todo.

Seguramente la gran mayoría de la población mundial, preguntada al respecto, estaría de acuerdo con mantener la situación actual: agrada "consumir" deportes. O más aún: consumir espectáculos audiovisuales donde el deporte es la estrella principal, en buena medida vía televisión, azuzando nacionalismos.

La práctica deportiva en tanto desarrollo sistemático de habilidades y destrezas físicas, en tanto recreación sana, ocupa indudablemente un lugar importante entre las construcciones humanas; pero secundario si se la compara con el peso específico que ha ido adquiriendo su profesionalización. El deporte, desde hace ya varias décadas, y cada vez más, se ha tornado 1) gran negocio, y 2) instrumento de control político.

En un mundo donde absolutamente todo es mercancía negociable no tiene nada de especial que el deporte, como cualquier otro campo de actividad, sea un producto comercial más, generando ganancias a quien lo promueve. Y tampoco estamos diciendo que esto, en sí mismo, sea reprochable en la lógica de mercado imperante. Simplemente reafirma el esquema universal que sostiene el mundo moderno, donde todo es un bien para el intercambio mercantil: recreación y salud, alimentos y vida espiritual, educación, pornografía, la guerra, etc.

En este contexto, del que hoy ya nada y nadie pueden escapar, la práctica deportiva ha llegado a perder –al menos en buena medida– su carácter de esparcimiento, de pasatiempo. Esto trajo como consecuencia su ultra profesionalización, con la aplicación de modernas tecnologías a sus respectivas esferas de acción. Todo lo cual ha mejorado, y sigue haciéndolo a un ritmo vertiginoso, su excelencia técnica. Día a día se rompen récords, se logran resultados más sorprendentes, se superan límites ayer insospechados.

Pero la pregunta que se abre es respecto al lugar que en todo ello ocupa la población. Nosotros, los ciudadanos de a pie que no ganamos medallas olímpicas, que en todo caso podemos practicar un deporte amateur, más bien pasamos a ser meros espectadores pasivos (consumidores) de un espectáculo/negocio –montado a nivel internacional– en el que no se tiene ninguna posibilidad de decisión. La recreación termina siendo sentarse a mirar ante una pantalla. Con el rompimiento de marcas y fichajes cada vez más multimillonarios: ¿mejoran las políticas deportivas dedicadas a las grandes masas, a los jóvenes? ¿En qué medida influye este "circo", convenientemente montado, en la calidad de vida de los habitantes de la aldea global? ¿Promueve acaso una vida más sana, o no es más que una nueva versión –sofisticada– del antiguo "pan y circo" romano?

Es aquí donde se debe profundizar la crítica. El desarrollo del perfeccionamiento deportivo ("más rápido, más fuerte, más alto") no redunda en una popularización del ejercicio físico para todos. El lema de "mente sana en cuerpo sano", pese a las cifras astronómicas que circulan en los circuitos profesionales de los modernos coliseos, no conlleva forzosamente un mejoramiento de la actitud para con el deporte (crece mundialmente el consumo de drogas por el contrario, ¡incluidos los deportistas profesionales!).

¿Será que mientras más se "consumen" deportes menos se piensa –y más ganan los que nos los venden–? ¿No es absurdo que cada vez haya que perfeccionar más los controles anti-drogas en los atletas? Eso, como mínimo, debería llevar a cuestionarnos el circo, por no decir a darle la espalda y a profundizar la crítica de la lógica de mercado que lo propicia. Pero por el contario los actuales Juegos Olímpicos de Londres fueron vistos por 4.000 millones de telespectadores, más de la mitad de la población planetaria. Ojalá esto sirviera para alentar la práctica deportiva amateur…., y no el consumo de drogas. 

Guatemala: Por la memoria de las personas desaparecidas