Alemania, Australia, Japón, Italia, El vaticano,... han pedido perdón por sus genocidios históricos. Mientras el estado español sigue celebrando el 12 de octubre, dia de invasión, como día nacional
Anibal Garzón
El pasado 10 de octubre el diario boliviano de mayor tirada estatal, La Razón, publicó un suplemento de la Embajada de España en Bolivia. El suplemento de 8 páginas se tituló “12 de octubre Día Nacional de España”. Diferentes párrafos, pasajes o frases presentan un tergiversación de la historia donde se borra la memoria de lo que sucedió a partir de ese 12 de Octubre de 1492 en la relación entre el reino de Castilla (actual reinado de España) y las Américas. Con este fragmento termina el artículo introductorio del suplemento. “Así el 12 de octubre se ha considerado como un día digno de conmemoración porque inició el contacto entre Europa y América, que transformó las visiones del mundo y las vidas tanto de europeos como de americanos”. El artículo, avalado por el embajador español en Bolivia Ramón Santos, no miente al afirmar que las vidas de los habitantes de un continente y otro cambiaron a partir de la llegada de Colón, pasando los españoles a ser los colonos, ladrones y esclavizadores, y la población indígena la violada, maltratada, y la esclavizada, imponiéndose por fuerza los valores cristianos y el idioma castellano haciendo desaparecer parte de la cosmovisión indígena. Esto si que es una transformación, no hay duda Santos.
Aún así, el tufillo principal del pasaje es afirmar que el 12 de octubre es un “día digno de conmemoración”, el día que se inició la muerte de millones de indígenas o se robaron las grandes riquezas de América Latina como explica Eduardo Galeano en Las Venas Abiertas de América Latina. ¿Qué pensaría actualmente la opinión pública internacional si Alemania conmemorase la llegada de Hitler al poder, el 30 de Enero de 1933? Seguramente existiría un escándalo político y se justificaría contra esta celebración, los millones de judíos, comunistas, homosexuales, progresistas, gitanos,… que murieron en los campos de concentración, además de recordar las víctimas que produjo el nazismo en la II Guerra Mundial. El tiempo no es el factor que cura heridas. No hay diferencia entre que la llegada del nazismo haya sido hace casi 80 años y la colonización española hace 500 años, sino que el poder político es quien dicta los juicios de valores sobre que es bueno recordar y celebrar y que no lo es. El nazismo cayó y el nuevo poder en Alemania dictó no solo no celebrar la llegada del nazismo sino condenarlo. La monarquía española continúo y continúa hoy, siguiendo el festejo de sus labores genocidas imperialistas.
Las monarquías españolas desde la conquista de América han sabido utilizar sus mecanismos ideológicos para legitimar sus acciones y generar una buena memoria histórica de ellas. Actualmente en Bolivia mucha población, y no solamente los colonos blancos, también parte de los indígenas, siguen afirmando que no fue mala la colonización española, por que posiblemente todavía se iría con “taparrabos”, y piensan que las malas colonizaciones más exterminadoras fueron la inglesa o la francesa, donde dejaron poca población autóctona. Mientras los españoles evangelizaban y esclavizaban duramente, y muchos morían por estas condiciones, otros países europeos exterminaron. La diferencia antihumanitaria no es de gran divergencia. Amén, muchos bolivianos afirman que gracias a los españoles se conoció la religión católica y se aproximó a la existencia de Dios, suprimiendo así la negatividad de que la religión católica fue una herramienta de control social y exterminación de su teología. Y no solo queda ahí, las calles de Bolivia continúan infectadas de monumentos de la Reina Isabel la Católica, quién financió la Conquista de América y lideró la represión indígena, o del descubridor Cristóbal Colón, como héroes de la historia.
El asesinato y torturas del imperio español contra el líder indígena Aymara Julián Apaza (alias Tupac Katari) en 1781 por su rebelión donde las autoridades colonas le ejecutaron atando sus extremidades a cuatro caballos para que tiraran de ellas, y el ajusticiamiento y descuartizamiento de su mujer, y también emancipadora, Bartolina Sisa, fueron solo ejemplos de las barbaridades históricas que cometió el imperio español desde ese 12 octubre, algo parecido a campos nazis de concentración. Como estos, miles de ejemplos hay. España nunca ha condenado sus crímenes históricos de lesa humanidad y genocidios contra el pueblo indoamericano, muy al contrario, celebra la barbarie. En 1998, incluso El Vaticano pidió perdón a los judíos por toda la represión y antisemitismo que sufrieron por parte de la iglesia católica en más de 2000 años.[1] El primer ministro australiano Kevin Rudd en 2008[2] pidió perdón contra las barbaries históricas hacia la población aborigen. El actual primer ministro japónes, Naoto Kan, hizo lo mismo el pasado mes de agosto sobre el daño que se hizo durante el imperio niponés a la península de Corea en la ocupación entre 1910 y 1945[3], y lo mismo hizo hasta el fascista Berlusconi en el 2008 presentando el perdón a Libia por el colonialismo entre 1911-1942[4], y un sin fin de perdones. Pero,… ¿Cuándo pedirá España Perdón?
Un espacio de intercambio de opiniones, de debate, donde podamos compartir y expresarnos libremente. ¿Me acompaña a discutir?
miércoles, 13 de octubre de 2010
domingo, 10 de octubre de 2010
Institucionalidad y democracia
Ética y Política
Institucionalidad y democracia
José M. Tojeira
La revuelta policial en Ecuador ha vuelto a alarmar a la comunidad latinoamericana. Y no es para menos. Después de una larga temporada sin asonadas militares, los sucesos de Honduras nos dejaron asombrados e indignados. En la actualidad el caso de Ecuador, muy diferente, pero siempre peligroso, ha alertado a la opinión pública latinoamericana e internacional. El Presidente Rafael Correa fue retenido por un grupo de policías, maltratado y de algún modo humillado. Al final un equipo combinado de policías y elementos del ejército lo tuvieron que sacar de su situación de práctico secuestro, en medio de un tiroteo que produjo aproximadamente 8 víctimas mortales y más de 200 heridos.
Esta situación sería preocupante en cualquier lugar del mundo. Pero de alguna manera, en América Latina, y en Ecuador en particular, se vuelve más peligrosa. Ecuador ha sido un país con escasa institucionalidad democrática y tiene una larga tradición de golpes de estado. José María Velasco Ibarra, uno de los políticos y personalidades de mayor prestigio y calidad en Ecuador, fue cinco veces presidente constitucional, elegido democráticamente durante el siglo XX. Y de esas cinco veces cuatro fue destituido por un golpe de estado. Todos recordamos el golpe contra el exótico presidente Abdalá Bucaram el año 1997. Y el último golpe se produjo en el año 2005 contra Lucio Gutiérrez, un coronel carismático ahora acusado de tratar de aprovechar la situación para impulsar otro golpe.
En realidad las cosas funcionaron de un modo diferente a lo que es realmente un golpe de Estado. Más bien aparece en las noticias como una situación de protesta policial que se fue de las manos y que incurrió en un verdadero atentado contra la seguridad del presidente y contra el orden jurídico del país. No se puede pensar en un golpe de Estado planificado con antelación, como lo fue el de Honduras, sino en una situación peligrosa para la institucionalidad del Estado de Derecho, que fácilmente podría derivar en golpe de Estado.
La reacción latinoamericana ha sido muy clara y muy de defensa de la institucionalidad. Nadie quiere en nuestros países que se produzcan situaciones como las de Honduras, que dejan en el largo plazo dividida a la población y obstaculizan gravemente la elaboración de proyectos nacionales de realización común que saquen a nuestros países del subdesarrollo. Al mismo tiempo el ejército ecuatoriano respondió en esta ocasión con un respeto evidente a la institucionalidad y un claro apego a la constitución ecuatoriana y a las propias leyes. Educar a los ejércitos en lo que podríamos llamar su vocación democrática es una tarea latinoamericana y, afortunadamente, parece que los militares ecuatorianos han empezado a abandonar su tradicional tendencia a asumir el poder cuando las cosas se complican o cuando no les gustaba el estilo presidencial.
Hay canales democráticos para destituir a un Presidente y en nuestros países, si no existen, o si no están bien delimitados, deberían establecerse. Y así mismo, debemos en América Latina lograr un pacto muy claro de no reconocimiento de gobiernos que provengan de golpes militares. Los golpes de Estado, en general, no han traído más que miseria y disgregación social a nuestros países. Y los militares no han tenido ni capacidad ni visión para gobernar. Situación fácilmente entendible puesto que no están preparados para gobernar, sino para ser una fuerza obediente y no deliberante. Podría decirse otro tanto de muchos gobernantes civiles, que sólo impulsaron proyectos de nación en beneficio de las élites económicas y sociales. Pero en la medida que mejoremos nuestra democracia e institucionalicemos la participación ciudadana y las responsabilidades de los servidores públicos, la democracia y el voto ciudadano da mucha más garantía de gobernanza y de responsabilidad pública que el poder de las armas.
La tarea que nos dejan estas experiencias, que afortunadamente en el caso de Ecuador no se convirtieron en tragedia, es la de emprender el fortalecimiento de nuestras instituciones. Cuanto mejor funcionen nuestras instituciones no sólo mayor cohesión tendremos, sino que podremos avanzar con mucha más seguridad hacia el desarrollo. Si nuestro sistema policial y de justicia funcionara mejor, sería más fácil vencer la impunidad que rodea a tan alta proporción de delitos. Si tuviéramos mayor transparencia en todas y cada una de las instituciones, con información clara al público, que con sus impuestos paga los salarios de quienes las dirigen, habría mucha mayor confianza en los políticos. Si el diálogo social estuviera mejor organizado, fuera más ágil y sistemático, tendríamos mayores posibilidades de lograr acuerdos de país, tan necesarios hoy para construir el futuro.
La Conferencia Episcopal del Ecuador, en su reacción ante la situación, hizo un llamado a todos los ciudadanos “para que conserven la serenidad y asuman la paz social, no la confrontación, como actitud fundamental”. Y finalizaban su mensaje insistiendo en que “solamente un diálogo asiduo, audaz y constructivo podrá llevarnos a un mejor Ecuador”, al tiempo en que pedían mantener la libertad de expresión, precisamente para poder impulsar ese diálogo. El diálogo nacional, la participación de todos y todas en la construcción de la democracia y del desarrollo es, al final, la asignatura pendiente que nos dejan estos acontecimientos en los que se pone en riesgo tanto el estado de derecho como los importantes programas sociales que, en este caso, el presidente Correa ha impulsado en el Ecuador.
--
"Cuando la situación histórica se define en términos de injusticia y opresión, no hay amor cristiano sin lucha por la justicia" (I. Ellacuría, 1977)
16 de noviembre de 2010, XXI aniversario de los mártires de la UCA
Institucionalidad y democracia
José M. Tojeira
La revuelta policial en Ecuador ha vuelto a alarmar a la comunidad latinoamericana. Y no es para menos. Después de una larga temporada sin asonadas militares, los sucesos de Honduras nos dejaron asombrados e indignados. En la actualidad el caso de Ecuador, muy diferente, pero siempre peligroso, ha alertado a la opinión pública latinoamericana e internacional. El Presidente Rafael Correa fue retenido por un grupo de policías, maltratado y de algún modo humillado. Al final un equipo combinado de policías y elementos del ejército lo tuvieron que sacar de su situación de práctico secuestro, en medio de un tiroteo que produjo aproximadamente 8 víctimas mortales y más de 200 heridos.
Esta situación sería preocupante en cualquier lugar del mundo. Pero de alguna manera, en América Latina, y en Ecuador en particular, se vuelve más peligrosa. Ecuador ha sido un país con escasa institucionalidad democrática y tiene una larga tradición de golpes de estado. José María Velasco Ibarra, uno de los políticos y personalidades de mayor prestigio y calidad en Ecuador, fue cinco veces presidente constitucional, elegido democráticamente durante el siglo XX. Y de esas cinco veces cuatro fue destituido por un golpe de estado. Todos recordamos el golpe contra el exótico presidente Abdalá Bucaram el año 1997. Y el último golpe se produjo en el año 2005 contra Lucio Gutiérrez, un coronel carismático ahora acusado de tratar de aprovechar la situación para impulsar otro golpe.
En realidad las cosas funcionaron de un modo diferente a lo que es realmente un golpe de Estado. Más bien aparece en las noticias como una situación de protesta policial que se fue de las manos y que incurrió en un verdadero atentado contra la seguridad del presidente y contra el orden jurídico del país. No se puede pensar en un golpe de Estado planificado con antelación, como lo fue el de Honduras, sino en una situación peligrosa para la institucionalidad del Estado de Derecho, que fácilmente podría derivar en golpe de Estado.
La reacción latinoamericana ha sido muy clara y muy de defensa de la institucionalidad. Nadie quiere en nuestros países que se produzcan situaciones como las de Honduras, que dejan en el largo plazo dividida a la población y obstaculizan gravemente la elaboración de proyectos nacionales de realización común que saquen a nuestros países del subdesarrollo. Al mismo tiempo el ejército ecuatoriano respondió en esta ocasión con un respeto evidente a la institucionalidad y un claro apego a la constitución ecuatoriana y a las propias leyes. Educar a los ejércitos en lo que podríamos llamar su vocación democrática es una tarea latinoamericana y, afortunadamente, parece que los militares ecuatorianos han empezado a abandonar su tradicional tendencia a asumir el poder cuando las cosas se complican o cuando no les gustaba el estilo presidencial.
Hay canales democráticos para destituir a un Presidente y en nuestros países, si no existen, o si no están bien delimitados, deberían establecerse. Y así mismo, debemos en América Latina lograr un pacto muy claro de no reconocimiento de gobiernos que provengan de golpes militares. Los golpes de Estado, en general, no han traído más que miseria y disgregación social a nuestros países. Y los militares no han tenido ni capacidad ni visión para gobernar. Situación fácilmente entendible puesto que no están preparados para gobernar, sino para ser una fuerza obediente y no deliberante. Podría decirse otro tanto de muchos gobernantes civiles, que sólo impulsaron proyectos de nación en beneficio de las élites económicas y sociales. Pero en la medida que mejoremos nuestra democracia e institucionalicemos la participación ciudadana y las responsabilidades de los servidores públicos, la democracia y el voto ciudadano da mucha más garantía de gobernanza y de responsabilidad pública que el poder de las armas.
La tarea que nos dejan estas experiencias, que afortunadamente en el caso de Ecuador no se convirtieron en tragedia, es la de emprender el fortalecimiento de nuestras instituciones. Cuanto mejor funcionen nuestras instituciones no sólo mayor cohesión tendremos, sino que podremos avanzar con mucha más seguridad hacia el desarrollo. Si nuestro sistema policial y de justicia funcionara mejor, sería más fácil vencer la impunidad que rodea a tan alta proporción de delitos. Si tuviéramos mayor transparencia en todas y cada una de las instituciones, con información clara al público, que con sus impuestos paga los salarios de quienes las dirigen, habría mucha mayor confianza en los políticos. Si el diálogo social estuviera mejor organizado, fuera más ágil y sistemático, tendríamos mayores posibilidades de lograr acuerdos de país, tan necesarios hoy para construir el futuro.
La Conferencia Episcopal del Ecuador, en su reacción ante la situación, hizo un llamado a todos los ciudadanos “para que conserven la serenidad y asuman la paz social, no la confrontación, como actitud fundamental”. Y finalizaban su mensaje insistiendo en que “solamente un diálogo asiduo, audaz y constructivo podrá llevarnos a un mejor Ecuador”, al tiempo en que pedían mantener la libertad de expresión, precisamente para poder impulsar ese diálogo. El diálogo nacional, la participación de todos y todas en la construcción de la democracia y del desarrollo es, al final, la asignatura pendiente que nos dejan estos acontecimientos en los que se pone en riesgo tanto el estado de derecho como los importantes programas sociales que, en este caso, el presidente Correa ha impulsado en el Ecuador.
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"Cuando la situación histórica se define en términos de injusticia y opresión, no hay amor cristiano sin lucha por la justicia" (I. Ellacuría, 1977)
16 de noviembre de 2010, XXI aniversario de los mártires de la UCA
Libertad y censura
Editorial Ysuca
Libertad y censura
Cuando se trata de calumniar o injuriar a personas, hay gente que se pone nerviosa si se dice que eso no se puede hacer. La declaración de inconstitucionalidad de una parte del ya famoso artículo 191 del código penal ha preocupado a los dueños de varios medios de comunicación. Incluso sabiendo que antes de que se pusiera ese artículo en el código, no hace mucho, nadie había ido a la cárcel por calumnias, etcétera. Sin embargo, cuando se trata de un documental en el que se denuncian algunos crímenes cometidos por elementos de la Fuerza Armada, aparecen rápidamente algunos oficiales retirados pidiendo al presidente Funes que retire el documental de la televisión oficial. Y ello, en el fondo, porque esas masacres o asesinatos se convirtieron en crímenes institucionales al no hacer nada los comandantes de aquel entonces por perseguir esos delitos adecuadamente.
Cuando elementos del ejército salvadoreño mataron a los jesuitas el entonces coronel Ponce le dijo a uno de los jesuitas, que posteriormente participó en el seguimiento del caso, que no acusara a la institución armada, sino que dijera nombres concretos de militares. Pero ya después, y siendo ministro de defensa, escribió una carta a la Comisión de la Verdad, firmada junto con el ministro Santamaría, en la que pedía a los comisionados que no dieran nombres de personas en el informe de dicha Comisión. Y que en todo caso, sólo se mencionaran nombres de instituciones. Esa carta existe y se le puede mostrar a cualquiera que desee verla. Pero esa doble posición deja ver con claridad la doble moral de quienes defienden en público a la institución castrense, pero después la utilizan para ocultarse dentro de ella y evitar que les toque ninguna acusación.
Este país necesita más verdad, con artículo 191 o sin él. Y si se dicen las cosas como son, tanto del presente como del pasado, no hay por qué temer. Que la Fuerza Armada de El Salvador tiene responsabilidad institucional de crímenes de lesa humanidad es evidente. Y lo mejor que podía hacer la Fuerza Armada actual es reconocerlo. Porque mientras no lo haga seguirá de alguna manera viéndose como una institución que oculta a quienes violaron gravísimamente los Derechos Humanos durante la guerra civil salvadoreña. Hacer caso a ciertas asociaciones de militares retirados no es más que encubrir a algunos de ellos, que gustan de refugiarse en el grupo para eludir responsabilidades personales.
También el presente necesita que se digan las cosas con mayor sinceridad y verdad. Cuando ANEP, por poner un ejemplo, se opone a que las trabajadoras del hogar puedan integrarse en el Seguro Social, comete un error histórico de primera magnitud. Y muestra un estilo clasista, despectivo para con los pobres y nada propositivo frente a lo que es un derecho de las personas. Y ello a pesar de las razones que puedan dar, como la que generalmente usan, de que no colapse el Seguro Social. Si en vez de ello aceptaran aportar un poco más por las trabajadoras de hogar o por los propios trabajadores, no habría ningún problema. Pero se ve que los cordones de la bolsa están demasiado amarrados cuando no se abren para lujos personales.
Hacer verdad en El Salvador es una tarea pendiente. Para el pasado y para el presente. La declaración de inconstitucionalidad de una parte del artículo 191 no nos preocupa mayormente a quienes queremos hacer verdad. Nos preocupa mucho más que un grupo de militares retirados se oponga a la investigación histórica y que la Fuerza Armada de hoy no los desautorice, alejándose públicamente de ellos. Si va a haber Fuerza Armada en El Salvador del futuro, es indispensable que sea una Fuerza Armada democrática. Y quienes violaron los derechos humanos en el pasado, ciertamente ni son demócratas, ni son partidarios de la libertad de expresión. Curiosamente no usan las posibilidades que les da la declaración de inconstitucionalidad del artículo 191. Ahora podrían denunciar por calumnia a quienes afirman que violaron personal e institucionalmente los Derechos Humanos. ¿Por qué no lo hacen, en vez de pedirle al Sr. Presidente que practique la censura? Simplemente, porque saben de sobra que hubo gravísimas violaciones de Derechos Humanos atribuibles personalmente a algunos militares, e institucionalmente, en algunas situaciones, a la Fuerza Armada. La Fuerza Armada actual debería desmarcarse claramente de estos militares retirados, partidarios de la censura, incapaces de utilizar los mecanismos institucionales del país en su propia defensa, y claramente antidemocráticos. De lo contrario, continuará apareciendo como cómplice del silenciamiento de los crímenes del pasado.
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"Cuando la situación histórica se define en términos de injusticia y opresión, no hay amor cristiano sin lucha por la justicia" (I. Ellacuría, 1977)
16 de noviembre de 2010, XXI aniversario de los mártires de la UCA
Libertad y censura
Cuando se trata de calumniar o injuriar a personas, hay gente que se pone nerviosa si se dice que eso no se puede hacer. La declaración de inconstitucionalidad de una parte del ya famoso artículo 191 del código penal ha preocupado a los dueños de varios medios de comunicación. Incluso sabiendo que antes de que se pusiera ese artículo en el código, no hace mucho, nadie había ido a la cárcel por calumnias, etcétera. Sin embargo, cuando se trata de un documental en el que se denuncian algunos crímenes cometidos por elementos de la Fuerza Armada, aparecen rápidamente algunos oficiales retirados pidiendo al presidente Funes que retire el documental de la televisión oficial. Y ello, en el fondo, porque esas masacres o asesinatos se convirtieron en crímenes institucionales al no hacer nada los comandantes de aquel entonces por perseguir esos delitos adecuadamente.
Cuando elementos del ejército salvadoreño mataron a los jesuitas el entonces coronel Ponce le dijo a uno de los jesuitas, que posteriormente participó en el seguimiento del caso, que no acusara a la institución armada, sino que dijera nombres concretos de militares. Pero ya después, y siendo ministro de defensa, escribió una carta a la Comisión de la Verdad, firmada junto con el ministro Santamaría, en la que pedía a los comisionados que no dieran nombres de personas en el informe de dicha Comisión. Y que en todo caso, sólo se mencionaran nombres de instituciones. Esa carta existe y se le puede mostrar a cualquiera que desee verla. Pero esa doble posición deja ver con claridad la doble moral de quienes defienden en público a la institución castrense, pero después la utilizan para ocultarse dentro de ella y evitar que les toque ninguna acusación.
Este país necesita más verdad, con artículo 191 o sin él. Y si se dicen las cosas como son, tanto del presente como del pasado, no hay por qué temer. Que la Fuerza Armada de El Salvador tiene responsabilidad institucional de crímenes de lesa humanidad es evidente. Y lo mejor que podía hacer la Fuerza Armada actual es reconocerlo. Porque mientras no lo haga seguirá de alguna manera viéndose como una institución que oculta a quienes violaron gravísimamente los Derechos Humanos durante la guerra civil salvadoreña. Hacer caso a ciertas asociaciones de militares retirados no es más que encubrir a algunos de ellos, que gustan de refugiarse en el grupo para eludir responsabilidades personales.
También el presente necesita que se digan las cosas con mayor sinceridad y verdad. Cuando ANEP, por poner un ejemplo, se opone a que las trabajadoras del hogar puedan integrarse en el Seguro Social, comete un error histórico de primera magnitud. Y muestra un estilo clasista, despectivo para con los pobres y nada propositivo frente a lo que es un derecho de las personas. Y ello a pesar de las razones que puedan dar, como la que generalmente usan, de que no colapse el Seguro Social. Si en vez de ello aceptaran aportar un poco más por las trabajadoras de hogar o por los propios trabajadores, no habría ningún problema. Pero se ve que los cordones de la bolsa están demasiado amarrados cuando no se abren para lujos personales.
Hacer verdad en El Salvador es una tarea pendiente. Para el pasado y para el presente. La declaración de inconstitucionalidad de una parte del artículo 191 no nos preocupa mayormente a quienes queremos hacer verdad. Nos preocupa mucho más que un grupo de militares retirados se oponga a la investigación histórica y que la Fuerza Armada de hoy no los desautorice, alejándose públicamente de ellos. Si va a haber Fuerza Armada en El Salvador del futuro, es indispensable que sea una Fuerza Armada democrática. Y quienes violaron los derechos humanos en el pasado, ciertamente ni son demócratas, ni son partidarios de la libertad de expresión. Curiosamente no usan las posibilidades que les da la declaración de inconstitucionalidad del artículo 191. Ahora podrían denunciar por calumnia a quienes afirman que violaron personal e institucionalmente los Derechos Humanos. ¿Por qué no lo hacen, en vez de pedirle al Sr. Presidente que practique la censura? Simplemente, porque saben de sobra que hubo gravísimas violaciones de Derechos Humanos atribuibles personalmente a algunos militares, e institucionalmente, en algunas situaciones, a la Fuerza Armada. La Fuerza Armada actual debería desmarcarse claramente de estos militares retirados, partidarios de la censura, incapaces de utilizar los mecanismos institucionales del país en su propia defensa, y claramente antidemocráticos. De lo contrario, continuará apareciendo como cómplice del silenciamiento de los crímenes del pasado.
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"Cuando la situación histórica se define en términos de injusticia y opresión, no hay amor cristiano sin lucha por la justicia" (I. Ellacuría, 1977)
16 de noviembre de 2010, XXI aniversario de los mártires de la UCA
Salud mental
Ética y Política
Salud mental
José M. Tojeira
En una conversación en una de las mesas del Consejo Económico Social (CES) se discutía el tema de la Salud Pública. Llegó la Dra María Isabel Rodríguez a exponer la Reforma de Salud, que por cierto se ve bien pensada y con buenos ejecutores. Ojalá tenga el apoyo económico que necesita y se merece. Pero en esta sesión una mujer preguntó por la atención que el Ministerio daba a la salud mental de la población en su sistema de atención pública. Y la Dra Rodríguez con su habitual sinceridad dejó caer el dato: “Es una vergüenza, pero cuando llegamos sólo había 5 sicólogos contratados para contribuir a la salud mental. Tres para la capital y dos para el resto del país”, informó la Ministra.
Nuestro país tiene una de las proporciones de homicidios más elevadas del mundo. Las muertes en accidentes de tránsito están consideradas, proporcionalmente a la población, las más altas de América Latina. Golpes, gritos, mal trato en el hogar y en muchos lugares de la vida cotidiana son un espectáculo frecuente. Las frecuentes rupturas del hogar impuestas por la migración o por otras muchas causas, incluida la cárcel, no se consideran parte del malestar nacional. La incapacidad de hacer públicamente verdad sobre los crímenes de la guerra, dejando amargura interna en tantas personas, sigue presente en el país. ¿Hay algún programa para los niños pequeños de presos, muchos de ellos hijos de jóvenes hoy encarcelados? ¿No los estaremos empujando a seguir el camino de sus progenitores? ¿Reflexionamos sobre los riesgos de la salud mental de la población? El hecho de que estemos en el porcentaje de suicidios cercanos a lo que técnicamente se considera nivel de epidemia, debía hacernos pensar un poco más en estos temas.
El problema sin embargo, no está sólo en el tradicional abandono que las autoridades han tenido en el campo de la salud pública, y que hoy quiere revertirse con mayor seriedad. El hecho de no dar importancia a la salud mental es un problema nacional. No el único, pero sí uno más, que unido a los muchos que tenemos se convierte en un agravante de nuestra propia situación social. Porque en efecto, es muy poca la importancia que le damos a la salud mental. Tenemos tantos problemas que ése lo consideramos el último. Y sin embargo, ninguno de nuestros problemas es en cierto modo último. Porque todos están entretejidos en una especie de círculo maligno. Los muchos problemas producen mala salud mental y la mala salud en ese campo refuerza los problemas.
Por eso una vez más hay que insistir en soluciones integrales. Que tomen el conjunto de los problemas y empiecen a dar confianza al ciudadano de que las cosas pueden cambiar efectivamente. Aunque sea poco a poco, pero que las soluciones van en la buena dirección. Medidas que rompan el esquema de despreocupación social ante los derechos básicos y tiendan a crear redes de protección social fuertes en el campo de la salud, la educación, la vivienda. Y atendiendo especialmente a la infancia.
Se puede castigar a los mareros si cometen delitos, es evidente. Pero no hay por qué castigar a sus hijos, dejando la salud mental de sus niños prácticamente en el abandono. Al contrario, incluso con aquellos que de algún modo han traicionado a la convivencia social, robando, matando o produciendo diversos daños, hay que buscar vínculos que puedan reconstruir lo que sea posible. Y no hay duda de que los hijos de los presos , sobre todo los niños pequeños, deberían recibir una atención especial. Porque los niños son sujetos de derecho, y porque frente a la infancia todos debemos estar unidos, protegiendo y ayudando. Es más fácil que un delincuente se rehabilite, viendo que la sociedad cuida a su hijo, que si ve que su niño o niña crece en la misma miseria afectiva o material en la que él creció.
El ciudadano en general tiene que advertir, para mejorar su salud mental, que el Estado está realmente al servicio de la persona humana desde la concepción hasta al muerte, como dice nuestra Constitución. Mientras el len guaje constitucional sea uno, y la práctica cotidiana otra distinta, la salud mental no mejora.
Y en esto de la salud mental, aunque tenemos problemas, tenemos también una asombrosa capacidad de recuperación. En el caso del pueblo salvadoreño, y en general centroamericano, podríamos decir aquello del castellano antiguo traducido a nuestro días: “qué buen ciudadano sería, si hubiera buenos gobernantes”. Si con problemas de salud mental graves seguimos luchando, resistiendo, esperando y viviendo incluso con una enorme capacidad de disfrutar la vida y la alegría, qué no sería si percibiéramos que las cosas van claramente hacia mejor. Ponernos de acuerdo en metas claras de desarrollo social, de inversión en la gente, de sacrificio de los intereses mezquinos, es el único camino viable para responder tanto al enorme valor de nuestra gente, como a las necesidades de tantos compatriotas, golpeados por los problemas del presente. La reforma de la salud es un paso. Ojalá la apoyemos adecuadamente, así como otras decisiones que vayan en al dirección correcta. La mayor preocupación y acción en lo que respecta a la salud mental, es también uno de los objetivos necesarios de nuestro desarrollo humano.
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"Cuando la situación histórica se define en términos de injusticia y opresión, no hay amor cristiano sin lucha por la justicia" (I. Ellacuría, 1977)
16 de noviembre de 2010, XXI aniversario de los mártires de la UCA
Salud mental
José M. Tojeira
En una conversación en una de las mesas del Consejo Económico Social (CES) se discutía el tema de la Salud Pública. Llegó la Dra María Isabel Rodríguez a exponer la Reforma de Salud, que por cierto se ve bien pensada y con buenos ejecutores. Ojalá tenga el apoyo económico que necesita y se merece. Pero en esta sesión una mujer preguntó por la atención que el Ministerio daba a la salud mental de la población en su sistema de atención pública. Y la Dra Rodríguez con su habitual sinceridad dejó caer el dato: “Es una vergüenza, pero cuando llegamos sólo había 5 sicólogos contratados para contribuir a la salud mental. Tres para la capital y dos para el resto del país”, informó la Ministra.
Nuestro país tiene una de las proporciones de homicidios más elevadas del mundo. Las muertes en accidentes de tránsito están consideradas, proporcionalmente a la población, las más altas de América Latina. Golpes, gritos, mal trato en el hogar y en muchos lugares de la vida cotidiana son un espectáculo frecuente. Las frecuentes rupturas del hogar impuestas por la migración o por otras muchas causas, incluida la cárcel, no se consideran parte del malestar nacional. La incapacidad de hacer públicamente verdad sobre los crímenes de la guerra, dejando amargura interna en tantas personas, sigue presente en el país. ¿Hay algún programa para los niños pequeños de presos, muchos de ellos hijos de jóvenes hoy encarcelados? ¿No los estaremos empujando a seguir el camino de sus progenitores? ¿Reflexionamos sobre los riesgos de la salud mental de la población? El hecho de que estemos en el porcentaje de suicidios cercanos a lo que técnicamente se considera nivel de epidemia, debía hacernos pensar un poco más en estos temas.
El problema sin embargo, no está sólo en el tradicional abandono que las autoridades han tenido en el campo de la salud pública, y que hoy quiere revertirse con mayor seriedad. El hecho de no dar importancia a la salud mental es un problema nacional. No el único, pero sí uno más, que unido a los muchos que tenemos se convierte en un agravante de nuestra propia situación social. Porque en efecto, es muy poca la importancia que le damos a la salud mental. Tenemos tantos problemas que ése lo consideramos el último. Y sin embargo, ninguno de nuestros problemas es en cierto modo último. Porque todos están entretejidos en una especie de círculo maligno. Los muchos problemas producen mala salud mental y la mala salud en ese campo refuerza los problemas.
Por eso una vez más hay que insistir en soluciones integrales. Que tomen el conjunto de los problemas y empiecen a dar confianza al ciudadano de que las cosas pueden cambiar efectivamente. Aunque sea poco a poco, pero que las soluciones van en la buena dirección. Medidas que rompan el esquema de despreocupación social ante los derechos básicos y tiendan a crear redes de protección social fuertes en el campo de la salud, la educación, la vivienda. Y atendiendo especialmente a la infancia.
Se puede castigar a los mareros si cometen delitos, es evidente. Pero no hay por qué castigar a sus hijos, dejando la salud mental de sus niños prácticamente en el abandono. Al contrario, incluso con aquellos que de algún modo han traicionado a la convivencia social, robando, matando o produciendo diversos daños, hay que buscar vínculos que puedan reconstruir lo que sea posible. Y no hay duda de que los hijos de los presos , sobre todo los niños pequeños, deberían recibir una atención especial. Porque los niños son sujetos de derecho, y porque frente a la infancia todos debemos estar unidos, protegiendo y ayudando. Es más fácil que un delincuente se rehabilite, viendo que la sociedad cuida a su hijo, que si ve que su niño o niña crece en la misma miseria afectiva o material en la que él creció.
El ciudadano en general tiene que advertir, para mejorar su salud mental, que el Estado está realmente al servicio de la persona humana desde la concepción hasta al muerte, como dice nuestra Constitución. Mientras el len guaje constitucional sea uno, y la práctica cotidiana otra distinta, la salud mental no mejora.
Y en esto de la salud mental, aunque tenemos problemas, tenemos también una asombrosa capacidad de recuperación. En el caso del pueblo salvadoreño, y en general centroamericano, podríamos decir aquello del castellano antiguo traducido a nuestro días: “qué buen ciudadano sería, si hubiera buenos gobernantes”. Si con problemas de salud mental graves seguimos luchando, resistiendo, esperando y viviendo incluso con una enorme capacidad de disfrutar la vida y la alegría, qué no sería si percibiéramos que las cosas van claramente hacia mejor. Ponernos de acuerdo en metas claras de desarrollo social, de inversión en la gente, de sacrificio de los intereses mezquinos, es el único camino viable para responder tanto al enorme valor de nuestra gente, como a las necesidades de tantos compatriotas, golpeados por los problemas del presente. La reforma de la salud es un paso. Ojalá la apoyemos adecuadamente, así como otras decisiones que vayan en al dirección correcta. La mayor preocupación y acción en lo que respecta a la salud mental, es también uno de los objetivos necesarios de nuestro desarrollo humano.
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"Cuando la situación histórica se define en términos de injusticia y opresión, no hay amor cristiano sin lucha por la justicia" (I. Ellacuría, 1977)
16 de noviembre de 2010, XXI aniversario de los mártires de la UCA
sábado, 9 de octubre de 2010
TU HIGUERA.
Después que en Bolivia fue electo el primer presidente indígena de América...
Jose' Chirino Camacho
TU HIGUERA.
En tu Higuera Che, ya no hay niños muertos...
Y se van extinguiendo los analfabetos.
En tu Higuera, el indio va siendo más dueño.
Tú, una vez fuiste, ahora van nuestros médicos,
Van camino a la vida...
Fundidos con maestros.
Como tú, buscan el escalón más alto...
Con la mochila al hombro
Caminando los cerros, las montañas, los llanos.
Como tú, volverán,
Para seguir luchando.
En tu Higuera, los hombres, se tornan más humanos.
8 de Octubre del 2006.
Jose' Chirino Camacho
TU HIGUERA.
En tu Higuera Che, ya no hay niños muertos...
Y se van extinguiendo los analfabetos.
En tu Higuera, el indio va siendo más dueño.
Tú, una vez fuiste, ahora van nuestros médicos,
Van camino a la vida...
Fundidos con maestros.
Como tú, buscan el escalón más alto...
Con la mochila al hombro
Caminando los cerros, las montañas, los llanos.
Como tú, volverán,
Para seguir luchando.
En tu Higuera, los hombres, se tornan más humanos.
8 de Octubre del 2006.
Santa Ana: CONMEMORACION DEL 43 ANIVERSARIO DE LA MUERTE DE ERNESTO CHE GUEVARA
CONMEMORACION DEL 43 ANIVERSARIO DE LA MUERTE DE ERNESTO CHE GUEVARA
(EL GERRILLERO HEROICO)
DIA: SABADO 16 DE OCTUBRE DE 2010
HORA: 2:30 P.M.
LUGAR: CHALCHUAPA, MONUMENTO CHE GUEVARA (FRENTE A RUINAS DEL TAZUMAL)
COMITÉ DE SOLIDARIDAD
POR CUBA - CHALCHUAPA
Un saludo solidario y revolucionario a los diferentes sectores y comunidades presentes.
Un saludo solidario y revolucionario al Equipo de Conducción de la Coordinadora Salvadoreña de Solidaridad por Cuba.
Saludamos solidaria y revolucionariamente con especial aprecio a la digna Representación Diplomática del Pueblo Hermano de Cuba.
Bien venidos todos y todas.
El 14 de Junio de 1928, hace 82 años, la ciudad de ROSARIO, en Argentina, se despierta con el nacimiento en su cuna de un Hombre que traía en su sangre lo esencialmente humano: El Comandante ERNESTO CHE GUEVARA DE LA CERNA, quién en la trayectoria de su vida con sus innumerables actos de ejemplaridad construyó grandes leyendas para darse a conocer como El GUERRILLERO HEROÍCO.
Su militancia desafortunadamente para los pueblos en lucha terminó a los 39 años, sin embargo sus nobles sentimientos de rebeldía, honestidad y solidaridad así como su pensamiento y práctica revolucionaria cobran actualidad hoy en día; no consiguieron matarlo, está más vivo que nunca, más vivo que sus cuatro décadas de su existencia real;
Che se encuentra hoy más presente que en la época que sus enemigos creían poder asesinar las ideas.
Che revive en fotos, camisas, música, películas, poemas, esculturas y libros; hicieron nacer un símbolo, un paradigma moral y un icono que ha dado la vuelta al mundo. Al celebrar sus 82 años de natalicio el legado del CHE nos exige estar alerta, muy pendientes de la agravante situación que vive el mundo donde impera la hegemonía del Neoliberalismo que ha provocado que multitudes, principalmente los jóvenes sean llevados a la competitividad y no a la solidaridad; al individualismo y no al espíritu comunitario; a la ambición desmedida y no a la lucha por la eliminación de la miseria.
Por el contrario CHE motivó con su ejemplo a los combatientes Vietnamitas, Sandinistas, salvadoreños, palestinos y cuantos han bregados por la libertad congruentes con el CHE en pensamiento y acción; CHE creativo y original vive en las múltiples rebeldías de América y el mundo; para cuando el CHE marcha a Bolivia , la forma principal de lucha en América Latina era la armada , mientras que hoy es la política , sin embargo en esos momentos y dado a su nobleza CHE recomendó “utilizar hasta el último momento la posibilidad de la lucha legal; en ese sentido no cabe ninguna duda que el CHE apoyaría con todas sus fuerzas las luchas que libran hoy en día contra el Neoliberalismo miles de indígenas, trabajadores, desempleados, campesinos, mujeres, estudiantes y así mismo con esas mismas energías apoyaría el arribo al gobierno mediante el sufragio de sus líderes tales como Hugo Chávez, Evo Morales y Rafael Correa en Venezuela, Bolivia y Ecuador respectivamente; CHE continuaría abogando por la Unidad de los Revolucionarios y las Fuerzas Populares.
Pondera el CHE la experiencia de la Revolución Cubana y como hijo de ella en franca y fraterna relación con el Pueblo y con Fidel destaca como Gran Jefe Guerrillero e Ideólogo producto de sus cualidades excepcionales que lo caracterizan hasta el último suspiro.
Ernesto Guevara, el médico, el guerrillero, nunca se consideró un mito, tampoco le habría gustado que la gente hablara de él con esa palabra; CHE Guevara era un Comunista Marxista, un Revolucionario Laico, y en principio el Comunista Marxista, el Revolucionario Laico, no necesita mitos, no espera nada para sí más que la razón apasionada de quienes quieren emanciparse y a lo sumo lo más que se considera es ser parte de esa chispa con que se producirá el fuego que transformará el mundo.
CHE busca la coherencia entre el decir y el hacer en lo individual y colectivo; El Guerrillero Heroico, el valiente, un hombre cuya absoluta coherencia entre ideas, valores y principios lo convierte en un paradigma único principalmente en estas épocas en que la traición a los ideales o la incoherencia entre lo que se piensa o dice es frecuente en grandes proporciones.
El CHE concebía al marxismo en sintonía con Marx: en vez de interpretar al mundo, de lo que se trata es de Cambiarlo y como Lenin, creía en que “el Marxismo no era un dogma sino una guía para la acción”.
Demostró también que el proyecto Socialista trasciende el marco Económico o el Productivismo: que de lo que se trata es crear un Hombre nuevo, una Mujer nueva, una Cultura Nueva, una Democracia Participativa integral, un Internacionalismo Concreto, eficaz, basado en la Solidaridad y el Altruismo.
El legado del CHE ES INMENSO y la tarea de recuperarlo recién ha comenzado, su visión de que no se puede construir el socialismo con la ayuda de las armas que nos legara el Capitalismo es irrebatible; sus análisis sobre la naturaleza brutal e incorregible del Imperialismo se corroboran día a día, desde los bombardeos humanitarios de Bill Clinton hasta las torturas de niños y niñas Iraquíes; igualmente CHE precisó que el Capitalismo recurre a la Fuerza pero además Educa a la gente en el sistema y lo viene haciendo desde hace más de quinientos años; así podría seguir enumerando ricas reflexiones teóricas del CHE , y es de esa manera como surge la necesidad de Reiterar su ejemplo porque si hay algo que de verdad es Reiterativo es la Pervivencia del Sistema injusto contra el que luchó; Reiterativo es la Explotación, el Sometimiento , la Miseria, el Chantaje, la Tortura, la Muerte por un Bombardeo imperialista o por no disponer de Agua Potable.
En definitiva, es el propio sistema que eliminó físicamente al CHE el que día a día desde hace más de 40 años, sigue reiterando la necesidad de más CHES, de Mujeres y Hombres nuevos que luchen por transformar el mundo. Pregunto ¿Hasta cuándo durará esa reiteración? , pues hasta que la desaparición de este injusto sistema Capitalista se convierta en una EFEMERÍDE.
Esa reiteración de la necesidad de luchadores como el CHE ha permitido y permitirá que su muerte haya sido solamente física: “CHE vivo como nunca quisieron” decía una pinta en Cochabamba (BOLIVIA).
Del CHE nos queda su ejemplo, ejemplo de Austeridad, de Humildad, de Superación, de Igualdad, de Dignidad, de Fuerza de Voluntad, de Amor a las Personas y a los Pueblos; del CHE nos queda su ejemplo Internacionalista que lo convirtió en el principal referente de Solidaridad entre los pueblos.
El CHE sabía que únicamente mediante la lucha conjunta y coordinada de los pueblos sería posible hacerle frente al imperialismo, al enemigo común que los somete directamente o mediante sanguinarios vende patrias locales. Muchos dicen hoy que aquellos eran otros tiempos, los de las Dictaduras Militares en América Latina y que hoy la situación es diferente, que ha cambiado, pero el esperanzador proceso Bolivariano en Venezuela, revierte ese pensamiento y se ha convertido en el referente para los pueblos de Latinoamérica como un nuevo camino hacia lo que se ha denominado El Socialismo del Siglo XXI y para aquellos que piensan diferente recordarles que las causas que originaron la respuesta de los pueblos en forma de Guerrillas siguen hoy presentes en prácticamente todos ellos; ejemplos latentes y recientes: los pueblos de Honduras y Colombia en donde el enfrentamiento entre el Estado y las Fuerzas Populares e Insurgentes continúa o continuará mientras el pueblo no pueda organizarse y ejercer libremente la política sin que penda sobre sus cabezas la amenaza de la muerte.
El Internacionalismo se hace imprescindible como lo dijo el CHE en el año de 1965: la necesidad de crear “Dos, Tres, Muchos Vietnam” que hoy en día podría indicarse muchos IRAQ u otros pueblos del mundo.
Ese Internacionalismo llevado a la practica en primera persona, tal vez sea el principal legado del CHE, el luchar por la liberación de un pueblo que no era en el que había nacido, dejar sus cargos, su Familia y su Cuba Revolucionaria, morir luchando por la liberación de otro pueblo, esa necesidad de lucha tiene la misma vigencia hoy que hace más de 40 años.
Sería injusto terminar estas reflexiones sobre el bregar de Ernesto CHE Guevara sin recordar y reconocer a todos esos luchadores y luchadoras internacionalistas que dieron y dan su vida SINTIENDO CADA INJUSTICIA COMETIDA CON CUALQUIERA EN CUALQUIER PARTE DEL MUNDO.
Es obligación Reconocer y Homenajear a todos los luchadores y luchadoras desconocidos o conocidos que en diferentes momentos históricos y en todos los rincones del mundo, han dedicado su vida a luchar por la libertad de los pueblos, por la justicia e igualdad, bajo amenazas, persecución, difamación, desde la clandestinidad o desde la cárcel como Ramón, Gerardo, Fernando, Antonio y René, 5 héroes presos injustamente por luchar como el CHE contra el terrorismo; son todos ellos y ellas la vanguardia del sacrificio por construir un mundo diferente.
Finalizo mi participación con la siguiente reflexión del CHE: “He nacido en Argentina; no es un secreto para nadie; soy cubano y también soy argentino y, si no se ofenden las ilustrísimas señorías de Latinoamérica, como el que más y, en el momento en que fuera necesario, estaría dispuesto a entregar mi vida por la liberación de cualquiera de los países de Latinoamérica, sin pedirle nada a nadie, sin exigir nada, sin explotar a nadie”, CHE GUEVARA
¡¡¡ QUE HOMBRE TAN GRANDE Y TAN COMPLETO!!!
Desde su sitial en la historia siempre nos recordará que
“AL IMPERIALISMO NI UN TANTITO ASI”,
A la luz de FIDEL Y EL CHE:
PATRIA O MUERTE, VENCEREMOS
HASTA LA VICTORIA SIEMPRE VIVA CUBA LIBRE
LIBERTAD PARA LOS 5 HEROES CUBANOS
COMITÉ DE SOLIDARIDAD POR CUBA - CHALCHUAPA
(EL GERRILLERO HEROICO)
DIA: SABADO 16 DE OCTUBRE DE 2010
HORA: 2:30 P.M.
LUGAR: CHALCHUAPA, MONUMENTO CHE GUEVARA (FRENTE A RUINAS DEL TAZUMAL)
COMITÉ DE SOLIDARIDAD
POR CUBA - CHALCHUAPA
Un saludo solidario y revolucionario a los diferentes sectores y comunidades presentes.
Un saludo solidario y revolucionario al Equipo de Conducción de la Coordinadora Salvadoreña de Solidaridad por Cuba.
Saludamos solidaria y revolucionariamente con especial aprecio a la digna Representación Diplomática del Pueblo Hermano de Cuba.
Bien venidos todos y todas.
El 14 de Junio de 1928, hace 82 años, la ciudad de ROSARIO, en Argentina, se despierta con el nacimiento en su cuna de un Hombre que traía en su sangre lo esencialmente humano: El Comandante ERNESTO CHE GUEVARA DE LA CERNA, quién en la trayectoria de su vida con sus innumerables actos de ejemplaridad construyó grandes leyendas para darse a conocer como El GUERRILLERO HEROÍCO.
Su militancia desafortunadamente para los pueblos en lucha terminó a los 39 años, sin embargo sus nobles sentimientos de rebeldía, honestidad y solidaridad así como su pensamiento y práctica revolucionaria cobran actualidad hoy en día; no consiguieron matarlo, está más vivo que nunca, más vivo que sus cuatro décadas de su existencia real;
Che se encuentra hoy más presente que en la época que sus enemigos creían poder asesinar las ideas.
Che revive en fotos, camisas, música, películas, poemas, esculturas y libros; hicieron nacer un símbolo, un paradigma moral y un icono que ha dado la vuelta al mundo. Al celebrar sus 82 años de natalicio el legado del CHE nos exige estar alerta, muy pendientes de la agravante situación que vive el mundo donde impera la hegemonía del Neoliberalismo que ha provocado que multitudes, principalmente los jóvenes sean llevados a la competitividad y no a la solidaridad; al individualismo y no al espíritu comunitario; a la ambición desmedida y no a la lucha por la eliminación de la miseria.
Por el contrario CHE motivó con su ejemplo a los combatientes Vietnamitas, Sandinistas, salvadoreños, palestinos y cuantos han bregados por la libertad congruentes con el CHE en pensamiento y acción; CHE creativo y original vive en las múltiples rebeldías de América y el mundo; para cuando el CHE marcha a Bolivia , la forma principal de lucha en América Latina era la armada , mientras que hoy es la política , sin embargo en esos momentos y dado a su nobleza CHE recomendó “utilizar hasta el último momento la posibilidad de la lucha legal; en ese sentido no cabe ninguna duda que el CHE apoyaría con todas sus fuerzas las luchas que libran hoy en día contra el Neoliberalismo miles de indígenas, trabajadores, desempleados, campesinos, mujeres, estudiantes y así mismo con esas mismas energías apoyaría el arribo al gobierno mediante el sufragio de sus líderes tales como Hugo Chávez, Evo Morales y Rafael Correa en Venezuela, Bolivia y Ecuador respectivamente; CHE continuaría abogando por la Unidad de los Revolucionarios y las Fuerzas Populares.
Pondera el CHE la experiencia de la Revolución Cubana y como hijo de ella en franca y fraterna relación con el Pueblo y con Fidel destaca como Gran Jefe Guerrillero e Ideólogo producto de sus cualidades excepcionales que lo caracterizan hasta el último suspiro.
Ernesto Guevara, el médico, el guerrillero, nunca se consideró un mito, tampoco le habría gustado que la gente hablara de él con esa palabra; CHE Guevara era un Comunista Marxista, un Revolucionario Laico, y en principio el Comunista Marxista, el Revolucionario Laico, no necesita mitos, no espera nada para sí más que la razón apasionada de quienes quieren emanciparse y a lo sumo lo más que se considera es ser parte de esa chispa con que se producirá el fuego que transformará el mundo.
CHE busca la coherencia entre el decir y el hacer en lo individual y colectivo; El Guerrillero Heroico, el valiente, un hombre cuya absoluta coherencia entre ideas, valores y principios lo convierte en un paradigma único principalmente en estas épocas en que la traición a los ideales o la incoherencia entre lo que se piensa o dice es frecuente en grandes proporciones.
El CHE concebía al marxismo en sintonía con Marx: en vez de interpretar al mundo, de lo que se trata es de Cambiarlo y como Lenin, creía en que “el Marxismo no era un dogma sino una guía para la acción”.
Demostró también que el proyecto Socialista trasciende el marco Económico o el Productivismo: que de lo que se trata es crear un Hombre nuevo, una Mujer nueva, una Cultura Nueva, una Democracia Participativa integral, un Internacionalismo Concreto, eficaz, basado en la Solidaridad y el Altruismo.
El legado del CHE ES INMENSO y la tarea de recuperarlo recién ha comenzado, su visión de que no se puede construir el socialismo con la ayuda de las armas que nos legara el Capitalismo es irrebatible; sus análisis sobre la naturaleza brutal e incorregible del Imperialismo se corroboran día a día, desde los bombardeos humanitarios de Bill Clinton hasta las torturas de niños y niñas Iraquíes; igualmente CHE precisó que el Capitalismo recurre a la Fuerza pero además Educa a la gente en el sistema y lo viene haciendo desde hace más de quinientos años; así podría seguir enumerando ricas reflexiones teóricas del CHE , y es de esa manera como surge la necesidad de Reiterar su ejemplo porque si hay algo que de verdad es Reiterativo es la Pervivencia del Sistema injusto contra el que luchó; Reiterativo es la Explotación, el Sometimiento , la Miseria, el Chantaje, la Tortura, la Muerte por un Bombardeo imperialista o por no disponer de Agua Potable.
En definitiva, es el propio sistema que eliminó físicamente al CHE el que día a día desde hace más de 40 años, sigue reiterando la necesidad de más CHES, de Mujeres y Hombres nuevos que luchen por transformar el mundo. Pregunto ¿Hasta cuándo durará esa reiteración? , pues hasta que la desaparición de este injusto sistema Capitalista se convierta en una EFEMERÍDE.
Esa reiteración de la necesidad de luchadores como el CHE ha permitido y permitirá que su muerte haya sido solamente física: “CHE vivo como nunca quisieron” decía una pinta en Cochabamba (BOLIVIA).
Del CHE nos queda su ejemplo, ejemplo de Austeridad, de Humildad, de Superación, de Igualdad, de Dignidad, de Fuerza de Voluntad, de Amor a las Personas y a los Pueblos; del CHE nos queda su ejemplo Internacionalista que lo convirtió en el principal referente de Solidaridad entre los pueblos.
El CHE sabía que únicamente mediante la lucha conjunta y coordinada de los pueblos sería posible hacerle frente al imperialismo, al enemigo común que los somete directamente o mediante sanguinarios vende patrias locales. Muchos dicen hoy que aquellos eran otros tiempos, los de las Dictaduras Militares en América Latina y que hoy la situación es diferente, que ha cambiado, pero el esperanzador proceso Bolivariano en Venezuela, revierte ese pensamiento y se ha convertido en el referente para los pueblos de Latinoamérica como un nuevo camino hacia lo que se ha denominado El Socialismo del Siglo XXI y para aquellos que piensan diferente recordarles que las causas que originaron la respuesta de los pueblos en forma de Guerrillas siguen hoy presentes en prácticamente todos ellos; ejemplos latentes y recientes: los pueblos de Honduras y Colombia en donde el enfrentamiento entre el Estado y las Fuerzas Populares e Insurgentes continúa o continuará mientras el pueblo no pueda organizarse y ejercer libremente la política sin que penda sobre sus cabezas la amenaza de la muerte.
El Internacionalismo se hace imprescindible como lo dijo el CHE en el año de 1965: la necesidad de crear “Dos, Tres, Muchos Vietnam” que hoy en día podría indicarse muchos IRAQ u otros pueblos del mundo.
Ese Internacionalismo llevado a la practica en primera persona, tal vez sea el principal legado del CHE, el luchar por la liberación de un pueblo que no era en el que había nacido, dejar sus cargos, su Familia y su Cuba Revolucionaria, morir luchando por la liberación de otro pueblo, esa necesidad de lucha tiene la misma vigencia hoy que hace más de 40 años.
Sería injusto terminar estas reflexiones sobre el bregar de Ernesto CHE Guevara sin recordar y reconocer a todos esos luchadores y luchadoras internacionalistas que dieron y dan su vida SINTIENDO CADA INJUSTICIA COMETIDA CON CUALQUIERA EN CUALQUIER PARTE DEL MUNDO.
Es obligación Reconocer y Homenajear a todos los luchadores y luchadoras desconocidos o conocidos que en diferentes momentos históricos y en todos los rincones del mundo, han dedicado su vida a luchar por la libertad de los pueblos, por la justicia e igualdad, bajo amenazas, persecución, difamación, desde la clandestinidad o desde la cárcel como Ramón, Gerardo, Fernando, Antonio y René, 5 héroes presos injustamente por luchar como el CHE contra el terrorismo; son todos ellos y ellas la vanguardia del sacrificio por construir un mundo diferente.
Finalizo mi participación con la siguiente reflexión del CHE: “He nacido en Argentina; no es un secreto para nadie; soy cubano y también soy argentino y, si no se ofenden las ilustrísimas señorías de Latinoamérica, como el que más y, en el momento en que fuera necesario, estaría dispuesto a entregar mi vida por la liberación de cualquiera de los países de Latinoamérica, sin pedirle nada a nadie, sin exigir nada, sin explotar a nadie”, CHE GUEVARA
¡¡¡ QUE HOMBRE TAN GRANDE Y TAN COMPLETO!!!
Desde su sitial en la historia siempre nos recordará que
“AL IMPERIALISMO NI UN TANTITO ASI”,
A la luz de FIDEL Y EL CHE:
PATRIA O MUERTE, VENCEREMOS
HASTA LA VICTORIA SIEMPRE VIVA CUBA LIBRE
LIBERTAD PARA LOS 5 HEROES CUBANOS
COMITÉ DE SOLIDARIDAD POR CUBA - CHALCHUAPA
jueves, 7 de octubre de 2010
LLEGASTE CHE
Me encontraba lejos del centro de Cuba cuando llegó de nuevo el Che...
Jose' Chirino Camacho
LLEGASTE CHE
Me dicen que llegaste, Che,
Por tus recónditos senderos inalámbricos.
A la ciudad que liberaste ayer.
Llegaste violento, sereno; seguro como ayer.
Con gallarda figura; como ayer.
Con tu columna de hombres metálicos; como ayer.
Contigo el pueblo eternamente tuyo.
Te recibe, el ardiente profeta de la aurora; como ayer,
El hermano de sueños y combates: Fidel.
Me dicen que llegaste, Che,
Con cuerpo de bronce, sin heridas
A reforzar las huestes combatientes...
Llegaste crítico, previsor, voluntarioso, exigente...
Llegaste, Che:
Para quedar en Santa Clara eternamente.
Octubre de 1997.
Jose' Chirino Camacho
LLEGASTE CHE
Me dicen que llegaste, Che,
Por tus recónditos senderos inalámbricos.
A la ciudad que liberaste ayer.
Llegaste violento, sereno; seguro como ayer.
Con gallarda figura; como ayer.
Con tu columna de hombres metálicos; como ayer.
Contigo el pueblo eternamente tuyo.
Te recibe, el ardiente profeta de la aurora; como ayer,
El hermano de sueños y combates: Fidel.
Me dicen que llegaste, Che,
Con cuerpo de bronce, sin heridas
A reforzar las huestes combatientes...
Llegaste crítico, previsor, voluntarioso, exigente...
Llegaste, Che:
Para quedar en Santa Clara eternamente.
Octubre de 1997.
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