jueves, 15 de abril de 2010

La lentitud y el subdesarrollo

Editorial YSUCA
La lentitud y el subdesarrollo




La burocracia tiende a ser lenta en todas partes. Pero es también un signo de subdesarrollo. Y en El Salvador empieza dar signos de que el cambio que todos deseamos, y que se ha publicitado tanto, no la toca. Por supuesto sigue siendo una plaga en el sistema judicial, empezando por la misma Corte Suprema. Y en ocasiones un método así querido y buscado por algunos magistrados cuando no quieren responder a peticiones válidas de la ciudadanía. Entre los campeones de estas tácticas dilatorias, amantes de la lentitud y del retardo judicial, destacará cuando se haga la historia de la Corte Suprema, Ulises del Dios Guzmán, con sus enrevesados discursos dilatorios. Pero probablemente quedará hoy impune del castigo que la misma Constitución impone a quienes retardan la justicia.

En efecto, miembros de la misma Corte Suprema han reconocido que en esta última instancia tienen aproximadamente mil casos pendientes de acusaciones contra jueces, algunas esperando turno desde 1996. Y aquí parece que no importa la Constitución, que dice textualmente: “Habrá lugar a la indemnización por retardación de justicia”. Todos esos magistrados falsos y farsantes que se llenan a cada rato la boca hablando de la Constitución parece que sufren amnesia cuando se llega al artículo 17 de la misma.

Pero el retardo abarca cada día más oficinas. Con la motivación de dialogar más, se nos dice, se está retrasando la legislación en torno a la trasparencia y el acceso a la información pública. Habrá que estar pendiente. Porque si este año no se llega a la emisión de la ley habrá que denunciar por anticonstitucional incluso el presupuesto nacional, que no incluye, por supuesto desde la época de ARENA, pero también en el primer presupuesto del FMLN, las cantidades asignadas al Organismo de Inteligencia del Estado. Al respecto, el ejecutivo lleva olvidando por decenios el artículo 227 de la Constitución.

En las fronteras ha empezado de nuevo la cultura del papel. El paso rápido, que era una conquista de la ciudadanía, se ve entorpecido ahora por nuevos requisitos. A un catedrático de la UCA, que viajó recientemente a Honduras en un vehículo con placas diplomáticas de dicho país, no sólo le fotocopiaron el DUI, sino que añadieron además el número de placa del carro en el que viajaba. Con el detalle anecdótico de que el agente del Amatillo en vez de poner la placa real, CD 0016, escribió sobre el papel en el que se había fotocopiado el DUI un 0015.
Obligar a la ciudadanía, que ya ha entregado su partida de nacimiento cuando sacó su primer DUI, a volver a entregar una nueva partida con una antigüedad máxima de un año, no sólo es multiplicar la burocracia absurda, sino castigar a la población. Castigar a todos por los errores de algunos está prohibido no sólo en el terreno judicial, sino en los mas elementales manuales de educación. Pero la educación no parece ser el fuerte de los diputados en el país. Ni la educación ni la capacidad de agilizar trámites, pues la emisión de los nuevos DUIS lleva ya un retardo de varios cientos de miles de documentos. Pero una vez más, el que las cosas vayan lentas no tiene nada que ver, en la reducida cabecita de nuestros diputados, con el desarrollo económico y social. Ni siquiera tienen conciencia ante la afrenta e insulto evidente que es para los pobres tener que emplear en ocasiones hasta dos días para poder obtener su DUI.

Sobre el plan quinquenal de El Salvador ha habido mucha propaganda últimamente. Pero la cosas van lentas también ahí, y a los miembros del Consejo Económico y Social se les mantiene distraídos con discursos y con pérdida de tiempo. El aumento del FODES estaba en el plan de campaña del FMLN, pero ya llegado al poder los pasos se dan a cámara lenta. “Festina lente”, date prisa con lentitud, decía el antiguo adagio romano. Pero parece que las autoridades, las de antes y las de ahora, han interpretado el viejo refrán como un festival de ritmos lentos. Olvidando que la lentitud burocrática es una clara enemiga del desarrollo económico y social.
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Marzo 2009 – marzo 2010, año de todos los mártires de El Salvador
“Ningún límite histórico cierra el futuro esperanzado del seguidor de Jesús” (I. Ellacuría)

Vuelta a lo cotidiano

Ética y Política
Vuelta a lo cotidiano
José M. Tojeira




Las semanas últimas han sido intensas. Los días dedicados a Mons. Romero, de tanto significado y de tan múltiples expresiones, y posteriormente la Semana Santa, nos han dejado sin duda deseos de mejorar en muy diversos aspectos. Ahora volvemos a la normalidad densa y lenta de esta tierra nuestra con sus buses que se salen del carril, con los homicidios y la impunidad, con las soluciones a medias de los problemas y con la bendita política llena de contradicciones y debilidades.

Algunos datos nos dejaron mejor sabor de boca. Otros no tanto. Bajó el número de homicidios y de mortalidad accidental en Semana Santa, pero los periódicos prefirieron resaltar que subió el número de accidentes. Con respecto al crimen, ojalá la reducción en muertes de estos días se convierta en tendencia. Acelerar la presencia de la Policía en la calle, mejorar la capacidad de investigación de la misma, además de las políticas preventivas, es indispensable para enfrentar el hasta ahora mayor éxito de la delincuencia: la impunidad. Insistir en sacar al Ejército a la calle lo único que hará es provocar un repunte de la violencia en el mediano plazo.

Pero el presente vuelve a la ramplonería, no sólo defendiendo la presencia del ejército en las calles, sino sobre todo cuando los temas requieren pensamiento serio. Sobre el Estatuto de Roma y la aceptación del Tribunal Penal Internacional vuelven nuestros juristas a decir tonterías. La mala conciencia por los crímenes del pasado es muy fuerte en El Salvador, y el miedo de los mediocres hace coro a los temores. Da risa ver cómo exhiben su ignorancia incluso magistrados de la Corte Suprema al invocar la Constitución para impedir el avance de un pensamiento jurídico cada vez más aceptado internacionalmente. O cuando mencionan como excusa que sólo 120 países han aceptado el estatuto. O cuando repiten que Estados Unidos y China no lo han aceptado, ignorando que estos países están considerados hoy por hoy como importantes violadores de Derechos Humanos por organizaciones tan serias como Amnistía Internacional.

La pobre jueza que quiso investigar por qué se publicaba la foto de un delincuente juvenil se ha convertido ahora en la mayor enemiga de la libertad de prensa en el país. Triste historia, que teniendo una libertad de información tan reducida, y con frecuencia tan manipulada en el país, veamos enemigos en donde no los hay. Y olvidemos que El Salvador necesita dejar atrás políticas informativas exageradamente ligadas a los intereses de muy pocos. El problema del acceso a la información libre está más en los dueños de algunos medios, y en la cerrazón tradicional del propio Estado, que en la pobre jueza de menores a la que tanto se fustiga.

La vuelta a lo cotidiano en El Salvador está marcada por un retorno a la mediocridad. Todo lo contrario de lo que veíamos en Romero o de lo que se conmemora en la Semana Santa. Y con esta especie de mediocridad intelectual, y en algunos sentidos espiritual, difícilmente saldremos de los problemas del subdesarrollo. Tenemos un pueblo mayoritariamente bueno y unas élites mayoritariamente mediocres. Fruto de una historia en la que la fuerza bruta, unida a la fuerza del dinero, de las trampas ideológicas, de los favoritismos, posibilitó el dominio de unas élites sin conciencia social y, en muchos aspectos, sin principios solidarios. Mediocres, en definitiva, y con la capacidad de transmitir la mediocridad a mentes y corazones de muchos, bajo el disfraz de lo que ellos consideran políticamente correcto. Hoy, los intentos de salir de esa historia de abuso por parte de unos pocos, y de marginación de las mayorías, camina aún sin horizontes que entusiasmen demasiado. La crisis internacional ha sido como un balde de agua fría sobre las esperanzas que los cambios políticos han generado. Pero también la indefinición de los rumbos hacia el cambio, las resistencias de quienes tienen mucho y la lentitud de los procesos van dejando un poso de decepción no muy conveniente para el desarrollo. Los pueblos necesitan esperanza, y en política la esperanza sólo se mantiene si la vida de los pobres mejora.

Volver a lo cotidiano implica siempre un desafío, especialmente después de unas vacaciones, o tras unas fiestas y actividades que nos recuerdan lo mejor del espíritu humano. Desafío de aprovechar las nuevas energías tras el descanso, y reto de concretar el entusiasmo que tanto Romero como el Señor Jesús resucitado despiertan en nuestros corazones. Enfrentar la realidad con radicalidad humanista y cristiana es imprescindible para cambiar el país que tenemos. Como es también indispensable una buena dosis de generosidad frente a los retos del desarrollo y del necesario cambio social. Personas generosas como Romero nos marcan el camino. Y el recuerdo de la radicalidad del Evangelio, y de la muerte y resurrección del Señor nos abren a la esperanza. Volver a la realidad críticos, generosos y esperanzados es el único modo de evitar la decepción que la mediocridad ambiental puede producir.
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Marzo 2009 – marzo 2010, año de todos los mártires de El Salvador
“Ningún límite histórico cierra el futuro esperanzado del seguidor de Jesús” (I. Ellacuría)
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Otra historia es posible

Ética y Política
Otra historia es posible
José M.Tojeira




Si algo nos dice la semana santa es que otra historia es posible. El mundo tiene demasiados problemas. La falta de solidaridad, el hambre de muchos, las enfermedades no atendidas en los países sin desarrollo, las guerras motivadas por intereses económicos que desangran a los países pobres, la droga y sus guerras, la violencia en naciones como la nuestra, son muestras de una historia con graves dificultades. Algunos no dudan en decir que existe en el mundo actual “una guerra de los poderosos contra los débiles” (Juan Pablo II), o desde el punto de vista ético, una auténtica guerra mundial de los ricos contra los pobres. Si comparáramos a nivel mundial la lucha contra la pobreza que hacen las instituciones internacionales, con la guerra real que los ricos llevan contra los pobres, tendríamos resultados desastrosos. Si las instituciones que luchan contra la pobreza logran salvar a cientos, los ricos que guerrean contra los pobres hunden a miles.

Frente a esta visión no optimista del mundo en que vivimos, la semana santa nos dice que otras historia es posible. Y nos lo dice a través de la persona de Jesús, el Cristo. Frente a la exclusión, la pobreza, el olvido y la guerra contra el pobre y el enfermo marginado, ya existente con claridad en su tiempo, Jesús tenía un programa claro: Estar al lado del pobre. Y estaba a su lado recordándole a los ricos que no podían servir a Dios y al dinero, avisando a los fariseos que la legalidad perfecta no servía de nada si no incluía como primera opción la misericordia, advirtiendo a sus discípulos que el poder tiende a corromper a quien lo ejerce y a someter a tiranía a quien está abajo, y que sólo el servicio desinteresado y humilde acercaba el Reino de Dios a la tierra. Profeta de la verdad, por dura que ésta fuera, no apagaba la mecha que humeaba.

Pues bien, esta nueva manera de ver la historia, donde lo importante es lo que se construye desde abajo y desde dentro, es lo que a fin de cuentas nos muestra la muerte y resurrección del Señor. El mundo que lo asesina es el mundo de quienes quieren construir la realidad desde el poder, desde la fuerza bruta, desde arriba, desde la cúspide la pirámide social, y desde fuera, alejados de los problemas reales de la gente. Pero la fuerza de la resurrección está en el que quiere construir la nueva convivencia humana desde abajo, desde la cercanía a los más pobres, a los leprosos a los que se consideraba apestados y nadie debía tocar, a los pecadores y oprimidos por el diablo. Desde abajo y desde dentro de los problemas. Sabiendo que el egoísmo institucionalizado, el poder visto como mecanismo de control humano, tiene una fuerza bruta absoluta y es capaz de matar el cuerpo. Pero conociendo al mismo tiempo que todo lo que es espíritu, capacidad humana de amar desinteresadamente, anhelo de servir a los más pobres, de estar al lado de los que sufren, de arriesgarse por los débiles de este mundo, es indestructible. San Pablo diría después que la locura débil de Dios, que elige para predicar su evangelio a lo despreciado del mundo, es mucho más fuerte que cualquier fortaleza humana.

La semana santa, al hablarnos del triunfo de Jesús de Nazaret, nos habla también del triunfo de todos los que siguen su camino. Y aunque su yugo es suave y su carga ligera, con demasiada frecuencia queremos pactar con el mundo en que vivimos, utilizar los rasgos del poder que domina y ponernos en el arriba cómodo de los problemas, diciendo como los fariseos que yo no soy de esos. Jesús nos llama a todos a recordar nuestras debilidades. Y a creer en su resurrección. A creer en el triunfo del bien que se encarna entre los pobres, a estar seguros de la esperanza que anida en el corazón de los humildes, a confiar ciegamente en que la muerte por amor al prójimo acaba siempre produciendo vida.

Es cierto que en Semana Santa podemos y debemos descansar. Pero si de alguna manera no nos mueven las procesiones, los actos, las celebraciones, las representaciones de la pasión del Señor, a pensar y creer firmemente en que otra historia personal y social es posible, estos días que deberían ser también de reflexión pasarán como paja que se la lleva el viento. El mundo necesita que el amor triunfe y que la esperanza para los pobres sea algo más que una palabra. Nuestra realidad salvadoreña necesita con urgencia cristianos que puedan decirle no a la violencia desde el pacifismo, que le repitan no a la pobreza desde la austeridad y el servicio, que se enfrenten a la corrupción y al poder que está seguro de sí, que cambien realmente la realidad. Necesitamos una semana santa que sea realmente santa, no tanto por la religiosidad de sus actos, sino por los compromisos personales y sociales que engendre. En otras palabras, necesitamos una historia diferente. Esa historia duradera que se hace entre todos, desde abajo, desde las necesidades de los pobres, desde dentro de los problemas.
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Marzo 2009 – marzo 2010, año de todos los mártires de El Salvador
“Ningún límite histórico cierra el futuro esperanzado del seguidor de Jesús” (I. Ellacuría)
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lunes, 12 de abril de 2010

A Usted Camarada

A Usted Camarada



Su nombre trascenderá fronteras

Camarada

Por la causa del socialismo

Revolucionario desde abajo

Pues desde su trinchera

De arte y docencia

Ayudo a formar

La vanguardia proletaria

Campesina y popular,

Su ejemplar lucha

Contra la tiranía golpista

Hondureña le valió

Su vil asesinato

Pasando al panteón

De nuestros héroes

Y mártires,

Pero los tiranos se equivocan

Cuando creen que con su muerte

Y la de todos los compañeros

Que han asesinado

En Honduras, Guatemala

Centroamérica,

Acabaran con la causa

De la alborada

Pues su sangre

Dolorosamente

Fertiliza el territorio

De la liberación

Y nace la flor

Que con su aroma

Transforma a los desesperanzados.



Por la Reunificación Socialista

De la Patria Morazanica,.

De toda la Patria Grande

Y la Revolución Mundial

José Manuel Flores Arguijo

¡PRESENTE!

Real Academia Guanaca

EL CASO DE LOS CINCO

Los Comités de Solidaridad con Cuba
de Antiguo Cuscatlán y de Santa Tecla



I N V I T A N

a la Comunidad Jurídica y público en general



al CONVERSATORIO sobre

“ EL CASO DE LOS CINCO ”



Un proceso judicial en los EE.UU. en el que, la vulneración de Derechos Humanos fundamentales de Cinco ciudadanos cubanos, se pone de manifiesto al haber sido acusados ilegalmente de espionaje por el Gobierno de los Estados Unidos y, siendo condenados injustamente, cumplen largas penas en ese país. (Los Cinco solamente estaban investigando – de manera encubierta – a las Organizaciones terroristas de cubanos-americanos en Miami).



EXPOSITORES :



Lic. María Silvia Guillén, Directora FESPAD

y representante de Patria Exácta



y Lic. Dagoberto Gutiérrez, analista político.





Animadora: Dra. Anita Calderón de Buitrago.





DIA: Jueves 29 de Abril de 2010 = 4:00 p.m.



LUGAR: Palacio de la Cultura y de las Artes,

contiguo a la Alcaldía de Santa Tecla.